Colombia: Delegación interétnica del PacÃfico denuncia que presión para desplazar población es un objetivo de guerra premeditado

"Nos hemos convertido en un estorbo para todos en nuestras propias tierras,

todo apunta a que nos vayamos vivos o muertos

"

Palabras de un indígena eperara siapidaara

Servindi, 21 de julio 2008.- Una delegación interétnica de El Pacífico Colombiano denunció hoy en rueda de prensa que existen más de 850 mil indígenas, afrocolombianos y campesinos en riesgo de desarraigo territorial.

La denuncia fue presentada en Medellín porque es la principal ciudad receptora de población desplazada del Pacífico colombiano.

Los delegados expresaron que su presencia en la ciudad tiene la intención de prevenir ese desplazamiento, alertar y solicitar al Estado su compromiso para defender con eficacia los derechos constitucionales y colectivos de las comunidades en materia territorial.

Eulalia Yagarí, Diputada indígena de Antioquia, acompañó y respaldó las denuncias de la delegación (Foto Servindi)

Los representantes alertaron a la opinión pública para que vea el desplazamiento al que están presionados no como una consecuencia casual del conflicto armado, sino como un objetivo.

"Hay actores externos que tienen un objetivo principal de apropiarse de nuestros territorios para darle otro destino a los suelos y para ellos nos estamos convirtiendo en un estorbo" afirmaron.

El Colectivo de Trabajo Jenzerá refirió que las violaciones sistemáticas a los derechos individuales y colectivos de la población de la cuenca del Naya son objetivos independientes del conflicto principal.

Según algunos analistas el exterminio y el desarraigo territorial de la población indígena, campesina y afrodescendiente "podría ser un objetivo más y configurar lo que en el derecho internacional se tipifica como un "genocidio premeditado".

El Pacífico está recibiendo una fuerte presión de ganaderos, madereros, mineros, cocaleros o empresas de palma aceitera que desplazan la economía tradicional de subsistencia y socavan la seguridad alimentaria de la población.

La delegación interétnica pidió la solidaridad nacional e internacional para que influyan en el gobierno colombiano, a fin que éste atienda las demandas de los pueblos indígenas, afro colombianos y campesinos.

Antecedentes

La conferencia concitó la atención de los principales medios de Medellín. En la foto José Santos Caicedo, del Proceso de Comunidades Negras, brindando declaraciones

La cuenca del río Naya se caracterizó en el pasado por estar poblada por diversos grupos socioculturales que habitaban en paz un área muy rica en recursos y variados sistemas ecológicos. Los pueblos indígenas que habitan El Pacífico son: Embera, Embera Katio, Embera Chamí, Eperara Siapidaara, Wounaan, Tule, Awa, Pasto, Paez (Nasa) y Zenú.

Debido a las fumigaciones de cultivos ilícitos de coca en Nariño, el Putumayo y el Guaviare muchos empresarios de la coca han desplazado sus actividades ilícitas al Pacífico colombiano. Con la llegada de oleadas migratorias para cultivar coca y la pretensión forzada de grupos armados la convivencia armónica se resquebrajó.

Debido a que muchas comunidades, como en el Naya, no tienen titulación se han visto obligadas a salir de sus comunidades o involucrarse como víctimas en la cadena del narcotráfico y el conflicto armado.

Un hito en la historia de violencia fue la masacre de 2001 en que un grupo de paramilitares asesinó a más de cien personas.

El resultado actual es población sufriendo hambruna, con dependencia alimentaria, suelos erosionados y desestabilización social.

A pesar del escenario adverso y el desaliento la población indígena, campesina y afrodescendiente, apoyándose en su experiencia interétnica, apuesta por una solución pacífica al conflicto y dar al Pacífico colombiano un destino acorde con su potencial cultural, humano y ecológico.

La Constitución Colombiana de 1991 reconoció derechos territoriales y de titulación colectiva para las comunidades étnicas del país pero las comunidades del Pacífico no ha podido disfrutar de esos derechos por encontrarse desplazadas y desarraigadas de sus tierras.

Según datos del Proceso de Comunidades Negras (PCN) la población del Pacífico colombiano es un millón y medio de personas. De las cuales el 93 por ciento es afrocolombiana, el 5 por ciento es indígena y solo el 2 por ciento son colonos.

La situación territorial de las comunidades indígenas, campesinas y afrocolombianas se agrava debido a que nuevos megaproyectos, la introducción de la ganadería, la palmicultura y los cultivos ilegales de coca que erosionan la economía tradicional de subsistencia, resquebrajan la armonía social, generan dependencia económica y migración, más aún en las comunidades que no tiene saneamiento de sus tierras y dejan sus territorios en manos foráneas.

A lo anterior se suma la presencia de los grupos armados y paramilitares que generan zozobra en la población de uno de los departamentos más olvidados y desatendidos socialmente por el Estado.

Todos estos factores presionan a la población del Pacífico a desplazarse siendo actualmente las ciudades de Medellín, Cali, Bogotá, Buenaventura y Quibdo las que mayor cantidad de población desplazada reciben.

Propuesta multiétnica

Actualmente existen dos procesos legales pendientes de resolución: la titulación integral de las tierras colectivas y el proceso de reparación con motivo de la masacre del 2001.

Frente a esa situación la principal propuesta conjunta de las poblaciones indígenas, campesinas y afrodescendientes es el respeto a los derechos territoriales y la titulación colectiva e integral de las tierras y territorios del Naya y se considere la reparación de los daños colectivos, sin desmedro de las indemnizaciones individuales.

Los delegados destacaron que la titulación por sí sola no garantiza nada pues hay experiencias como la de Acamuri -en el bajo Atrato- donde la población fue violentamente desplazada a pocos días de recibir sus títulos.

Por lo tanto enfatizaron que es fundamental que el Estado colombiano y el gobierno nacional se comprometan en la defensa de los derechos de las poblaciones del pacífico para que puedan gozar y disfrutar plenamente de sus territorios, pudiendo evitar situación de desarraigo.

De no hacerlo el Estado colombiano seguiría siendo cómplice de una situación que de mantenerse ocasionaría la desaparición de los pueblos y culturas del Pacífico y que en el derecho internacional se conoce como "genocidio premeditado".

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Comentarios (2)
anonimo (no verificado) Mar, 02/09/2008 - 16:11
hola yo soy mexicana y setoy en contra de los defraudadores en colombia cartagena las marias es un barrio existe un defraudador que es encarga sacarles dinero a ciertas personas y asi personas como el no deben existir para la humanidad se merecen un castigo severo y si gustan que les de informes mi correo es jbyesi_85@hotmail.com y les digo de quien se tratra algien quien me pueda yudar para denunciar a esta persona garacias se los voy a agradecer el resto de mivida el numero de este defraudador es 73145857314de ese numero me marca para sacarme dinero o un numero que me den para denunciar gracias
emilia duarte (no verificado) Mar, 01/12/2009 - 14:04
con presidente paramilitar en colombia, que mas se puede esperar
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