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¿Qué hacer desde las comunidades? Recomendaciones frente a la crisis

Compartimos valiosas recomendaciones compartidas por Haroldo Salazar Rossi, un especialista indígena en ecología y bosques tropicales del pueblo originario Ashaninka. Fue presidente de la Asociación Interétnica de Desarrollo de la Selva Peruana (AIDESEP) y uno de los técnicos del pionero programa Huertos Integrales Familiares Comunales (HIFCO) que sentó las bases para una estrategia de soberanía alimentaria en base a la agroecología y agroforestería.

¿Qué hacer desde las comunidades indígenas? Recomendaciones frente a la pandemia de la COVID-19

Por Haroldo Salazar Rossi*

18 de abril, 2020.- Nuestros pueblos indígenas siempre han permanecido, por costumbre y desde épocas ancestrales, prevenidos frente a la amenaza de graves pandemias.

Las familias vivían distantes una de otra, de cumbre a cumbre, de quebrada a quebrada, de colina a colina. Esta práctica permitía cautelar a cada familia.

De esta manera se ha podido sobrevivir a las pandemias que han traído diferentes oleadas de colonizadores a nuestros territorios.

Vivir alejados y no juntos es una expresión de la sabiduría indígena que se manifiesta en que teníamos y aún tenemos territorios vivenciales. Aquí ponemos en práctica la verdadera vida sana y evitamos contagiarnos por alguna enfermedad o epidemia.

Esperamos que la actual crisis permita al Estado y sus autoridades –desde el presidente de la República hasta los gobiernos regionales y locales– comprender que cuando los pueblos indígenas solicitamos grandes territorios comunales es para evitar aglutinarnos como en las ciudades, entre otras razones.

Pero hoy en día se hace todo lo contrario. Se fuerza al aglutinamiento compulsivo y nos condenan a sufrir toda clase de enfermedades y pandemias. Viviendo apretujados, es muy fácil que nos llegue la muerte.

Frente a esta nueva pandemia compartimos algunas recomendaciones básicas obtenidas a partir de nuestra experiencia:

1. Aislarnos y ampliar chacras.

Si tenemos la suerte de estar en territorio comunal, debemos de aislarnos por precaución y así evitar contagiarnos ni contagiar a los demás. Tenemos que retirarnos aún más, yendo a las casas que tenemos en nuestras chacras y permanecer allí sin contacto con las demás familias hasta que calme la pandemia.

2. Valorar nuestros cultivos de pan llevar.

Debemos revalorar nuestros cultivos propios de pan llevar como las plantaciones de plátanos, yucas, pitucas, camote, dale dale, ashipa, chuin y sacha papa.

Estos productos han sido desplazados por el fideo, el arroz, el azúcar, el atún, el aceite y el tarro de leche y han generado una equivocada dependencia del mercado foráneo.

Las comunidades que han dejado de cultivar las chacras están esperanzadas en recibir lo poquitito que ofrece el Estado y que resulta una miseria.

Estos productos pueden socorrer en algo a nuestros nuestros/as hermanos/as indígenas que viven en los asentamientos humanos de la capital o las capitales de provincias o distritos.

3. Asegurar proteínas

Toda la producción de pan llevar se debe combinar en nuestra alimentación diaria con los diversos tipos de peces, aves, animales, cogollos, hongos, etc. que son mucho más saludables de lo que suelen ofrecer las autoridades en las llamadas “canastas básicas”.

Hay que sembrar semillas de rápido crecimiento como son todas las especies de frejoles, las diferentes especies de yuca que van desde los tres meses, seis meses, de un año a dos años.

Hay alimentos muy ricos en proteínas que están al alcance de todas las familias y que se pueden combinar con nuestros alimentos. Por ejemplo, las hojas verdes de yuca que tienen un valor extraordinario. La consumían nuestros ancestros pero hoy se desperdicia.

