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Perú: Las ONG en la mira

Tajo_abierto2.jpegLa Agencia Peruana de Cooperación Internacional (APCI) anuló el registro de ONGD de la Confederación Nacional de Comunidades del Peru Afectadas por la Minería (CONACAMI) por no corresponder sus actividades, según manifiestan, a las de una ONG propiamente dicha. La decisión del Estado a través de la APCI intenta aplacar las presiones a las que se encuentra sometido por parte de las empresas mineras, por su incapacidad para concertar con la población respecto de su destino de cara a la minería como motor de sus economías

La decisión de la APCI implica que legalmente la CONACAMI no es ni fue una ONG, lo cual no es causal de disolución ni de nada que se le parezca, ya que estas organizaciones se rigen por el Código Civil y están protegidas por Constitución Política del Perú, la cual especifica que las asociaciones no pueden ser disueltas por actos administrativos. En el fondo, la APCI se “lava las manos” y se declara incompetente para sancionar a la CONACAMI dejando la “papa caliente” al Ministerio de Energía y Minas, quien podría disolverla a través de un proceso judicial invocando el artículo 96º del Código Civil, ya que dicho artículo establece que el Ministerio Público puede pedir la referida disolución cuando los fines de la asociación o sus actividades sean contrarias al orden público o a las buenas costumbres.

La disolución de la CONACAMI por la vía judicial sería una torpeza enorme pues estarían atentando contra la libre asociación consagrada por la Constitución, con el agravante de que los asociados son comunidades indígenas. Disolver la CONACAMI abre el camino para la proscripción de cualquier ONG u organismo social que represente legítimamente los intereses de un sector de la población, lo cual ahondaría la ya profunda crisis social en  la que se encuentra inmerso nuestro país.

La SUNAT como factor de disuación

Causa admiración constatar como el gremio minero, en su desesperación por sacar del camino a la CONACAMI, invoca la intervención de la SUNAT a fin de que esta determine sus fuentes de financiamiento y si estas tributan ¿Otra vez la SUNAT al servicio del poder? ¿Es que ya no recordamos que en la década pasada la SUNAT era mal utilizada para amedrentar a los opositores políticos del régimen y a los medios de comunicación? Si ese proceder  era reprobable en esos años también lo debería ser ahora. Los principios éticos son absolutos y no dependen de los actores ni de los propósitos que persiguen estos.

Desde esta modesta tribuna hacemos votos por que el Estado escoja la vía de la concertación y la participación de las fuerzas vivas de la sociedad para la solución de sus diferencias y rechace toda forma de autoritarismo y prepotencia.

Fuente: Boletín ONG al día, Nº 17, Editado en Lima – Perú por: Juan Aguilar & Asociados S.C. - Auditores - Consultores - Firma Miembro de: Third Sector Auditors
Sitio web:www.aguilarbocanegra.com Correo electrónico: [email protected]

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