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Pacto de los Pueblos Indígenas de Asia presente en el Foro Global sobre Paisajes

De izquierda a derecha: Naw Ei Ei Min, Edward Porokwa, Lakpa Nuri Sherpa y Tarcila Rivera / Foto: Chirapaq

- Destacado panel reflexionó sobre cómo los pueblos indígenas usan enfoques de paisajes para conservar los bosques.

Por Luis Manuel Claps

Servindi, 10 de diciembre, 2014.- Con algunas aglomeraciones en las mesas de registro ubicadas en el amplio lobby del Westin Lima Hotel & Convention Center, el sábado 6 de diciembre se llevó a cabo la primera jornada del Foro Global sobre Paisajes, evento organizado de forma paralela a la Conferencia de las Partes (COP20) de la Convención Marco de las Naciones Unidas sobre el Cambio Climático.

Más de 1500 participantes de los sectores vinculados al uso de suelos discutieron el futuro de los paisajes en las nuevas agendas climáticas y de desarrollo.

El evento fue organizado por el Centro para la Investigación Forestal Internacional (CIFOR) y el Programa de Naciones Unidas para el Medio Ambiente (PNUMA), con el apoyo del Ministro del Ambiente del Perú en calidad de socio.

Moderado por Lakpa Nuri Sherpa, coordinador de Cambio Climático del Pacto de los Pueblos Indígenas de Asia (AIPP, por sus siglas en inglés) y punto focal de los pueblos indígenas para la Convención Marco de las Naciones Unidas sobre el Cambio Climático (CMNUCC), el panel contó con las ponencias de representantes de diferentes sectores.

Los expositores fueron Tarcila Rivera Zea, fundadora y presidenta del Centro de Culturas Indígenas del Perú (Chirapaq); Lars Løvold, asesor senior de Rainforest Foundation Noruega; Edward Porokwa, abogado y presidente de la organización PINGO's Forum de Tanzania; Naw Ei Ei Min, directora ejecutiva de la organización POINT de Birmania; y Susan Braatz, líder del Proyecto Bosques Tropicales y Adaptación al Cambio Climático de la FAO.

El AIPP es una organización que promueve los derechos de los pueblos indígenas en 14 países de Asia Pacífico.

El objetivo del panel fue discutir sobre los sistemas de uso del suelo y las prácticas agrícolas de los pueblos indígenas, pero también los desafíos que enfrentan. Algunas de las preguntas clave sobre las que giró el debate fueron: ¿Cuáles son las buenas prácticas y los desafíos de los pueblos indígenas en los temas de seguridad alimentaria? ¿El uso del suelo por parte de los pueblos indígenas, en especial la rotación de cultivos, es sostenible y respetuoso del clima? ¿Cuál es el papel de la rotación de cultivos en la provisión de medios de subsistencia y seguridad alimentaria?

Recuperando la herencia de los pueblos indígenas en los Andes

Tarcila Rivera Zea, presidenta de Chirapaq, premiada recientemente en Estados Unidos, fue la única representante de América Latina en el panel.

En la apertura de su intervención ella destacó el trabajo de las mujeres indígenas en "la recuperación de los alimentos tradicionales y la herencia de la cultura inca”.

“En Chirapaq venimos desarrollando este trabajo de recuperación desde 1986. Hemos logrado recuperar más de 100 variedades de maíz y papas en la comunidad de Vilcashuamán, una zona completamente dependiente de los ciclos climáticos”, explicó Rivera.

“Entre las políticas para enfrentar el cambio climático en primer lugar debe considerarse el reconocimiento y revalorización de los conocimientos de los pueblos indígenas. Esta es nuestra herencia para el mundo, debemos protegerla y también deben hacerlo los gobiernos. Estamos en contra de Monsanto y la agricultura industrial con uso de fertilizantes químicos”, concluyó la representante de Chirapaq.

Defensa de la rotación de cultivos en Amazonia

Por su parte Lars Løvold, asesor senior de Rainforest Foundation Noruega, presentó la ponencia "Rotación de cultivos y paisajes de bosque en la Amazonia" a partir de un trabajo de campo de muchos años en Brasil.

Para Løvold, la rotación de cultivos es una técnica incomprendida. Considerada primitiva, ineficiente, destructora del ambiente, conocida muchas veces como agricultura de “roza y quema”, lo que suena bastante destructivo, cuando en realidad -explicó- se trata de un método muy productivo, razón por la cual se sigue practicando en la actualidad.

“La rotación de cultivos ha garantizado la seguridad alimentaria de los pueblos de la selva durante cientos de años. La flexibilidad y adaptación son clave para vivir bien y conservar los bosques. Los Yanomami comen más de 160 plantas salvajes. Ellos no cultivan en cualquier lugar, primero observan el suelo, los tipos de arbustos y árboles, y luego deciden. Es un sistema basado en el conocimiento y el uso colectivo, pero no en terrenos colectivos. Cada familia tiene su terreno, pero el sistema se basa en la rotación y está sujeto a muchos cambios”, afirmó Løvold.

