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Colombia: Pronunciamiento de cuatro pueblos indígenas de la montaña de los Chundwas, Sta. Marta

Nuestro concepto de desarrollo está aquí, en el cumplimiento de la Ley de Origen, en la recuperación de nuestro Tani verdadero, ordenador y poseedor de la ciencia que nos dejaron nuestros primeros padres y madres como constitución. No nos interesa la riqueza, nos interesa el cuidado de la vida, nuestra razón de ser.

En nuestros pueblos todavía existen los mamos, ancianos y personas mayores, conocedoras de nuestra propia historia y tradición, quienes nos relatan el pasado como un hecho reciente. Ellos cuidan y hacen tributos para que todo esté bien sin haber contratiempos de ninguna clase, cuidamos y mantenemos nuestras tradiciones en nuestro territorio ancestral delimitado por la Línea Negra, así estipulado por la Resolución 000002 de 1973 y modificada por la Resolución 837 de 1995, expedidas por el Ministerio del Interior.

Dicha Línea Negra se conforma por sitios sagrados de pagamentos que demarcan el territorio ancestral, entregado por nuestra madre como la herencia del pasado para el presente y para el futuro. Por ello la Sierra Nevada representa una ciudad espiritual, donde nuestro oficio es cuidar, es ser guardianes de ella y del mundo. La Sierra es lo que vemos, sentimos y conocemos desde nuestro nacimiento, desde nuestros ancestros que nos han dado la vida, SOMOS EL ORIGEN. La conservación de la Sierra Nevada se nos encomendó por nuestros padres y madres espirituales. Sin embargo, hoy su permanencia es responsabilidad de todo el mundo.

Hemos hecho los pagamentos para que se cumpla por parte de los gobiernos y la civilización un respeto por las tradiciones milenarias de los pueblos de la Sierra Nevada, que responda a nuestro pensamiento como moradores de esta Kankurwa (casa sagrada) que es un cuerpo vivo y entero en sus partes y que así mismo debemos cuidarlo y por ningún motivo podemos repartirlo si queremos que siga funcionando para el bien de toda la humanidad. Si se pierden nuestras tradiciones, se pierde la posibilidad de cuidar el mundo y mantener su equilibrio, de evitar que el sol se apague y que a raíz de esto nos toque vivir lo que nadie quiere.

Nuestro concepto de desarrollo está aquí, en el cumplimiento de la Ley de Origen, en la recuperación de nuestro Tani verdadero, ordenador y poseedor de la ciencia que nos dejaron nuestros primeros padres y madres como constitución. No nos interesa la riqueza, nos interesa el cuidado de la vida, nuestra razón de ser. Cuando nosotros hablamos de nuestro territorio no se trata simplemente de un terreno baldío, sino de su carácter sagrado que está representado por los grandes picos y por los grandes cerros. Todos los cerros de la Sierra Nevada son mamos, son los padres y madres de todo lo que existe, en ellos realizamos los pagamentos, los tributos a nuestros padres y madres para así velar por la continuidad de la vida.

Estos picos y cerros representan las grandes ciudades, templos grandes de mayor a menor de todos los pueblos del mundo, las madres y los padres de todos los continentes, todos los países con sus gobiernos están aquí, representados en los cerros. Si los gobiernos se dieran cuenta de cuál es su origen, no atentarían contra las verdaderas reliquias que a nosotros nos designaron únicamente para cuidarlas.

En ese sentido nuestros mamos han visto la necesidad de advertirle a la humanidad sobre la preocupación que tienen por las repercusiones que se pueden dar al acabarse la Sierra Nevada como corazón del Mundo.

Después de más de quinientos (500) años de la llegada de los españoles - hecho que para los blancos fue la gran conquista y que resultó en la imposición de sus leyes y creencias, y que para nosotros los pueblos indígenas, ha significado exterminio, destrucción, humillación, esclavitud, profanación y saqueo de nuestros sitios sagrados - aún permanecemos, aun estamos aquí en nuestra Sierra Nevada, así sea con sufrimientos. Y ese sufrimiento no parece tener final, sino al contrario parece intensificarse porque en este momento nuestro territorio continúa bajo la amenaza de aquellos que desconocen nuestras tradiciones milenarias espirituales.

En la actualidad estamos siendo maltratados en todos los sentidos debido a múltiples intereses políticos y económicos que ponen en grave riesgo nuestro territorio y sus jurisdicciones. Sufrimos la represión que ejercen los actores armados legales e ilegales, de los megaproyectos planeados para nuestro territorio los cuales no responden a los acuerdos firmados entre el gobierno y nuestras organizaciones indígenas, de la presión ejercida desde la conquista por las religiones invasoras; de los modelos educativos y de salud impuestos por el gobierno, los cuales desconocen la educación y la salud propia, y el desconocimiento del territorio sagrado por parte del gobierno nacional.

En este momento hay un plan de explotación de las riquezas hídricas de la Sierra Nevada que contempla la construcción de siete (7) represas. Dos de estos proyectos ya han iniciado; la represa en el río Ranchería está en construcción con la presencia de maquinarias y movimientos de tierras en sitios sagrados y la otra, la represa del río Guatapurí, sector los Besotes, se encuentra en fase de mediciones topográficas. En el caso de la represa en Ranchería el pueblo Wiwa desconoce los supuestos acuerdos que el gobierno necesita para desarrollar este tipo de proyectos en territorios indígenas, y en el caso de Los Besotes la comunidad se encuentra en resistencia a través de la conformación de un asentamiento de cuarenta (40) familias que están a la espera de que el gobierno y sus asociados extranjeros desistan de la realización de este proyecto.

Estos proyectos de represa hacen parte del ambicioso plan de acondicionamiento de las tierras del pie de monte de la Sierra Nevada para el establecimiento de monocultivos industriales.

