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Perú: Cuatro formas de "descontaminar" el río Marañón

Por P. Miguel Angel Cadenas y Manolo Berjón

I.-

A los pocos días del derrame de crudo en el Marañón, el 19 de junio de 2010, el Ministro de Energía y Minas realizó unas declaraciones interesadas indicando la poca importancia del derrame y que en 10 días se limpiaría el río. Por supuesto, no es cierto, pero dejó bien clara la posición del gobierno al respecto, por si alguno tenía dudas.

Un fiscal ya ha comentado que hasta ahora no hay pruebas, o que son muy débiles. ¿No les corresponde a ellos por oficio recolectar pruebas para la acusación?

II.-

En una reunión en Santa Rita de Castilla ante una pregunta nuestra un representante de Pluspetrol indicó que desde hace dos o tres años se reinyectan las aguas de formación. A la indicación de un compañero rectificó afirmando que es desde hace un año. [Las aguas de formación poseen tres características: calientes (80ºC), saladas (más saladas que el agua del mar), y con metales pesados: plomo, niquel, mercurio, manganeso, hierro…] ¿Entonces porqué se mueren los peces, aguajales…, del Samiria? Alguien tendrá que dar una explicación.

III.-

Más allá de las noticias puntuales se supone que debe haber periodistas de investigación. Parece que no interesan los pobladores del Marañón, somos ciudadanos de segunda, tercera o “n” categoría. ¿Tendrá que ver en eso la identidad indígena? De ser así, puro racismo.

IV.-

Es difícil precisar fechas, pero unos 15 días después del derrame de crudo en el Marañón pobladores del distrito de Parinari vieron miles de peces muertos en el río Samiria: el trayecto entre el Huishto Yanayacu y la desembocadura del Samiria. Tanto el Huishto Yanayacu como el Yanayaquillo o Yanayacu Tipishca tienen sus cabeceras en el Lote 8X. Ambos fluyen con agua contaminada al Samiria, suponemos que aguas de formación, pero para eso están las autoridades, para aclararnos. ¿Se atreverán a rebatir a los pobladores de la zona? Tal vez les quede corta la nariz de Pinocho.

Los testigos relatan los acontecimientos como una inmensa “pudrición”. Para quienes, como los indígenas kukama, el olfato no es un sentido atrofiado como en los occidentales, se convirtió en un espectáculo dantesco, solo aplaudido por los gallinazos y otros carroñeros. El nivel del río estaba bajo por lo que las playas estaban llenas de peces boqueando para resistir la asfixia que supone el agua contaminada.

Los expertos pescadores que son los kukama vieron cómo los peces no se ahuyentaban y se podían picar mansamente. Pero estos expertos se dieron cuenta que algo estaba sucediendo puesto que los peces estaban hinchados e incluso los boquichicos presentaban “pocochas”, úlceras en su piel. Sin la pericia adquirida para pescar no encontrarás nada. Sin embargo, esos días picaban los peces “mansos” hasta los niños.

Bufeos muertos, vacamarinas, rayas de pecho amarillo con su pecho rojo, corvinas del fondo de los ríos en la superficie, peces con ojos blancos y rojos… son algunos de los términos que utilizan los pobladores para referirse a aquel espectáculo que tuvieron que soportar. Posteriormente irán a pescar y no encontrarán nada, excepto zancudo que les pique. Para quien la pesca, la caza y la guerra han sido actividades altamente varoniles, la falta de pescado les convertirá en “afasi”, una persona que no puede pescar no encontrará una mujer con la que vivir ni podrá mantener a su familia.

"Nos tendrían que explicar las autoridades porqué esta mortandad de peces, aguajales muertos, garzas mareadas y hasta shuyos, peces sumamente resistentes, salían a la superficie a boquear. ¿Por qué este espectáculo? La Jefatura de la Reserva Nacional Pacaya Samiria, el Ministerio del Ambiente y el de Energía y Minas se han quedado mudos. ¿A quién beneficia esta mortandad? ¿Qué intereses económicos están en juego? ¿La plata está por encima de la vida?"

Nos tendrían que explicar las autoridades porqué esta mortandad de peces, aguajales muertos, garzas mareadas y hasta shuyos, peces sumamente resistentes, salían a la superficie a boquear. ¿Por qué este espectáculo? La Jefatura de la Reserva Nacional Pacaya Samiria, el Ministerio del Ambiente y el de Energía y Minas se han quedado mudos. ¿A quién beneficia esta mortandad? ¿Qué intereses económicos están en juego? ¿La plata está por encima de la vida?

Los fiscales, incluidos los de medio ambiente, tienen la obligación, por oficio, de buscar y acumular pruebas. Una pobladora del distrito afirma que en la Fiscalía del Medio Ambiente le piden las “recetas” (esas que se llevó la Pluspetrol), ¿pero no es competencia de la misma Fiscalía? Sentarse en una oficina con aire acondicionado es muy cómodo, pero las pruebas que buscamos tienen que ver con mojarse los pantalones-faldas y chupar zancudo.

Mientras algunos cobran su sueldo del Estado, los pobladores de esta zona encuentran dificultades en la pesca. Mientras algunos entran en supermercados para adquirir comida, los pobladores de la zona ven deteriorada la dieta cada día más. Mientras algunos compran agua embotellada para tomar en sus casas y oficinas, la población local se tiene que conformar con el agua contaminada de los ríos.

Todo puede ser que los culpables de esa mortandad de peces sean los pobladores de las comunidades que, en lenguaje sencillo, expresan lo que han visto. Culpar al mensajero no es la mejor forma de remediar la situación. Algas contaminadas comidas por peces, estos a su vez por otros peces más grandes hasta que llega a nuestro plato. Además de saborear la comida tragamos toda la contaminación de la cadena trófica.

La estrategia de la Pluspetrol fue negociar, por esos días, con el distrito de Parinari por S/. 2,500.000.00. Una estrategia perfecta de despiste y de ruptura de unidad de la cuenca del Marañón. ¿También nos podrían explicar las autoridades qué ha sucedido en la zona de Grau, Payorote, Hipólito Unanue con el crudo que rebalsó? ¿No afirmaban que los “polvos” que habían echado eran reabsorventes y no precipitantes? Muchas cosas por explicar.

Y para concluir, ¿es posible considerar a la población local como “infractores” o “usuarios ilegales” de la Reserva y reprimir su conducta, mientras se permite a una petrolera contaminar impunemente la misma Reserva? Puede que sea muy legal la extracción de hidrocarburos en las Reservas, pero no es muy ético (y menos recomendable).

Damos pase a las entrevistas que lectores avezados podrán fácilmente ampliar los datos con sabores, olores… “Reputados investigadores” conocen la situación del Samiria, como se aclara tangencialmente en una entrevista, pero también se han quedado mudos. ¿Qué intereses de por medio?

P. Miguel Angel Cadenas de la  Parroquia Santa Rita de Castilla

P. Manolo Berjón de la Parroquia Santa Rita de Castilla

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