Nativos aclaran que instalación de comisión multisectorial no pondrá fin a sus demandas

Emerson Sandi de la Feconat. Foto: Puinamudt

Servindi, 28 de mayo, 2014.- La instalación de la Comisión Multisectorial “Desarrollo para las cuencas del Pastaza, Corrientes, Tigre y Marañón, del departamento de Loreto”, que se realizó el 27 de este mes en la ciudad de Iquitos, no es garantía de que los conflictos en esta parte de la selva peruana vayan a desaparecer.

Esto quedó manifiesto luego de conocer las declaraciones de los apus de más de cincuenta comunidades nativas que participaron de la actividad.

A la cita llegaron el presidente del Consejo de Ministros, René Cornejo Díaz, y los titulares de las carteras del Ambiente, Manuel Pulgar-Vidal, y Energía y Minas, Eleodoro Mayorga.

Asimismo, representantes del viceministerio de Interculturalidad, Construcción y Saneamiento, y de la empresa petrolera que opera en los lotes 1AB y 8, Pluspetrol.

Con una transparencia pocas veces vista en otros espacios, Aurelio Chino, presidente de la Federación Indígena Quechua del Pastaza (Fediquep) sostuvo ante los representantes del Ejecutivo no asumir que con la instalación de esta mesa de desarrollo su pueblo se va  quedar tranquilo.

“Ustedes están contentos porque están tomando agua limpia, en cambio en mi pueblo ya saben cómo está contaminado”, aseveró.

Esta contaminación quedó registrada en una serie de estudios realizados por diferentes organismos del Estado. Los mismo dan cuenta de contaminación por metales pesados en aguas, suelos y sedimentos.

“Así como el Estado asegura las ganancias de las empresas que explotan petróleo, debe garantizar la vida de los pobladores de las cuencas de donde hoy se extraen estas riquezas”, afirmó a turno Carlos Sandi, de la Federación de Comunidades Nativas del Corrientes (Feconaco).

Mensaje del gobierno

Las autoridades procedentes de Lima llegaron a Iquitos con las ideas claras, algo que se comprobó en las declaraciones de Cornejo Díaz, quien recalcó que la Comisión “es un espacio ejecutivo, donde se traen problemas y se dan soluciones”.

«Estamos aquí dando un salto para adelante luego de haberse trabajado casi dos años en las labores de diagnóstico, para poder identificar en blanco y negro cuáles son los problemas que tenemos que atacar. Tenemos ahora un diagnóstico que irá profundizándose», agregó.

Sin embargo, el buen ánimo no bastó. Las comunidades afectadas reclamaron que se informe sobre el verdadero daño que ha causado a su salud la actividad petrolera.

Al respecto, Emerson Sandi, apu de las comunidades kichwas del alto Tigre agrupadas en la Feconat, sostuvo: “Necesitamos urgente el resultado de todo esto para poder comunicar a nuestras comunidades y poder evitar conflictos”.

A su turno, Alfonso López, presidente de la Asociación Cocama para el Desarrollo y Conservación San Pablo de Tipishca (Acodecospat) pidió al Estado asumir su responsabilidad por los hechos ocurridos en las cuencas y garantizar la vida.

“Tenemos el derecho a saber cómo está nuestra salud”, reclamó.

La desconfianza de las comunidades se explica en el escaso interés que ha mostrado el Gobierno por solucionar la situación de grave contaminación que afrontan las comunidades de las cuatro cuencas.

En el último año y medio, estas cuencas han sido declaradas en estado de emergencia ambiental y, más recientemente, de emergencia sanitaria.

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Comentarios (1)
Constantino Cal... (no verificado) Jue, 29/05/2014 - 08:31
Basar la economía de un país en el petróleo resulta una suerte de suicidio.
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