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México: El difícil reto de superar la deforestación

Foto: DGCS UNAM

Servindi, 21 de julio, 2016.- Muchos países de la región latinoamericana se han comprometido a reducir drásticamente sus tasas de deforestación, pero lograrlo es un reto muy díficil de alcanzar como podemos verificar en México.

El tema ha sido colocado en agenda nuevamente gracias al informe Estado de los Bosques 2016 publicado hace poco por la Organización de las Naciones Unidas para la Alimentación y la Agricultura (FAO) en el que se destaca las aceleradas tasas de deforestación de los bosques tropicales.

Para la plataforma Global Forest Watch que genera el World Resources Institute tan sólo en México se pierden cerca de ciento cuarenta mil hectáreas de bosques al año.

Un reportaje publicado en el portal Aristegui Noticias por Raúl Benet observa que el deslumbrante discurso de Rafael Pacciano, secretario de Medio Ambiente, en la 23 sesión del Comité Forestal Global en Roma, Italia, suena a palabras huecas.

Y es que las causas de la deforestación, al igual que en otros países como Perú, siguen inamovibles. Entre estas, la tala y el comercio ilegal de madera, el apoyo a los cultivos de soja, a la ganadería y la promoción de los monocultivos de palma aceitera.

México se ha comprometido a alcanzar la meta de una tasa de deforestación cero para el 2030 pero esto será imposible de lograr si las autoridades mexicanas continúan favoreciendo actividades que pueden ser consideradas criímenes ambientales, mientras que persiguen y criminalizan a comunidades y ejidos que buscan un aprovechamiento forestal sustentable.

Peor aún, "en los hechos retrasan autorizaciones, ponen trabas, trámites y obstáculos al aprovechamiento forestal sustentable que tratan de llevar a cabo las comunidades y ejidos a los cuales criminalizan y persiguen" escribe Benet.

"lo más probable es que el promedio anual de pérdida de bosques se mantenga por encima de las ciento cuarenta mil hectáreas por muchos años" agrega Raúl Benet, biólogo de la Facultad de Ciencias de la Universidad Nacional Autónoma de México (UNAM).

Benet, quién fue coordinador de la Campaña Global de Acción Climática en América Latina señala además que muchos funcionarios argumentan que la pérdida de cobertura forestal se compensará con plantaciones de palma y eucalipto cuando "difícilmente tales plantaciones pueden considerarse bosques".

"Lejos de contribuir al mantenimiento de los servicios ecosistémicos, son monocultivos que depredan el suelo y el agua a la vez que liquidan la biodiversidad nativa" puntualiza Benet.

Al problema descrito se agrega que el manejo de los datos de deforestación y degradación de bosques y selvas no es confiable, "es discrecional" y se maneja dependiendo de lo que se quiere demostrar, tal como lo hace el Instituto Nacional de Estadística y Geografía (Inegi):con las cifras de pobreza.

Lo real es que diversas experiencias en el mundo demuestran que el manejo sustentable de los bosques en manos de las comunidades es la mejor forma de frenar la deforestación, conservar la biodiversidad y los suelos e incrementar las reservas de carbono.

Lamentablemente, las autoridades mantienen su indiferencia frente al manejo forestal comunitario y cientos de empresas forestales comunitarias mexicanas luchan por sobrevivir en un ambiente de ilegalidad que propician las propias dependencias gubernamentales y el crimen organizado.

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