Servicios en comunicación Intercultural

Voto nulo consolida dignidad y resistencia por un Estado Plurinacional

Servindi, 13 de abril, 2021.- "El voto nulo consolidó la dignidad y la resistencia, herencia histórica de los movimientos sociales y, en especial, de la reserva moral y ética del país, la CONAIE".

Así lo afirma una declaración suscrita por articulaciones sociales y políticas de Ecuador que remarca que el progresismo conservador del correísmo fue derrotado por el banquero Guillermo Lasso debido a sus errores y oportunismo.

En las elecciones presidenciales del domingo 11 de abril Lasso alcanzó el 52,5% de los votos, frente al 47,50% de su rival en el balotaje, Andrés Arauz, "heredero" del expresidente Rafael Correa.

La candidatura correísta "es la principal responsable del triunfo de Guillermo Lasso, por haber aceptado el fraude que dejó fuera de la contienda a Yaku Pérez" indica el pronunciamiento.

El correísmo pactó con la derecha un acuerdo electoral oportunista y se negó a respaldar una propuesta nacida de las luchas sociales como la que representaba el movimiento indígena y popular.

Mientras el correísmo "llora sobre sus propios errores y limitaciones (...) nosotros, en cambio, estamos preparados para continuar tomándonos las calles, oponiéndonos como siempre a la ofensiva capitalista".

Ahora se "abre el cauce de una línea autónoma", para una izquierda que reconoce el papel político de los pueblos indígenas y valora sus prácticas esenciales "para una democratización real desde los espacios comunitarios".

De esta manera seguiremos enfrentando al gamonalismo de las élites, impulsando la utopía con todas nuestras fuerzas y apostándole a un país que garantice la vida digna a todos y todas.

La declaración es suscrita por la Comisión de Vivencia Fe y Política (COVIFEP), Comuna, el Movimiento Revolucionario de los Trabajadores (MRT) y Montecristi Vive.

A continuación el texto completo:

Voto nulo: Dignidad y resistencia hacia un Estado Plurinacional

Salimos agotados de un proceso electoral plagado de irregularidades y con serias sospechas de fraude en la primera vuelta. De los dos candidatos nominados por un Consejo Nacional Electoral incompetente, el de la derecha neoliberal obtuvo el mayor número de votos. El correísmo –el progresismo conservador– fue derrotado. El voto nulo consolidó la dignidad y la resistencia, herencia histórica de los movimientos sociales y, en especial, de la reserva moral y ética del país, la CONAIE.

La pandemia del coronavirus agudizó las graves crisis múltiples que atraviesa el país y desnudó las aberraciones del sistema político. Para el gobierno de Lenín Moreno no fue prioritaria la vida de los sectores populares: el derecho a una vida digna viene ligado a la clase social y eso lo demuestran con claridad las vacunas VIP. En medio del sufrimiento de amplios segmentos de la población, la argolla en el poder bregó por sus intereses económicos, políticos y patriarcales, para proteger al prófugo en Bélgica y los intereses de los grupos monopólicos antiguos y nuevos.

Conociendo lo que representan las políticas neoliberales, los sectores populares, el movimiento indígena, los frentes de trabajadores, el movimiento de mujeres y los feminismos, los grupos ecologistas y estudiantiles, tenemos una enorme responsabilidad. Es el momento de fortalecer todas las luchas de resistencia al patriarcado, al racismo, a la precarización del trabajo, a los extractivismos y a tantas otras formas violentas del capital, ejemplificadas en las cartas de compromiso con el FMI o en la firma de nuevos Tratados de Libre Comercio. Es tiempo de consolidar todos los procesos unitarios posibles orientados a seguir construyendo otras formas de poder poscapitalista, que supere el patriarcado en todos nuestros espacios, que se reconozca anticolonial, a favor de los derechos de los y las trabajadoras (trabajo productivo y reproductivo) y en sintonía con las luchas de quienes defienden la Naturaleza.

Las izquierdas reconocemos el papel político de los pueblos indígenas, sus prácticas en la toma de decisiones resultan hoy más que nunca esenciales para una democratización real desde los espacios comunitarios

En este empeño urge una renovación de las izquierdas que no pueden renunciar a democratizar tanto la sociedad como sus propias prácticas partidarias y organizativas. Debemos cuestionar nuestras estructuras, profundizar el sentido de una democracia comunitaria y directa. Las izquierdas reconocemos el papel político de los pueblos indígenas, sus prácticas en la toma de decisiones resultan hoy más que nunca esenciales para una democratización real desde los espacios comunitarios. Nos urge escuchar el llamado del movimiento de mujeres para consolidar otras formas de praxis: lo personal es político; el llamado a romper el pacto patriarcal que tanto caracteriza al progresismo corrupto y autoritario. Las nuevas generaciones son una fuerza decisiva para el fortalecimiento de nuestras luchas.

Una enseñanza de este fatigoso proceso electoral es el cuestionamiento a la construcción de caudillos y el respeto a las decisiones orgánicas por sobre la real politik. La construcción de frentes comunes en la diversidad es el único camino para construir una alternativa. En clave con la lucha popular de Octubre de 2019, con la Minka por la Vida y tantas otras acciones reivindicativas y transformadoras acumuladas, estamos llamados a frenar las pretensiones de la oligarquía sumisa al capital transnacional.

Sabíamos que cualquiera de las dos opciones sería un golpe duro para el destino del país. Sabemos que la candidatura correísta es la principal responsable del triunfo de Guillermo Lasso, por haber aceptado el fraude que dejó fuera de la contienda a Yaku Pérez, por haber pactado con la derecha un acuerdo electoral oportunista, por haberse negado a respaldar una propuesta nacida de las luchas sociales como la que representaba el movimiento indígena y popular.

Se abre el cauce de una línea autónoma, la otra vía, para las izquierdas, a nivel continental. Hoy el correísmo llora sobre sus propios errores y limitaciones. Nosotros, en cambio, estamos preparados para continuar tomándonos las calles, oponiéndonos como siempre a la ofensiva capitalista, enfrentado sin miedo al fascismo y al gamonalismo de las élites, impulsando la utopía con todas nuestras fuerzas, apostándole a un país que garantice la vida digna a todos y todas.

Abril 12, 2021    

Comisión de Vivencia Fe y Política. COVIFEP.                          
Responsables: Pablo Ospina y Xavier Guachamín.      

Comuna.
Responsable: Natalia Sierra     

Movimiento Revolucionario de los Trabajadores. MRT.
Responsable: Fernando López Romero y Carlos Rojas     

Montecristi Vive.
Responsable: Juan Cuvi.

Valoración: 
0
Sin votos (todavía)

Comentarios

El discurso es muy bueno. ¿Esto quiere decir que no durará el gobierno de Lasso? ¿Quiere decir que a ningún indígena lo vamos a ver en la conducción del gobierno de Lasso?

Añadir nuevo comentario