Servicios en comunicación Intercultural

COP 20: Crónica de un llamamiento que dejó infelices a la mayoría de delegaciones

- Así se vivió por dentro las horas previas a la adopción del principal resultado de la COP 20 en Lima, el “Llamamiento de Lima para la Acción Climática”, "el menos malo” de todos los posibles según algunos y que dejó “infelices” a la mayoría de delegaciones.

Por María Khoury Arvelo

Servindi, 18 diciembre 2014.- Doce días no fueron suficientes. Cuando se creía que estaba todo listo para el cierre del evento más importante del año sobre cambio climático, la noticia de que no se había alcanzado un acuerdo obligó a los presentes reunidos en el Cuartel General del Ejército, sede del encuentro, a permanecer en su sitio algunas horas más.

La clausura del evento estaba prevista para la tarde del viernes 12 de diciembre con el cierre de la sesión de la ADP (Grupo de Trabajo Ad Hoc de la Pataforma de Durban), órgano encargado de elaborar el borrador del acuerdo climático que se firmará en 2015.

Sin embargo, el hecho de no haber llegado a un acuerdo hizo que dicha sesión no se llevase a cabo según lo programado. El hecho se hizo oficial a las 3 de tarde a través de un anuncio. La tarde avanzaba y las grandes esperanzas depositadas en los resultados de Lima se diluían con la espera.

Por fin, a la 1 de la mañana del sábado se convocó a la presentación del documento (el texto de decisiones de la ADP), que ya llevaba 10 horas de retraso.

El reloj marcaba las 2 a.m. cuando el copresidente de la ADP, Artur Runge-Metzger, presentaba el texto como un documento que esperaba “repartir infelicidad de manera equilibrada”, dicho así en alusión a lo complicado del proceso.

Muchos de los delegados estatales presentes en la sesión tenían por primera vez en sus manos el documento. En ese momento, desde la copresidencia del grupo de trabajo de la ADP lo que se esperaba era la aprobación inmediata del texto. Sin embargo, lo que sucedió fue que muchos representantes de gobiernos mostraron su desacuerdo con esta pretensión y exigieron contar con más tiempo para discutir el texto en el seno de sus delegaciones.

Ante esta demanda, el co presidente Runge-Metzger concedió a las delegaciones un espacio de 30 minutos para este fin. Pero esta propuesta suscitó todavía mayor malestar entre muchas de las partes como Cuba, Malasia, Venezuela y otras, que tomaron la palabra para reclamar más tiempo.

Recordaron que un proceso similar tuvo lugar en Copenhague durante la COP 15, conocida como el último gran fracaso de las negociaciones climáticas en el marco de la CMNUCC (Convención Marco de Naciones Unidas sobre Cambio Climático).

En particular, la delegada de Venezuela fue muy crítica con la decisión y se dirigió directamente al presidente de la COP 20 con el que mantiene lazos de amistad, el ministro peruano Manuel Pulgar-Vidal. “No te dejes presionar, Manuel. Confío en ti, está en tus manos que esta conferencia sea un éxito”, apuntaló Claudia Salerno.

Ante la situación de malestar en la sala, la copresidencia de la ADP accedió a conceder un tiempo razonable para estudiar el documento y convocó a los delegados para ese mismo día, sábado a las 10 de la mañana. Los ánimos estaban bajos y a los cientos de delegados les esperaba una larga noche en vela para analizar el documento que acababan de recibir.

El citado documento de decisiones representa la base sobre la que se construirá el próximo acuerdo climático de 2015 en París, durante la COP21. Lima se erigía por tanto como una fase crucial del proceso. La complejidad de las negociaciones se hizo evidente en el camino para alcanzar un documento consensuado que esté equilibrado, en la medida de lo posible, con las posiciones de todas las partes de la Convención.

La jornada de extensión de la COP 20, que empezó el sábado 13 a las 10 de la mañana, no aportó más optimismo a un proceso que parecía estar estancado. Las declaraciones de los estados tras el análisis del documento que les fue entregado solo horas antes pusieron en evidencia marcadas posiciones.

