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Perú: Valoran Directrices sobre Gobernanza de la tenencia de la tierra, la pesca y los bosques

Foto: Servicios Educativos Rurales (SER)

Servindi, 23 de setiembre, 2015.- Las Directrices voluntarias sobre la Gobernanza responsable de la tenencia de la tierra, la pesca y los bosques en el contexto de la seguridad alimentaria nacional constituyen una importante herramienta para formular y adecuar las políticas públicas a partir de plataformas multiactor.

Así lo consideró un curso desarrollado en el Perú que valoró el documento elaborado por la Organización de las Naciones Unidas para la Alimentación y la Agricultura (FAO) en el 2012.

El evento que se desarrolló en Lima del 16 al 18 de setiembre consideró que las directrices pueden ser una importante referencia para enriquecer la Estrategia Nacional de Agricultura Familiar y los planes, programas y proyectos que de ella se deriven.

A continuación reproducimos una sistematización del evento elaborado por Rodrigo Arce Rojas:

Directrices voluntarias sobre la Gobernanza responsable de la tenencia de la tierra, la pesca y los bosques en el contexto de la seguridad alimentaria nacional

Por Rodrigo Arce Rojas

Con gran éxito se desarrolló en Lima del 16 al 18 de setiembre del 2015 el Curso: “Diálogo de políticas públicas en torno a la agricultura familiar y las Directrices voluntarias sobre la Gobernanza responsable de la tenencia de la tierra, la pesca y los bosques en el contexto de la seguridad alimentaria nacional”.

El curso fue organizado por MINAGRI, FAO, Heifer International Perú, la Plataforma Gobernanza Responsable de la Tierra Perú, Welthungerlhilfe, CEPES, CONVEAGRO y la International Land Coalition América Latina y Caribe.

El evento contó con la participación de Laureano del Castillo, Ricardo Chuquín Fernando Eguren, Manuel Glave, Sergio Gómez, Alejandro Laos, Pierre Rouschop, Richard Smith, César Sotomayor, Alcides Vadillo, entre otros. Participaron representantes de organizaciones agrarias, productores agrarios y ONG.

El año 2012 la FAO publicó las Directrices voluntarias sobre la Gobernanza responsable de la tenencia de la tierra, la pesca y los bosques en el contexto de la seguridad alimentaria nacional (DVGT) que tiene como finalidad “servir como referencia y proporcionar orientación para mejorar la gobernanza de la tierra, la pesca y los bosques con el objetivo primordial de lograr la seguridad alimentaria para todas y todos y apoyar la realización progresiva del derecho a una alimentación adecuada en el contexto de la seguridad alimentaria nacional”.

En tal sentido es una importante herramienta que está orientado a contribuir a la mejora y a la elaboración de los marcos de políticas, así como los marcos jurídicos y organizativos a través de los cuales se regulan los derechos de tenencias sobre dichos recursos; así como aumentar la transparencia y mejorar el funcionamiento de los sistemas de tenencia lo que contribuye a mejorar la gobernanza de la tenencia.

Las Directrices son voluntarias no obstante hay que destacar que ha sido producto de un amplio proceso participativo global por lo que gozan de amplia legitimación. Entre los principios generales se señalan que los Estados deberían:

  • Dar reconocimiento y respetar a todos los titulares legítimos y sus derechos de tenencia.
  • Salvaguardar los derechos legítimos de la tenencia frente a las acciones que puedan amenazarlos y ante las infracciones.
  • Promover y facilitar el goce de los derechos legítimos de tenencia.
  • Proporcionar acceso a la justicia para hacer frente a violaciones de los derechos legítimos de tenencia.
  • Prevenir las disputas relacionadas con la tenencia, los conflictos violentos y la corrupción.

Los principios de aplicación se consideran esenciales para contribuir a la gobernanza responsable de la tenencia de la tierra, la pesca y los bosques. Estos son la dignidad humana, no discriminación, equidad y justicia, igualdad de género, enfoque holístico y sostenible, consulta y participación, Estado de derecho, transparencia, rendición de cuentas y mejora continua. Como se puede apreciar estos principios son de aceptación global y es lo que explica la legitimación de las directrices.