Foto: Plan de adaptación al cambio climático en la microcuenca del Cumbaza. Aidesep, Codepisam y Fepikresam.

También están las hojas tiernas de las plantas que van a brotar y que se llaman guías. Podemos agregar a nuestras comidas las guías de zapallos, las guías de pitucas, las guías de camotes, así como las vainitas de los diferentes tipos de frejoles.

De igual manera podemos consumir la parte interior que es la más apretada, blanca y tierna de algunas plantas, y que se denominan cogollos.

Así, podemos incorporar a nuestra dieta alimenticia toda clase de cogollos de chontas que da el bosque como son el cogollo del ungurahui, el huasai, el shebon, la camona, el bombonaje, etc.

La chonta, un producto cotizado de la selva

Todas las hojas de las chontas y los hongos se pueden combinar con pescados, aves, carne del monte.

No podemos tampoco dejar de lado las diferentes especies de larvas e insectos que proveen los montes de los territorios comunales.

Asimismo, no descuidar los frutos como las sandías, los melones, y otros productos como el tomate, los ajíes, la lechuga y otras hortalizas.

4. Aceite natural

Para las frituras se puede utilizar grasas de origen animal como la grasa del zúngaro, del majaz, de la sachavaca. También se puede aprovechar la grasa de algunas familias que crían cerdos.

De origen vegetal se pueden obtener buenos aceites como el de ungurahui, huasai, aguaje, pijuayo, entre otros.

El “ungurahui” (Oenocarpus bataua Mart) es una palmera amazónica considerada fuente de proteína de muy alto valor, comparable con la carne o con la leche. La pulpa de la fruta es rica en lípidos, proteínas y vitaminas. La bebida preparada con la pulpa aplastada en agua y tamizada, conocida como chapo de “ungurahui”, tiene un alto valor nutritivo y energético. Es visto como una alternativa de producción al aceite de oliva, pues su perfil de ácidos grasos es muy similar. Foto: Red Agrícola.

5. Sobre el aseo

Para el aseo de las familias indígenas van algunas recomendaciones para el aseo personal.

Hay jabones naturales como es el caso del fruto del choloque, también llamado huanchor.

El fruto del “Choloque” es un jabón natural. La cáscara del fruto contiene saponia y puede usarse como detergente o shampoo. Con los frutos de esta planta se puede bañar, lavar el cabello o lavar la ropa.

Para desinfectar utensilios en la casa se puede machacar la hoja de papaya verde para obtener una buena lejía.

Para el lavado diario. En tres litros de agua colocar trozos de papa verde y sus hojas estrujadas. Agregar unos 6 limones grandes y ponerle cuatro cucharadas de sal. Después de lavarse con este preparado, enjuagarse con agua limpia

Baños calientes con hervor:

Baño 1. Una es hervir las hojas de papaya, hojas de ajos sacha, mucura, y agregar limones y sal. Una vez lavada la persona con este preparado enjuagarse con agua limpia.

Baño 2. Hervir la corteza de nogal, la corteza de cedro y la corteza de mango con sus respectivas hojas estrujadas. Se hierve con limones cortados con cáscara, y echando una cuchara de sal.

6. Consejos para familias indígenas en las ciudades.

En el caso de las familias indígenas en ciudades y que no tienen chacra es recomendable que cultiven biohuertos en botellas plásticas y sembrar en ellas: lechugas, rabanitos, cebollines, tomates, ajíes, col, zanahorias, etc. para el autoconsumo.

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*Haroldo Salazar Rossi es un especialista en ecología y bosques tropicales. Fue presidente de la Asociación Interétnica de Desarrollo de la Selva Peruana (AIDESEP) y uno de los técnicos del pionero programa Huertos Integrales Familiares Comunales (HIFCO) que sentó las bases para una estrategia de soberanía alimentaria en base a la agroecología y agroforestería.

 

 

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Comentarios

Soy de paita y nesecito regresar a mi casa con mi familia como ago x favor ayudenme

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