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La epidemia mortal de la diabetes se expande entre los indígenas

- Mientras que la prevalencia de diabéticos el 2011 fue de 8.3 por ciento a nivel mundial en algunos pueblos indígenas alcanza niveles de hasta 44 por ciento. Considerada la mayor epidemia del mundo las poblaciomes originarias no son diagnosticadas de su afección, no reciben tratamiento adecuado y muchas mueren sin saber la razón de su sufrimiento.

Por Sybila Tabra y Jorge Agurto

Servindi, 7 de marzo, 2013.- La diabetes es una enfermedad crónica que aparece cuando el páncreas no produce insulina suficiente o cuando el organismo no utiliza eficazmente la insulina que produce. Esta enfermedad con el tiempo daña muchos órganos y sistemas, especialmente los nervios y vasos sanguíneos.

Datos y cifras sobre diabetes

Un informe de la Federación Internacional de Diabetes (Atlas de la FID, 5ª Edición, correspondiente al año 2011) actualmente en el mundo, el número de personas que padecen Diabetes, en edades entre 20 y 79 años es de 366.2 millones, lo que corresponde al 8.3% de la población.

Para el año 2030 se calcula que la cifra total de diabéticos será de 551.8 millones (un adulto cada diez) con una prevalencia de 8.9% en el mismo grupo de edades, lo que significaría un aumento del 51% en comparación al año 2011.

Si a estas cifras se agrega que en el 2011 padecen Alteración de la Tolerancia a la Glucosa, el estadío previo al desarrollo de la Diabetes como enfermedad, 280 millones de personas, se observa que el total de seres humanos que podrían llegar a ser diabéticos es de 646.2 millones. Cifra alarmante por las consecuencias orgánicas de enfermedades cardiovasculares, neurológicas, de los riñones, los ojos (ceguera) y dérmicas principalmente.

Globalmente en el 2011 hubo 4.6 millones de muertes por Diabetes, un aumento del 13.3% respecto al año 2010. De este total el 48% se producen en personas menores de 60 años, lo que se considera prevenible desde el punto de vista de Salud Pública.

El 80% de las personas diabéticas viven en países de ingresos económicos medios y bajos, lo que agrava seriamente su capacidad para evitarla.

Los gastos sanitarios debidos a la Diabetes representan el 11% del gasto total para el año 2011, que equivalieron a 465 mil millones de dólares de los Estados Unidos de Norteamérica. Vale la pena señalar que de esta suma en países de ingresos medios y bajos sólo se invirtió el 20%, a pesar de que en ellos viven el 80% de los diabéticos del mundo. Esto señala la gran desigualdad de recursos para el tratamiento, lo que se demuestra en la inversión por personas: 271 dólares en países de ingresos medios y bajos comparado con 5.063 dólares en el mundo desarrollado, con altos ingresos.

La Organización Mundial de la Salud (OMS) indica que existen dos tipos de diabetes: la de tipo 1 que se inicia en la infancia y que se caracteriza por una producción deficiente de insulina y la cual  requiere la administración diaria de esta hormona.

La tipo 2 que  se produce en la adultez, se caracteriza por la deficiente utilización de la insulina. Se indica que este tipo representa el 90 por ciento de los casos mundiales y se debe a un peso corporal excesivo y a la inactividad física.

En los pueblos indígenas, según el informe de Ida Nicolaisen, se señalan porcentajes altos de diabetes, sobre todo entre los habitantes de las islas Torres Strait de Australia donde al menos un 44 por ciento de la población contrae esa enfermedad. (1)

En la isla de Nauru, en el Pacífico se indican que el 28 por ciento de la población tiene diabetes; y  el 22 por ciento en Tonga.

Según reporta una edición especial de la revista Asuntos Indígenas del Grupo Internacional de Trabajo sobre Asuntos Indígenas (IWGIA, por su sigla en inglés) se indica que la diabetes llega en el pueblo Pima, en EE.UU a un 38 por ciento; a los indígenas Navajos, en EE.UU y México hasta un 16,5 por ciento y entre los Inuit, de Canadá el 6,6 por ciento.

También se informa que en Karmandú, Nepal, no menos del 19 por ciento de la población de mayores de 40 años tiene diabetes. Además, se precisa que los pueblos indígenas de la India son un grupo de alto riesgo.

Una de las hipótesis que se maneja en cuanto a la propagación de la enfermedad en estas zonas indígenas, es que segmentos de pobladores indígenas se ven obligados a migrar a zonas urbanas donde se adaptan sin querer a una vida sedentaria y a consumir muchas veces comidas chatarras y envasadas.

Ello se produce por que ya no pueden cultivar de igual forma sus tierras tradicionales que son arrebatadas o “legalmente” desposeídas por empresas mineras, constructoras u obligadas a abandonar su casa por la guerra o los desastres ambientales. (2)

La dependencia en el consumo de alimentos industrializados ha traído consigo un alarmante aumento de  los índices de enfermedades relacionadas con la obesidad y la diabetes tipo 2.