Esta propuesta vulnera nuestro territorio y aumenta la degradación de los sitios sagrados, evitando que nuestros pueblos puedan continuar con sus trabajos espirituales y con la realización de pagamentos para mantener el equilibrio del mundo.

Además, hemos constatado con mucha preocupación, que muchas compañías extranjeras buscan y han explotado los metales de valor y recursos naturales de nuestro territorio, también que los colonos han destruido los bosques y han poblado con agricultura y ganadería nuestro territorio sagrado, además de destruirlo con fumigaciones químicas.

Así colonos y extranjeros han extraído la mayor parte de nuestras reliquias y riquezas naturales, que convertidas en dinero se prestan para dejarnos sin tierra.

Igualmente, nuestros cerros están siendo atacados y se encuentran frente a una gran amenaza de la sociedad civilizada a través del gobierno nacional. Se han implantado antenas en algunos de los cerros sagrados más importantes como es el caso del cerro INARWA y se dispone a construir otras más que vienen de la mano con el Tratado del Libre Comercio (TLC) recientemente firmado entre Colombia y Estados Unidos. La construcción de estas antenas es una gran amenaza para la supervivencia de nuestros pueblos y culturas; para nosotros la construcción de estas antenas en los Cerros Sagrados son como una puñalada en el corazón.

La aceptación del desarrollo de proyectos de transporte masivo como aeropuertos y teleféricos constituye una violación a nuestra Ley de Origen y se suman al interés de explotación eco y etno-turístico de nuestro territorio con lo cual no estamos de acuerdo y no permitiremos en nuestra Casa Sagrada.

Aún vivimos las consecuencias del conflicto armado interno que vive Colombia. Los actores armados, legales e ilegales, profanan, violan e irrespetan los sitios sagrados de pagamentos, la naturaleza, el agua y el aire con el derramamiento de sangre dentro de nuestra Casa Sagrada, y aun más cuando se trata que las victimas sean indígenas, hechos que nos afectan a nosotros y a la misma vida, así estos sucesos ocurran entre los hermanitos menores (no indígenas).

También vemos con preocupación la propuesta del gobierno de comprar tierras dentro de la Línea Negra para repartirlas a los reinsertados de los grupos armados ilegales a pesar que hemos sido claros que no queremos a estas personas en nuestros territorios ancestrales; solo aceptamos a aquellos reinsertados que pertenezcan a uno de nuestros cuatro pueblos y a quienes les daremos un trato justo de acuerdo a nuestra propia justicia y tradición.

En cuanto a nuestra gobernabilidad y tradición todas las autoridades deben trabajar en acuerdo con los mamos, al igual que los maestros y maestras de cualquier ramo, quienes deben mantener contacto con el mamo y no solamente con el sistema impuesto por el gobierno que no garantiza la continuidad de nuestras costumbres, tradiciones y por ende de nuestra cultura. Así como la educación ajena a nuestra cultura, las religiones que se han querido tomar la Sierra Nevada desde la conquista, son doctrinas degeneradotas de nuestra cosmogonía y espiritualidad.

Todas estas amenazas y agresiones hacen que muchos de los indígenas dudemos de lo positivo que pueda aportar el desarrollo a nuestra propia cultura y estas violan los convenios 169 de la OIT y el Pacto Internacional de los Derechos Económicos, Sociales y Culturales declarados y establecidos por la ONU, los cuales nos protegen como pueblos ancestrales contra la acción de actores externos que puedan vulnerar nuestras especiales formas de vida cultural y organizativa.

Por todo esto, los cuatro pueblos indígenas de la Sierra Nevada de los Chundwas (KAGGABA, IKU, WIWA, KAKACHUKWA), estamos unificados en una sola voz, un solo pensamiento, proclamando las violaciones a nuestro territorio y nuestra cultura ancestral, pidiendo el cumplimiento y el respeto por nuestros derechos colectivos y fundamentales.

Exigimos al gobierno colombiano a nivel nacional y regional, a los organismos multilaterales, agencias internacionales de cooperación y demás entes públicos y privados con intereses políticos y económicos en La Sierra, abstenerse de adelantar proyectos e intervenciones, que afecten negativamente nuestra integridad étnica y territorial, según los principios y criterios planteados en este documento. Así mismo les instamos a reconocer y acoger la Visión de Ordenamiento Ancestral Territorial como el criterio fundamental para la intervención en nuestro territorio ancestral, bajo los parámetros del consentimiento previo, libre e informado.

Solicitamos el apoyo de la sociedad civil, los gobiernos y las organizaciones indígenas, sociales, de Derechos Humanos y ambientalistas del mundo, para mantener nuestras milenarias tradiciones espirituales y territorio, y de esta manera seguir cumpliendo con nuestro propósito de mantener el equilibrio del mundo.

Firmado por autoridades tradicionales y políticas en representación de los cuatro pueblos de la Sierra Nevada de los Chundwas.

Pueblo Arhuaco (IKU) 27.000 habitantes aprox.

Pueblo Kankuamo (Kakachukwa) 15.000 habitantes aprox.

Pueblo Kogui (Kaggaba) 22.000 habitantes aprox.

Pueblo Wiwa 15.000 habitantes aprox.

Siguen firmas de autoridades tradicionales y políticas.

Consejo Territorial de Cabildos (CTC)

Montaña De los Chundwas

(Sierra Nevada de Santa Marta)

Organización Wiwa Yugumaiun Bunkwanarrwa Tayrona (OWYBT)

Organización Indígena Kankuama (OIK)

Confederación Indígena Tayrona (CIT)

Organización Gonawindua Tayrona (OGT)

Fuente: Ecoportal

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