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Todos somos macacos. Una respuesta solidaria frente a la discriminación

http://youtu.be/ij5LDp3IY1g

Servindi, 29 de abril, 2014.- Cansados de las burlas y gritos simiescos contra el jugador Neymar, su compañero de juego Daniel Alvez no tuvo mejor respuesta que recoger y comer un plátano lo que dejó atónita a la audiencia. Como si fuera poco declaró: "Todos somos macacos (Todos somos monos) en solidaridad con Neymar.

Neymar da Silva Santos Júnior conocido como Neymar o Neymar Jr., es un futbolista brasileño que juega como delantero y su actual equipo es el F. C. Barcelona, de la Primera División de España.

Compartimos a continuación un artículo de Emir Sader analiza el tema de la discriminación que subyace en Europa y se prolonga sobre Brasil, país sede del próximo Campeonato Mundial de Fútbol:

Mariló Montero, presentadora de Tv española y Neymar, imitando el gesto de Dani Alves en la campaña: Todos somos macaco

Todos somos macacos

Por Emir Sader*

Neymar toma su premio a mejor jugador del torneo Copa Confederaciones 2013 (Balón de Oro)

ALAI, 29 de abril, 2014.- Después de la enésima vez que han tirado plátanos en contra de jugadores de futbol negros en Europa, Daniel Alvez ha resuelto comer el plátano y declaró: “Todos somos macacos” (Todos somos monos). Es el comienzo de la reacción, que los propios europeos parecen incapaces de hacer, en contra de la discriminación en los estadios de futbol, simple continuación de lo que pasa en la vida cotidiana en países que se consideran blancos y civilizados”.

Europa “civilizada” se ha enriquecido en base a la esclavitud y a su corolario: la discriminación y la reducción de los negros a “bárbaros”. Ellos llegaron a América con la cruz y la espada, a “civilizarnos”, esto es, a destruir a las poblaciones nativas y someterlas a la dominación colonial. Han sacado a millones de africanos de su mundo para traerlos como animales a trabajar como esclavos para explorar las riquezas de América y mandarlas a la Europa “civilizada”.

Todo el movimiento histórico de la “libertad, igualdad, fraternidad”, se ha desarrollado en función de la liberación de los siervos de las glebas de Europa, desconociendo la esclavitud que esa misma Europa practicaba. Nadie – salvo el solitario Hegel – tomó conocimiento de la Revolución Haitiana en contra de la dominación de la Francia “emancipada” por su revolución, pero opresora de la primera Revolución Negra de independencia en las Américas.

Siglos después, cuando Europa “civilizada” liquida su Estado de bienestar social y tira al abandono a millones de personas – ante todo a los inmigrantes, que fueron a trabajar en condiciones degradantes, cuando sus economías los necesitaban – el racismo demuestra toda su fuerza. Son los partidos de extrema derecha los que las fortalecen, al tiempo que el racismo aparece también en los campos de futbol, sin que genere gran indignación en la Europa “civilizada”.

Al mismo tiempo, se desarrollan campañas discriminatorias en contra de Brasil, proyectando un país de “culebras, tigres, monos” que van asediar el Campeonato Mundial de Futbol, además de ellos, un absurdo y estúpido informe del Ministerio de Relaciones Exteriores de Alemania, caracteriza a Brasil como un “país de alto riesgo”, como sugiriendo que la gente no venga a Brasil. Si fuera así, ¿Por qué Alemania está instalando nuevas fábricas de BMW, de Mercedes, de la misma Volkswagen y de otras?

Esa campaña, llevada a cabo por las fuerzas conservadoras de los medios internacionales, se da porque Brasil incomoda al ideario de esas fuerzas. El Brasil de hoy no es mas el país de la dictadura militar, no es más el país del neoliberalismo. Mientras Europa, inmersa todavía en ese modelo, produce un desastre social de proporciones continentales, Brasil – y otros países de Latinoamérica – crecemos y disminuimos la desigualdad y la miseria, que crecen en Europa. Nosotros les incomodamos porque estamos en contra del Consenso de Washington, que ellos intentaron imponernos, causándonos grandes daños, que nosotros supimos superar, volviéndonos la región del mundo que se contrapone a los extravíos que Europa asume.

Vamos a recibirlos en Brasil con la más grande cordialidad en el Campeonato Mundial de Futbol. Comiendo y ofreciendo bananas, asumiendo que: “Todos somos macacos”.

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*Emir Sader, sociólogo y cientista político brasileño, es coordinador del Laboratório de Políticas Públicas da Universidade Estadual do Rio de Janeiro (Uerj).

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Fuente: Agencia Latinoamericana de Información (ALAI): http://www.alainet.org/active/73346

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Comentarios

Sader se equivoca al final, en Brasil no hay interés por el mundial y la recepción va ser de movilizaciones en las calles, que ya han empezado, además de militares militarizando las favelas.

Este autor se haca representante de un pueblo al que ha traicionado apoyando y dando asesoría al gobierlo del PT, que persigue a las comunidades indígenas, intenta instalar la megarepresa e hidroeléctrica de Belo Monte y presiona para pasar la carretera brasileña por el Tipnis.

Pero un error de los hermanos de Servindi no quita valor a su excelente acompañamiento de las luchas y posturas de las comunidades originarias y la madre tierra en diferentes lugares del planeta.

ES IMPORTANTE QUE SE TENGA UN BUEN NIVEL DE AUTOESTIMA Y UNA IDENTIDAD CULTURAL BIEN FORJADO.. Y NI AUNQUE GRITEN A TODO EL MUNDO PODRAN SENTIR DESCRIMINACION NUESTROS HERMANOS

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