Así lo demuestran los habitantes de las islas del Pacífico que en los últimos cuarenta años han experimentado una erosión constante y consistente de su seguridad alimentaria. (3)

En Tonga, durante los últimos 20 años, el consumo de carnes importadas con un alto contenido en grasas como salchichas, restos de cordero, restos de pollo y corned beef (carne acecinada de alto contenido graso) aumentó dramáticamente, y alcanzo unos 56 Kg por persona al año en 1999.

Los pueblos indígenas reciben escasa atención pública a pesar de constituir uno de los grupos más vulnerables a la diabetes, sobre otros sectores poblacionales, entre otras razones por el cambio de hábitos sociales y de consumo y factores genéticos.

A la mayoría de los pueblos indígenas de diversa partes del mundo no se les diagnostica oportunamente la afección, no reciben tratamiento adecuado ni suficiente para su diabetes y mueren por esta causa sin saber la razón de su sufrimiento.

Paul Zimmet, director del Instituto de la Diabetes declaró el 2006 en la apertura la conferencia internacional de tres días en Melbourne sobre la diabetes que estamos ante la mayor epidemia de la historia del mundo.

Así mismo afirmó que sin acciones urgentes existe con certeza un verdadero riesgo de una desaparición importante o de una extinción total de las comunidades indígenas antes de que termine este siglo.

Frente a este problema una serie de grupos indígenas está adoptando medidas para intentar cambiar su situación.

Entre los habitantes de las islas del Pacífico se ha conseguido devolver los modelos tradicionales de cultivo y consumo de alimentos con un bajo contenido energético, con el fin de reducir la epidemia de diabetes impulsada por la obesidad.

Tabla: Federación Internacional de Diabetes

Diabetes en el Mato Grosso, Brasil

Una encuesta realizada por la Universidad Federal de São Paulo (Unifesp) el 2011 detectó 30 casos de diabetes en cada grupo de mil indígenas en el Estado de Mato Grosso, lo que representa un número 1500% mayor que en la población blanca, donde hay 2 casos por cada mil personas.

Entre las principales causas de la propagación de la enfermedad se señala el cambio en la dieta de alimentos tradicionales como el maíz, la calabaza, el frijol, el ñame, la yuca y la carne de caza, así como el sedentarismo, que se extiende de forma alarmante entre las tribus.

La investigación se realizó en dos localidades de la etnia Xavante en dicho Estado. El Sangradouro, ubicado entre las ciudades de General Carneiro, Nueva Joaquim y Poxoréu; y San Marcos, a 120 km de distancia del primero, sobre 3200 indígenas.

Se estudió un grupo de 382 indígenas de más de 30 años de edad. En el 21 por ciento de ellos se confirmó la diabetes tipo 2 que tienen una gran relación con la obesidad y la vida sedentaria. La prevalencia fue mayor en mujeres mayores de 40 años, donde la tasa alcanzó el 50 por ciento.

Diabetes en los pueblos indígenas de México

México es el segundo país a nivel mundial en obesidad, y representa el mayor número de niños y jóvenes con obesidad.

Estudios de los genomas de amerindios realizado por la doctora Marta Alicia Menjívar Iraheta revelan que los mexicanos tienen un 70% de componente genético indígena, 25% de caucásico, y 5% de africano. (4)

La doctora recogió 700 muestras de ADN de comunidades indígenas, que le permitió conocer cómo evoluciona la enfermedad de diabetes en estas personas y a que tratamientos responderían mejor.

Así mismo declaró que la alta prevalencia de la diabetes en México es un signo de que la población tiene una alta susceptibilidad al desarrollo de esta enfermedad.

El riesgo puede estar asociado al medio ambiente, a la dieta o un estilo de vida sedentario, pero, sin duda, tiene además un componente genético, porque hay comunidades aisladas que presentan diferentes niveles de prevalencia de la enfermedad.

Recientemente el responsable del área de salud del DIF Municipal de la ciudad Valles, en el Estado de San Luis de Potosí, Roberto Martínez Martínez, señaló que los casos de diabéticos en la zona indígena está aumentando. De cada 100 personas, 10 padecen esta enfermedad, informó.

El funcionario, dijo que anteriormente era muy raro ver tantos indígenas con diabetes, pero en la actualidad son más, “este es un problema mundial que ha crecido debido a la mala alimentación que hay en las familias”, dijo.

Tabla: Federación Internacional de Diabetes

Notas:

(1) Ida Nicolaisen: Ignorados y en peligro: pueblos indígenas con diabetes: https://www.idf.org/sites/default/files/attachments/article_428_es.pdf

(2) Survival: El progreso puede matar: http://assets.survivalinternational.org/static/files/campaigns/PCK_SPANISH_LONG.pdf

(3) IWGIA: Revista Asuntos Indígenas: http://www.iwgia.org/iwgia_files_publications_files/0306_AI_4_07_Sufrimiento_Social.pdf

(4) El Universal: Genoma indígena es clave de diabetes y obesidad: http://www.eluniversal.com.mx/articulos/65769.html

Referencias recomendadas:

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