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Continúa escándalo por derrame en el río Doce tras su llegada al océano Atlántico

Imagen: Ricardo Moraes/Reuters

- Hecho ocurrido en Brasil es comparado con lo que pasó con la planta nuclear japonesa de Fukushima, tras el terremoto y tsunami de 2011. 

Servindi, 28 de noviembre, 2015.- El desastre ambiental ocasionado por el derrame de desechos mineros de la empresa Samarco, en la ciudad de Mariana, estado de Minas Gerais, sigue captando la atención de la prensa internacional tras su llegada al mar por el río Doce, varios días después de ocurrido.

Como se recuerda, la rotura de un dique de Samarco, propiedad de la empresa brasileña Vale y la anglo-australiana BHP Billiton ocasionó el vertido de más de 62 millones de agua y desechos mineros el pasado 5 de noviembre y cobró la vida de 12 personas y dejó otras tantas desaparecidas en la referida ciudad.

Pasados los días, las imágenes del río contaminado y la llegada del lodo tóxico a la playa de Regencia han causado impacto en los medios de comunicación masiva y las redes sociales.

La magnitud del desastre ha sido comparada con el ocurrido en la planta nuclear japonesa de Fukushima por el biólogo brasileño André Ruschi, quien afirmó que la mancha de lodo se extiende por 70 kilómetros en la costa y se adentra unos 730 kilómetros en el mar.

El especialista advirtió que la mancha tóxica dañará a las tortugas marinas que desovan en esa zona de la costa.

Asimismo, indicó que si la contaminación se dirige al norte o al sur afectará igualmente importantes áreas naturales protegidas.

Por otra parte, las imágenes difundidas van más allá de las escandalosas cifras sobre el tamaño nbso online casino reviews del derrame, y revelan también el impacto y significado del derrame para la población que vive de los recursos del río.

Pese a que la empresa ha ofrecido pagar 250 millones de dólares como reparación, para los indígenas y ambientalistas el daño no tiene forma de compensarse.

«No hay dinero que pague la riqueza que teníamos. El río se acabó y no vuelve más. Es muy triste. Todo lo que queríamos estaba en él. Se llevaron nuestra alegría”, afirmó el pescador Mauro Krenak.

Imagen: Carlos Dório Costa

Por su parte el Estado brasileño demandará a los dueños de la minera por  20.000 millones de reales -cerca a  5.240 millones de dólares por los daños ocasionados.

Demora inaceptable

Expertos de la Organización de las Naciones Unidas (ONU) confirmaron en un comunicado emitido el miércoles 25 de noviembre que el material derramado en el Río Doce contiene altos niveles de metales pesados tóxicos y otros productos químicos dañinos.

El comunicado suscrito por el Alto Comisionado de Derechos Humanos de la ONU desmiente las afirmaciones de la empresa Samarco quien aseguró que el lodo vertido no contiene “ningún elemento químico que  provoque daño a la salud”.

Tras su publicación, la empresa Vale admitió, el viernes 27, que el Río Doce presenta contaminación de  metales tóxicos como plomo y arsénico, sin embargo, aseguró que estos ya se encontraban "en las márgenes o en el lecho" del río antes del derrame y que el lodo derramado los removió.

La empresa ratificó su versión de que el material vertido al río el 5 de noviembre no es tóxico.

Por su parte, el reporte de la ONU consideró inaceptable que hayan pasado “tres semanas para que  las informaciones sobre los riesgos tóxicos de la catástrofe hayan salido a la superficie”.

Del mismo modo, tildó de “claramente insuficientes” las medidas adoptadas por el Gobierno de Brasil y las empresas Vale y BHP Billiton para evitar daños.

“El Gobierno y las empresas deben hacer todo a su alcance para evitar más daños, incluyendo la exposición a metales pesados y otras sustancias químicas tóxicas“, recomendó el documento.

El informe también fue suscrito por por el relator especial sobre derechos humanos y medio ambiente, John Knox y el experto independiente  en derechos humanos y sustancias y residuos peligrosos  de la ONU, Baskut Tuncak.

Knox indicó que el río está muerto para los científicos  y que el material tóxico se dirige lentamente al Parque Nacional Marinho de Abrolhos “donde amenaza a la vegetación protegida”, advirtió.

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