Perú: MinerÃa convierte a Angaraes, Huancavelica, en la provincia más pobre del país

Por Miguel Zorrilla

La minería ha anulado la actividad agraria y ganadera en Angaraes, provincia de Huancavelica. Su fértil valle de ayer hoy dia ya no tiene río, lo dejaron como muestra la fotografia adjunta.

Según las últimas cifras publicadas por el Instituto Nacional de Estadística e Informática (INEI) la pobreza en Huancavelica ha aumentado llegando al 85% de la población, siendo Angaraes la provincia más pobre dentro de las siete provincias que conforman el departamento de Huancavelica.

En Angaraes, durante los últimos cincuenta años, grupos de interesados han circunscrito a la minería como actividad económica, cuya explotación acarreó pasivos ambientales, entre ellos un río muerto, acompañado de una firma renunciando a la utilización de esta fuente fluvial por la población, mediante maniobras sistemáticas.

Primero instalaron la Facultad de Minas en la Universidad Nacional de Huancavelica, pudiendo ser una facultad de Agronomía o Zootecnia de esta misma universidad. Luego con la creación del Instituto de Rumichaca, en la cual descalificaron la opción Agraria, prefiriendo la Metalmecánica, también hicieron uso de sus influencias para trabar el funcionamiento de la UDEA, por tener el pecado de contar con una especialidad: Agronomía.

Este sistema malintencionado, se ha implantado en Angaraes, ignorando su condición de valle que cuenta con ríos, tierras y buen clima.

Siempre, desde arriba nos han prohibido practicar la agricultura (uso de aguas) como actividad económica, todo por no chocar con los intereses de la mina.

Al privarnos la actividad natural como es la agricultura, prácticamente nos han condenados a formar parte de estas tristes estadísticas junto a la hermana provincia de Huancavelica, que solo le queda estirar la mano para recibir cual menesteroso una dádiva del gobierno, en cuyo caso se justifica por el infortunio de su geografía sin áreas cultivables y con un clima no apto para la agricultura.

Como auto crítica de esta calamitosa situación, está el ciclo vicioso de nuestras propias autoridades, quienes para hacerse de alcaldes, previamente empeñan su alma a la mina; para luego, ya de Alcaldes, quedar anulados en su capacidad de reacción.

Prueba de ello es que a lo largo de cincuenta años, no hubo un solo Alcalde que haya podido identificar cual debería ser el camino a seguir en busca del sustento económico de la población. Solo se dedicaron a temas domésticos como el parchado de calles y a aplaudir consciente o inconscientemente en cada estrategia de sometimiento que la mina aplicaba. "Peor es nada", decían.

Este experimento sin resultados ya tiene mas de 50 años; mientras no se cambie el tipo de actividad como motor de la economía angareña, la pobreza seguirá hasta hacerse crónica.

----

Fuente: Indymedia

Escucha nuestro podcast


Comentarios (1)
Alipio Riveros ... (no verificado) Mar, 22/07/2014 - 00:20
En conclusión la minería no trae progreso
AÑADE UN COMENTARIO
CAPTCHA
This question is for testing whether or not you are a human visitor and to prevent automated spam submissions.