“Para los inversores y los gobiernos, la tierra es un espacio abierto. Es muy fácil decir que la tierra está disponible porque nadie la usa: cuando en realidad se encuentra en el período de descanso del ciclo. La población regresará a ella para trabajarla, pero el espacio disponible para la rotación es cada vez menor mientras se expande la agricultura permanente. Antes el espacio era abierto, ahora está cerrado y las comunidades se hacen cada vez más dependientes de los cultivos comerciales”, explicó luego.

Presentación de AIPP en Global Landcapes Forum

Finalmente, Løvold propuso trabajar localmente con ellas para que puedan recuperar la racionalidad del sistema de rotación de cultivos.

Las economías pastoralistas de Tanzania en riesgo

Edward Porokwa, abogado y presidente de la organización Pastoralists Indigenous Non Governmental Organizations’ Forum (PINGO's FORUM) de Tanzania, explicó que “a pesar de involucrar al 10% de la población del país, la actividad económica de los pueblos indígenas pastoralistas de Tanzania no es reconocida y con frecuencia enfrentan violaciones a los derechos humanos, como desplazamientos forzados y marginalización de los servicios básicos”.

Según Porokwa, “la actividad de los pueblos indígenas pastoralistas se parece a la rotación de cultivos y de la misma forma se la considera ineficiente e incluso negativa. Los pastoralistas recurren a muchas técnicas para subsistir y la diversidad refuerza la seguridad alimentaria."

Sostuvo que actualmente, el acaparamiento de tierras es muy fuerte en Tanzania, mientras las comunidades se trasladan para beneficiarse de las diferentes estaciones y permitir la regeneración de los ecosistemas o evitar de enfermedades o plagas estacionales.

No obstante, advirtió, esta movilidad hace parecer vacía a la tierra y por lo tanto es ocupada.

Respecto al cambio climático, Porokwa argumentó que afecta a los pastoralistas al aumentar la variabilidad de las estaciones, mientras se ven cada vez más perjudicados por las políticas oficiales que limitan su movilidad.

"El progresivo cierre de los espacios disponible para los pastoralistas está provocando impactos negativos en los paisajes. La movilidad estimula la regeneración del medioambiente y la diversificación de los medios de vida contribuye a la seguridad alimentaria, pero las políticas gubernamentales y los cambios en las prácticas de tenencia de la tierra degradan las economías pastoralistas tradicionales”, sentenció.

La rotación de cultivos en Birmania

A su turno Naw Ei Ei Min, indígena del pueblo Karen y directora ejecutiva de la organización Promotion Of Indigenous and Nature Together (POINT), afirmó que “un 10% de la población de Birmania depende de la rotación de cultivos, proporción que se reduce cada año debido al acaparamiento de tierras".

"En mi país toda la tierra pertenece al Estado (no hay derechos de propiedad sino de uso) y puede ser acaparada por inversores privados. La rotación de cultivos es desalentada por las políticas públicas y se la considera una práctica de deforestación, aunque al mismo tiempo avanza la tala ilegal. Con frecuencia, la tierra que se encuentra en descanso es considerada “vacía” y se entrega al sector privado”, precisó luego.

Seguidamente añadió: “Uno de los impactos del cambio climático que se observan en Birmania es la intensificación de las plagas en los bosques, que se han vuelto mucho más frecuentes. Mientras la población afectada intenta resolver el problema mediante diversas técnicas tradicionales, no pueden asegurar la propiedad comunitaria de la tierra”.

Políticas de la FAO sobre pueblos indígenas y tribales

Susan M. Braatz, ecóloga de los bosques con 30 años de experiencia y líder del proyecto de Bosques y Cambio Climático de la FAO en Roma, explicó que la "FAO aplica la política de garantizar que se lleven a cabo todos los esfuerzos necesarios para respetar, incluir y promover las cuestiones relativas a los pueblos indígenas en su labor global."

Ella sostuvo además que el motivo que impulsa a la FAO a aplicar esta política es el hecho de que las comunidades indígenas constituyen una parte importante de la población mundial expuesta a inseguridad alimentaria, y por su reconocimiento de que los pueblos indígenas poseen unas características y conocimientos singulares que pueden contribuir al desarrollo sostenible y equitativo" (ver “Política de la FAO sobre pueblos indígenas y tribales”)

En septiembre de 2014 la FAO y AIPP publicaron el informe "Briefing paper on shifting cultivation, livelihood and food security: New and old challenges for indigenous peoples in Asia" que examina siete casos nacionales sobre la realidad de los pueblos indígenas de Asia y la rotación de cultivos. Una versión preliminar del estudio (en inglés) puede descargarse aquí.

La segunda y última jornada del Foro Global sobre Paisajes continuó al día siguiente, domingo, con una serie de mesas, cumpliendo así con su objetivo de asegurar que la agenda climática tome en cuenta los paisajes de una forma integral, entendidos como áreas de encuentro e interacción de bosques, terrenos de cultivo, agua, personas, comunidades e infraestructura.

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