Argentina: Mañana presentan "Los indios invisibles del Malón de la Paz"

El miércoles 10 de diciembre se presentará la segunda edición del libro "Los indios invisibles del Malón de la Paz" del autor Marcelo Valko. El acto tendrá lugar a las 20.30 en la Carpa E de la Universidad Madres de Plaza de Mayo, situada en la calle Hipólito Irigoyen 1584, Buenos Aires.

En la mesa de presentación participarán David Sarapura, Florencia Kusch y la diputada nacional Cecilia Merchan.

En esta nueva edición del Malón, se pone de manifiesto como la verdad y la ética de los humildes e invisibles se impone y sale a la luz pese a la pedagogía de la desmemoria sistemática ejercida por el poder.

El libro forma parte de la colección Osvaldo Bayer y es elaborado por la Editorial Madres de Plaza de Mayo.

A continuación reproducimos un breve artículo del autor sobre el tema:

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Indios, nacionalidad y extranjería: El Malón de la paz (1)

Por Marcelo L. Valko

A Eulogio Frites, luchador incansable por los derechos indígenas

I. Propósitos de una utopía silenciada

En 1946 se produjo uno de los episodios más singulares de la errática política argentina con respecto a los indígenas que, por distintos motivos, historiadores oficialistas u opositores prefirieron dejar en el oscuro rincón del olvido. Un grupo de 174 indios kollas, representantes de comunidades ubicadas en las norteñas provincias de Salta y Jujuy, que padecían condiciones de explotación extrema, resuelven realizar un malón sobre Buenos Aires.

Conviene aclarar el significado del termino malón. Según la definición dada por el diccionario se trata de "una incursión o ataque inesperado de indios", incluso se añade "felonía inesperada". Malón es una denominación peyorativa y deriva de la palabra malo, alude a un conjunto de malos. Al ser un grupo de indios que avanzaba hacia la ciudad, rememoraba a aquellos "salvajes" que saqueaban sus riquezas durante los siglos XVIII y XIX. Claro está que al finalizar las campañas militares de expansión de las fronteras agroganaderas, para 1878 no existe en la Pampa una sola tribu capaz de intentar el más insignificante malón (Prado 1960: 107).

En nuestro caso, el agregado de la palabra paz otorgaba un toque semántico tranquilizador, atenuando el plusvalor negativo de Malón. En el transcurso del trabajo, veremos como estos kollas, más que producir "temor", generaron una profunda compasión entre los argentinos.

De esta forma, los indios del Malón de la Paz, marcharon a pie 2000 kilómetros durante dos meses y medio. Venían con el firme propósito de reclamar por sus tierras usurpadas por el latifundista Patrón Costa, quien incluso había estado a punto de apoderarse de la presidencia argentina (2). A estos sufridos indígenas los alentaban los aires de "cambio" que conmocionaban al país. Perón acababa de asumir el 4 de junio como flamante Presidente, y sin dudas, pensaban ellos, cuando se enterara de las infinitas vejaciones que resistían desde tiempos inmemoriales, no sólo los comprendería, sino que pondría remedio a tales atropellos. Después de todo, y pese a su condición de indios, también eran argentinos y acreedores de la Justicia Social proclamada por el nuevo gobierno.

Lo inusual del caso fue que a medida que se produjo el desplazamiento de los kollas hacia Buenos Aires, entre el 15 de mayo y el 3 de agosto de 1946, estos comenzaron a ser objeto de una impactante cobertura periodística que fue in crescendo en forma proporcional a su cercanía con la Capital. Radios, periódicos y noticieros se ocuparon de ellos destinándoles un espacio destacado con titulares, entrevistas y primeras planas como jamás había ocurrido y como no volvería a repetirse nunca para enfocar un reclamo indígena.

Tras ser homenajeados por el Congreso Nacional, atendidos por el mismísimo Perón, con muestras de enorme simpatía por parte de la ciudadanía, en menos de un mes pasaron de huéspedes oficiales a transformarse en una molesta presencia. Soldados que actuaban por órdenes de la Presidencia los expulsaron desterrándolos a sus provincias en un tren con custodia especial para que no pudiesen descender antes de arribar a su lejano destino.

A partir de aquel momento, prácticamente todo el periodismo que hasta allí se había encolumnado para narrar sus padecimientos, sin transición, se lanzó sobre ellos difamándolos burdamente o, en el mejor de los casos, manteniendo un mutismo escandaloso. Los kollas desaparecieron de las primeras planas y retornaron a la invisibilidad habitual, sumando una nueva desilusión a su largo memorial de frustraciones (3).

Notas:

(1) Una síntesis de este trabajo fue presentada en el "IV Congreso Europeo CEISAL de Latinoamericanistas" Bratislava, julio de 2004 en la mesa "Utopías y distopías en el laboratorio americano".

(2) El propio Perón señaló "En 1943 estaba por elegirse a Robustiano Patrón Costas, como presidente, en uno de esos fraudes patrióticos" (Rodríguez Molas y García 1988: 182). Para los comicios que se iban a realizar en 1943, la Unión Democrática (convergencia de la UCR, el Partido Socialista y el Partido Demócrata Progresista) proponía como candidato presidencial y seguro ganador al senador conservador Robustiano Patrón Costa "gran hacendado del norte, asociado según la opinión publica a las practicas feudales dominantes en los ingenios azucareros y conocido partidario del fraude" (Torre 2002: 16) y "...cuando la revolución del 4 de junio interrumpió su carrera, nadie hubiera jugado un centavo a que don Robustiano perdía la presidencia de la República." (El Laborista 5/08/46: 10).

(3) Félix Luna señala que junto a las felicidades sectoriales producidas por el gobierno peronista se registraban algunas "excepcionales decepciones" como el caso del Malón. (Luna 2000: 322).

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Fuente: Agradecemos el envío de la información a Marcela Jaramillo

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