La importancia de conocer, difundir y aplicar estas directrices se entiende en el caso peruano si consideramos que el Perú la estructura agraria revela que el 97% de la agricultura peruana refiere a la agricultura familiar que produce el 70% de los alimentos que se consumen en el país y ocupan el 48% de la tierra, según manifestó Fernando Eguren.

El otro tema clave refiere al hecho de la tenencia de la tierra en el país que todavía es un aspecto deficitario pues además de haberse ralentizado el proceso de reconocimiento y titulación de comunidades nativas y campesinas hay varios temas pendientes por resolver.

El 61 % de las comunidades campesinas no están goereferenciadas mientras que en las comunidades nativas la cifra asciende al 93%. El tema de la distribución del agua también es crítico pues las mayores inversiones se han dedicado a la agricultura para la agroexportación.

A decir de Richard Smith el tema de los derechos de la tenencia en el Perú todavía tiene una agenda pendiente pues no hay información coherente y sistemática sobre el número de comunidades nativas y campesinas que han sido tituladas, cuáles son las que aún no han sido tituladas, dónde se encuentran, entre otros aspectos. Esto afecta la seguridad jurídica.

Los beneficios de la seguridad jurídica de la tenencia tienen que ver con la prevención y/o reducción de conflictos, el incremento del valor de la propiedad, la fluidez del tráfico jurídico, créditos más baratos, la reducción de gastos de transacción y la promoción de inversiones. Por ello es importante avanzar hacia la seguridad de la tenencia en el país.

Las Directrices son respuestas a los procesos de concentración (acaparamiento) y extranjerización de tierras. Según Fernando Eguren los problemas que causan la concentración de la tierra, son entre otros:

  • Regreso a una estructura bipolar en la posesión de la tierra.
  • Concentración del poder económico en élites regionales o locales.
  • Concentración del poder político.
  • Compite con la seguridad alimentaria.
  • Subsidios disfrazados.
  • Externalidades negativas ambientales sociales.
  • Modernización agrícola poco sostenible.
  • Inhibe el desarrollo de la agricultura familiar.

Reconociendo el valor de la agricultura familiar en el país el Gobierno peruano ha promulgado recientemente (junio del 2015) el Decreto Supremo Nº 009-2015-MINAGRI que aprueba la Estrategia Nacional de Agricultura Familiar 2015-2021 (ENAF). La estrategia considera los siguientes lineamientos:

  1. Acceso a factores de producción.
  2. Fortalecimiento de la asociatividad.
  3. Acompañamiento integral para la innovación con base a los recursos locales.
  4. Integración de la agricultura familiar a los mercados.
  5. Manejo sostenible de los recursos naturales frente al cambio climático.
  6. Inclusión social y seguridad alimentaria.
  7. Mayor inversión para la dotación de bienes públicos con enfoque territorial.
  8. Fortalecimiento institucional.
  9. Gestión del conocimiento e innovación.

Es interesante que se ponga en debate el tema de la agricultura familiar y su relación con la seguridad y soberanía alimentaria. No obstante, esto debe traducirse en acciones concretas compatibles respecto al ejercicio del derecho a la tenencia de la tierra y consideraciones ambientales. La agricultura familiar en el Perú tiene un rol estratégico no solo porque implica medios de vida para las poblaciones locales y su contribución significativa con alimentos sino porque también constituye una de las respuestas para la adaptación al cambio climático.

Las Directrices constituyen una importante herramienta para la formulación y adecuación de políticas públicas a partir de plataformas multiactor. Se destaca que esta es una propuesta que privilegia el diálogo y la negociación que contrasta con enfoques confrontacionales.

Ello requiere una acción proactiva y concertada de los actores que se dedican a la agricultura familiar. Implica fortalecer la organización, la capacidad dialógica y propositiva. Por ello es importante identificar aliados de la sociedad civil y la Academia. En tal sentido, las Directrices pueden ser una importante referencia para enriquecer la Estrategia Nacional de Agricultura Familiar y los planes, programas y proyectos que de ella se deriven.

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