Servicios en comunicación Intercultural

Greenwashing: cuando las empresas usan la ecología para lavarse la cara

Para lograr una solución real a la crisis climática real se necesita planificar racionalmente la producción, distribución y consumo, algo que el sistema actual hace imposible, porque por más que se pinte de “verde” el problema es el capitalismo.

Por Diego Sacchi*

La izquierda diario, 20 de junio, 2021.- Empresas petroleras que plantan árboles, millonarios que hacen donaciones, ropa con tela "reciclada", pero ¿esas acciones hacen al capitalismo más sustentable?

De esos temas hablamos en la columna sobre noticias internacionales del programa de radio El Círculo Rojo, que se emite todos los jueves de 22 a 24 hs por Radio Con Vos.

“Lavado verde” o greenwashing, tal vez el término no les suena mucho, pero es algo que vemos casi todos los días en publicidades de todo tipo.

Ropa hecha con materiales reciclados, publicidades de productos “sustentables”, acciones simbólicas de grandes empresas que supuestamente “se preocupan” por el planeta.

El greenwashing es la forma que tienen para lavarse la cara las grandes compañías cuestionadas por cómo afectan el medio ambiente y nuestra vida.

La palabra comenzó a usarse cuando un estudiante, Jay Westerveld, escribió un artículo sobre cómo un hotel en una isla privada del Pacífico, el Beachcomber, ponía carteles que decían "Salva nuestro planeta" para que las personas no usaran más veces las toallas (y lavarlas menos). Pero resulta que ese Hotel estaba destruyendo el medio ambiente en la zona con su constante expansión.

Una de las industrias donde el “lavado verde” se ve mucho es la de indumentaria, y aunque no parezca contribuye con hasta el 10% de las emisiones globales, según el programa de medio ambiente de la ONU.

El informe Fashion on Climate de la Global Fashion Agenda dice que el sector de la confección y el calzado producía más Gases de Efecto Invernadero que Francia, Alemania y el Reino Unido juntos en 2018.

Agreguemos que el “lavado verde” también oculta las condiciones en las que se produce la ropa. Hay un documental que se llama The True Cost (el verdadero costo) que muestra cómo esa industria precariza la vida de millones de trabajadores en el mundo.

Vayamos a otro ejemplo: Jeff Bezos. La persona más rica del planeta y fundador de Amazon fue noticia por la donación de 10 mil millones de dólares a la lucha contra la crisis climática, que no llega ni al 10% de la fortuna personal de Bezos.

Pero más allá de esta acción mediática la empresa de Jeff Bezos está muy lejos de ser un ejemplo en la lucha climática, alcanzó en 2018 casi 45 millones de toneladas de dióxido de carbono, similares a las que emiten países como Suecia, Ecuador o Bulgaria.

Veamos qué pasa en la industria del petróleo. Ahí el “lavado verde” roza lo increíble.

Shell dice que combate el "Cambio Climático", plantando árboles o destinando unos 2 mil millones de dólares a negocios con bajas emisiones de carbono, mientras factura 17 mil millones en operaciones con combustibles fósiles.

Otro ejemplo se dio hace poco con la petrolera francesa Total. El año pasado había anunciado el cierre de su refinería de Grandpuits, Francia. Lo presentó como una "reconversión verde" de la producción, pero incluía despido de 700 operarios.

Al conocer el plan, los trabajadores fueron a la huelga y buscaron demostrar la mentira de la empresa. Consiguieron el apoyo de organizaciones ecologistas como Les Amis de la Terre (Los Amigos de la Tierra) y Greenpeace, quienes publicaron un documento titulado “Reconversión de la refinería de Grandpuits. Por qué el proyecto de Total no es ni ecológico ni justo”

Mientras la empresa cerraba su planta en Francia, mantenía proyectos más rentables en África. Los proyectos Tilenga y EACOP incluían desplazamientos forzados masivos en Uganda y Tanzania, afectando a unas 100.000 personas, tratándose de la extracción de petróleo en el corazón de un parque natural y de la construcción de un oleoducto de 1445 km, amenazando los ecosistemas.

Las empresas tratan de mostrarse “sustentables” y preocupadas por el “medio ambiente” porque existe una crisis climática real.

Pero lograr una solución real necesita de planificar racionalmente la producción, distribución y consumo, algo que el sistema actual hace imposible, porque por más que se pinte de “verde” el problema es el capitalismo.

---
* Diego Sacchi nació en Buenos Aires en 1977. Es militante del Partido de Trabajadores Socialistas desde 1994 y periodista, editor en la sección Internacional de La Izquierda Diario y columnista de temas internacionales en el programa de radio El Círculo Rojo.

----
Fuente: La Izquierda Dirio: https://www.laizquierdadiario.com/Greenwashing-cuando-las-empresas-usan-la-ecologia-para-lavarse-la-cara#

 

Te puede interesar:

Clima y crisis ecológica: Los aprendices de brujo del Banco Mundial y del FMI

Servindi, 9 de enero, 2021.- El Banco Mundial y el Fondo Monetario Internacional intentan hacer creer que han tomado conciencia de la crisis climática voluntariamente a pesar que durante décadas negaron las evidencias. Seguir leyendo...

Valoración: 
0
Sin votos (todavía)

Añadir nuevo comentario