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21M: Los bosques más allá del utilitarismo

Fuente de la imagen: bosques-amazonicos.com

Está pendiente aún procesos de liberación y de emancipación en los bosques. El sometimiento a los bosques no solo se da físicamente sino también a partir de creencias, ideologías, posiciones y símbolos. Cuando nos relacionamos con los bosques desde la perspectiva del buen vivir lo hacemos desde la convivencia, desde la colaboración y la reciprocidad. De ahí la importancia de apostar por el bienestar humano y la felicidad de los bosques.

Rodrigo Arce Rojas es Doctor en Pensamiento complejo por la Multiversidad Mundo Real Edgar Morin

Los bosques más allá del utilitarismo

21 de marzo Día Forestal Mundial

Por Rodrigo Arce Rojas*

20 de marzo, 2021.- Que los bosques son útiles para la humanidad, qué duda cabe. Pero más allá de su utilidad es necesario abordarlo por sus valores intrínsecos que se resisten a ser empaquetados en esquemas de valoración que todo lo reduce a precios en un marco mayor de propietarios y de agentes de transacción.

Partir desde una perspectiva de valoración de la vida implica reconocer que no estamos únicamente frente a un conjunto de bienes y servicios que son indispensables para el bienestar humano sino frente a múltiples expresiones de la vida que han sido producto de millones de años de evolución, tejido además del cual formamos parte. Intricadas relaciones que dan cuenta de una continuidad entre lo que hemos llamado elementos bióticos y elementos abióticos en la que cada vez es más difícil de distinguir. Interdependencia que no se reduce a la superficie de lo que reconocemos físicamente como bosque sino que nos alcanza a todos a nivel planetario.

más que un ecosistema forestal estamos hablando de un socioecosistema forestal que nos incluye independientemente vivamos en los bosques, cerca de ellos o percibamos que están lejos.

Por ello, más que un ecosistema forestal estamos hablando de un socioecosistema forestal que nos incluye independientemente vivamos en los bosques, cerca de ellos o percibamos que están lejos. En esta trama de interrelaciones e interdependencias nunca nos hemos separado así pensemos que lo estamos. Históricamente bajamos de los bosques para alejarnos pero hoy nos damos cuenta que nunca nos pudimos alejar, por más que se nos haya dicho y les hemos creído, que los bosques son fuente infinito de recursos (bienes y servicios) que están para satisfacer nuestras necesidades e infinitos deseos.

El espíritu de conquista y dominio a pueblos y culturas los hemos trasladado a la naturaleza que la sometemos para que nos brinde sus recursos. Para que sea esto posible la hemos desacralizado y le hemos negado la empatía y los afectos que no son buenos ingredientes para hacer negocios a partir de los bosques. Aunque es cierto que hemos suavizado nuestro nivel de intervención y hemos incorporado algunas medidas sensatas, con mayor o menor efectividad para su conservación, no hemos logrado cambiar la concepción del bosque como canasta de recursos sin que lleguemos a reconocer que los bosques albergan vida en sus múltiples manifestaciones y que es necesario respetar.

Una mirada desde la exterioridad y desde la primacía del utilitarismo solo ve la materia prima para sus industrias y deja de lado el sentir, la sensibilidad, los afectos, el sentido de pertenencia a una única realidad.

Cada individuo, cada especie, cada población dentro de las múltiples manifestaciones de la vida tiene interés de florecimiento, tiene necesidad de expresarse plenamente. Pero nuestra mirada selectiva solo se fija en algunas especies que ofrecen rentabilidad material y no se valoran los intangibles de infinitos procesos físico-químicos, bio-químicos, socioecológicos que maravillan solo a los que tienen la capacidad de mirar, escuchar, sentir los prodigios, dones y bondades de los bosques. Una mirada desde la exterioridad y desde la primacía del utilitarismo solo ve la materia prima para sus industrias y deja de lado el sentir, la sensibilidad, los afectos, el sentido de pertenencia a una única realidad.

Cuenca del Amazonas. Fuente de la imagen: Wikipedia

Los pueblos indígenas de la tierra nos han enseñado que los bosques no son cosas y que son seres con los cuales se puede dialogar. De acuerdo a cada cultura se ve a los bosques como padres, madres o lugares sagrados donde viven los parientes, los espíritus y las deidades. Pero en nombre del desarrollo hemos trasladado nuestra concepciones ontológicas separatistas a los pueblos indígenas quienes también empiezan a asumir posiciones disyuntivas frente los bosques. Felizmente, esta posición no es generalizada y nos quedan muchos pueblos que han decidido luchar por la descolonización de la naturaleza.

Los pueblos indígenas de la tierra nos han enseñado que los bosques no son cosas y que son seres con los cuales se puede dialogar

En la historia de nuestra civilización durante mucho tiempo no quisimos ver a los esclavos, a los niños, las mujeres, los diversos pero poco a poco se han generado procesos de reconocimiento y hemos superado (aunque no totalmente en todos los casos) estas concepciones de exclusión y marginación. Si bien es cierto que han surgido procesos de reconocimiento de los derechos de la naturaleza, los derechos de la Pachamama estos están aún lejos de generalizarse. Está pendiente aún procesos de liberación y de emancipación en los bosques. El sometimiento a los bosques no solo se da físicamente sino también a partir de creencias, ideologías, posiciones y símbolos.

Esta posición biocéntrica sobre los bosques no es antihumanista como se pudiera interpretar, tampoco es un fundamentalismo obstruccionista de aquello que se reconoce como “desarrollo” Por supuesto que la vida de todos los seres humanos de la tierra es muy valiosa y habrá que seguir trabajando fuerte hasta alcanzar el respeto y la armonía planetaria. Cuando nos relacionamos con los bosques desde la perspectiva del buen vivir lo hacemos desde la convivencia, desde la colaboración y la reciprocidad. De ahí la importancia de apostar por el bienestar humano y la felicidad de los bosques.

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*Rodrigo Arce Rojas es Doctor en Pensamiento complejo por la Multiversidad Mundo Real Edgar Morin. Correo electrónico: [email protected]

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Comentarios

Mirada sabía y prodigiosa de nuestros bosques. Pachanana debe recuperar sus derechos plenamente. Desde Costa Rica hacemos un modesto aporte en esa dirección.

Desde mi tarea como complicador independiente, he seguido la producción de conocimiento tuyo Rodrigo. Tus aportes son acertados. En el caso de Guatemala, los desafíos son enormes y la lucha desigual. Tenemos un Estado secuestrado que permite el contrabando de madera, la deforestación inmisericorde, la producción de monocultivos y con ello, el desequilibrio de todos los ecosistemas y climas y micro climas. Hay pueblos indígenas y campesinos que luchan, resisten y crean alternativas para contra restar esta contra cultura que ha convertido los bienes naturales en mercancía. Gracias por tu aporte. Siempre gracias..

Excelente hermano y felicitaciones.

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