Los bloques y países desarrollados como la Unión Europea, el grupo EIG (Grupo de Integridad Ambiental), Rusia, Nueva Zelanda, EE.UU., Japón y Singapur, entre otros, apoyaron el documento, no sin antes expresar sus reservas respecto a algunos de los puntos recogidos.

Otra fue la historia con la mayoría de los países en desarrollo que forman parte del Grupo Africano, la Liga Árabe y AILAC (Alianza Independiente de América Latina y el Caribe). Ellos admitieron estar ampliamente descontentos con el texto y no poder aprobarlo. Asimismo instaban al presidente de la COP a tomar las riendas del proceso.

Los críticos del documento señalaban que este no estaba balanceado y vulneraba los principios de la Convención (CMNUCC) por no diferenciar entre los países del Anexo I y los que no pertenecen a este grupo. Asimismo, se consideró grave la desaparición de la mención a “daños y pérdidas” y la ausencia de información sobre las contribuciones financieras de los países desarrollados y sobre sus contribuciones definidas a nivel nacional (INDC).

Además, muchos delegados criticaron que el documento priorice la mitigación por encima de otros aspectos fundamentales de la CMNUCC como son la adaptación, el desarrollo de capacidades, la transferencia de tecnologías y el financiamiento.

Algunas partes como Malasia declararon que el documento reflejaba claramente la existencia de dos grandes bloques en este proceso. Según este, por un lado se encontraban los países desarrollados y por otro los países en desarrollo, y ambos manteniendo posiciones bien diferenciadas respecto a las responsabilidades frente al cambio climático.

En el ambiente de tensiones entre bloques se procedió al cierre de la segunda sesión de la ADP para traspasar el trámite a la presidencia de la COP. Pulgar-Vidal anunció que realizaría reuniones de consulta breves con todos los grupos de negociación durante la tarde, con la idea de identificar soluciones para alcanzar el consenso respecto al documento. “Todos conocen sus propias líneas rojas y las de los otros bloques. Les pido soluciones, no más propuestas”, declaró.

Tras una larga tarde de sábado de esperas y convocatorias pospuestas tuvo lugar la sesión plenaria informal de evaluación a las 11 de la noche donde se distribuyó la última versión del texto en negociación que recogía, según afirmó Pulgar-Vidal, los aportes de todos los bloques de negociación. Entonces se anunció que una hora más tarde se procedería a retomar la sesión plenaria.

Eran las 2 de la mañana del domingo cuando se inició la nueva sesión. El presidente de la COP20 presentaba el documento de nuevo y anunciaba con gran júbilo que se procedía a su adopción ya que no existían objeciones a ello. Los presentes dedicaron una gran ovación al presidente y su delegación que fue invitada a subir al estrado, como reconocimiento al duro trabajo realizado en los últimos días.

“Las partes han mostrado una flexibilidad considerable”, declaraba el representante de la Unión Europea tras la adopción del documento. El presidente entrante de la COP 21 en París, Laurent Fabius, declararía en su momento: “el fantasma de Copenhague se ha alejado y la esperanza del éxito en París se acerca”.

En los pasillos y fondos de la sala se comentaba que el documento de Lima es “el menos malo” de todos los posibles y sigue dejando “infelices” a la mayoría de delegaciones. Como idea consuelo se afirmaba que el grado de “infelicidad” del sector de países en desarrollo, que era muy alto, había disminuido.

El primer documento propuesto por el grupo de trabajo de la ADP reflejaba claramente haber sido elaborado desde la visión de los países desarrollados. Por lo tanto, durante las negociaciones del sábado por la tarde con el presidente de la COP, los bloques de países en desarrollo se conformaron para exigir que sus reclamos más urgentes fueran incluidos.

Desde algunos sectores se afirma que esto era parte de una estrategia de manipulación por parte de los países desarrollados. Todo es posible en un marco de negociación, el de la ADP, que ya había sido criticado durante esta COP por no ser lo suficientemente inclusivo y transparente.

Valoración: 
0
Sin votos (todavía)

Añadir nuevo comentario