Colombia: RÃo humano desafÃa a Uribe

Por Constanza Vieira *

IPS, 25 octubre 2008.- Lo primero que harán los indígenas colombianos cuando se reúnan este domingo con el presidente Álvaro Uribe en la sudoccidental ciudad de Cali será preguntarle "con quién está sentado". "¿Está sentado con el movimiento indígena o está sentado con terroristas?".

Así lo adelantó Darío Tote, del poderoso Consejo Regional Indígena del Cauca (CRIC) y miembro de su Comisión Política.

Porque, tras la reiterada acusación gubernamental de que la masiva protesta aborigen iniciada el 12 de octubre es empujada por "el terrorismo", como Uribe llama a la guerrilla izquierdista, "la dignidad del movimiento indígena está herida", explicó.

Tote caminaba a la cabeza de un río humano que anduvo, temprano este sábado, los 10 kilómetros entre el poblado de Jamundí y Cali, capital del occidental departamento del Valle del Cauca.

La columna de 40.000 manifestantes iba presidida por un grupo de teh' wala, los chamanes de la cultura nasa, que rociaban el camino con manotadas de agua, en su ritual de "refrescamiento" para que las puertas de la gran ciudad se abran.

Otros 6.000 indígenas iban en camino a Cali desde el norte y el sur del país.

"Guardia indígena: guerreros milenarios", decía una gigantesca pancarta que portaban los manifestantes, recordando que esa fuerza civil de la Autoridad Indígena está a cargo de la seguridad de la protesta.

Ni este sábado ni el jueves ni el viernes hubo enfrentamientos, pues la policía antimotines no entró en acción, aunque Cali amaneció fuertemente custodiada y era sobrevolada por helicópteros militares.

El presidente cedió a la exigencia indígena de una reunión cara a cara, luego de que el miércoles fueran reveladas pruebas de que la policía antimotines disparó contra la multitud en La María (en el vecino departamento del Cauca), resguardo designado por los aborígenes desde 2004 "territorio de convivencia, diálogo y negociación".

La primera semana de disturbios dejó un saldo de tres indígenas muertos y unos 170 heridos, entre ellos 39 policías.

Esa represión, y el hecho de que cada 53 horas es asesinado un indígena en algún lugar de Colombia, será el segundo punto del orden del día en el encuentro con el presidente, adelantó Tote.

Los indígenas recorrieron desde el martes el trayecto de cerca de 100 kilómetros entre La María y Cali. A partir del reconocimiento oficial de que la fuerza pública sí disparó, la represión cesó, y la marcha se ha desarrollado pacíficamente.

Desde el viernes, la dirigencia indígena y el gobierno coordinan los detalles del encuentro mediante una comisión facilitadora integrada, entre otros, por el procurador general de la Nación (Ministerio Público) Edgardo Maya, la Defensoría del Pueblo (ombudsman), el senador nasa Jesús Antonio Piñacué y el alcalde de Cali, Jorge Iván Ospina.

En el grupo negociador del movimiento indígena "hay una comisión política y una comisión temática. Van además diferentes organizaciones, como los afro (las comunidades negras) y los corteros de caña" de azúcar, en huelga en la misma región desde el 15 de septiembre, dijo Tote a IPS. "Con ellos también estamos coordinando", indicó.

"Desde luego, no vamos a movilizar a 25.000 personas para que hablen con él. Van a ir unas comisiones temáticas, y se habla con él", agregó, refiriéndose al presidente. Por su parte, Uribe aceptó reunirse con 200 personas, aunque en principio rechazó que a ella asistan los líderes de los trabajadores azucareros en huelga.

El CRIC y la Organización Nacional Indígena de Colombia (ONIC) esperaban este sábado la confirmación de la llegada de veedores internacionales invitados por los indígenas, para la audiencia de tres horas con Uribe.

Se trata de "que los acuerdos con el presidente que se lleven el domingo sean cumplidos. Que no sea una firma más, un papel más, una reunión más, y que no se cumpla", según Tote.

Entre los invitados hay miembros del cuerpo diplomático, del sistema de la Organización de las Naciones Unidas y algunos personajes mundialmente conocidos cuya confirmación será anunciada este domingo a las cero horas GMT.

Sin embargo, quizás las tres horas concedidas por Uribe resulten insuficientes. "Vamos a proponer que por lo menos nos atienda el día entero", indicó Tote.

"Vamos a decirle que suspenda la agenda nacional, porque con nosotros es con calma. Despacio, porque nosotros hemos esperado mucho tiempo", advirtió Tote. "Que no nos vaya a salir, pues, con carreras".

El fin de la violencia en la movilización y la reunión de los indígenas con Uribe son, para algunos observadores, importantes avances, que los propios aborígenes relativizan.

"Todavía no podemos decir que es un éxito, porque falta el debate. Con el presidente hay que sentarnos a hablar, primero, sobre el resarcimiento y el buen nombre del movimiento indígena. Nos ha dicho de todo: delincuentes, terroristas, guerrilleros...", dijo Tote.

Antes de la publicación del vídeo que mostraba a un uniformado disparando contra la multitud, Uribe "dijo que teníamos que pedirle perdón a la policía. Nosotros no le vamos a pedir perdón a la policía porque hemos sido las víctimas del terrorismo de Estado", añadió.

Recapituló los triunfos de la Minga de la Resistencia Indígena y Popular, como denominan la movilización (minga es trabajo colectivo para el bien común): "Hemos logrado convocar al pueblo a que se movilice, a organizaciones sociales, sindicales, políticas, personalidades, intelectuales, académicos. Y bueno: nosotros tenemos claro para dónde vamos".

Lo demás, va paso a paso: que efectivamente "el presidente se siente a dialogar, como ya lo dijo, el domingo", dijo el líder de la etnia coconuco, "que conversemos, y que luego se cumpla lo acordado".

Para que sea equitativo el uso de la palabra durante la cita, los indígenas proponen como moderadores al procurador Maya y al sacerdote Darío Echeverri, secretario ejecutivo de la Comisión de Conciliación Nacional, creada por la Iglesia Católica en 1995 para buscar soluciones políticas a la guerra colombiana de décadas, en la que se enfrentan guerrillas rebeldes con la fuerza pública y sus aliados paramilitares.

Poco después de las 22:00 GMT, el ministro de Defensa, Juan Manuel Santos, informó que habían sido "descubiertos" en Cali 36 morteros "de las FARC" (la guerrilla Fuerzas Armadas Revolucionarias de Colombia).

El ministro agregó que se investiga si estas armas iban a ser usadas contra Uribe durante su visita este domingo a la ciudad.

En vísperas de la visita de seis días a Colombia de la Alta Comisionada de Naciones Unidas para los Derechos Humanos, Navi Pillay, su oficina local saludó el diálogo cara a cara de este domingo entre Uribe y los indígenas.

La ONU alentó a ambas partes "a alcanzar acuerdos que permitan superar las causas coyunturales y estructurales que subyacen en las legítimas reivindicaciones de los derechos de las comunidades indígenas", las cuales "tienen una protección especial en la normativa nacional e internacional".

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*Con aportes desde Cali de Judith Henríquez Acuña

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Fuente: IPS

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