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San Pedro espera se remedie el peor derrame en la Amazonía peruana

Derrame en San Pedro. Foto: Observatorio Petrolero Püinamudt

Servindi, 1 de octubre, 2016.- Los afectados por el peor derrame de crudo de petróleo registrado en la Anmazonía peruana se encuentran abandonados por las autoridades y ningún organismo público está involucrado en la reparación de los daños.

Se trata de la fuga calculada en 7,500 barrilles ocurrida en noviembre de 2014 en la cuenca del río Marañón, muy cerca de la comunidad nativa San Pedro, en el distrito de Urarinas, privincia y región Loreto.

La federación indígena Asociación Cocama de Desarrollo y Conservación de la Cuenca San Pablo Tipishca (Acodecospat) con la asesoría de IDLADS PERÚ, busca mediante una acción de amparo que autoridades remedien los daños sociales y ambientales.

El propósito del amparo es también que se adopten las medidas necesarias para que nuevos sucesos lamentables se produzcan y recordarle a las autoridades su obligación de efectivizar el derecho a un ambiente adecuado para la comunidad de San Pedro

Compartimos a continuación un reporte de IDLADS PERÚ que describe el problema y la situación:.

Un trágico derrame de petróleo en la Comunidad de San Pedro: echado al olvido y en búsqueda de su remediación

Por Equipo Legal de IDLADS PERÚ

El derrame de petróleo en la Amazonía Peruana que encendió luz roja sobre la falta de mantenimiento adecuado al Oleoducto Norperuano fue el que se produjo entre el 26 y el 30 de junio del año 2014, en la quebrada del Río Cuninico.

Este terrible suceso fue materia de una denuncia pública en televisión nacional(1) por parte del Instituto de Defensa Legal del Ambiente y Desarrollo Sostenible (IDLADS PERÚ), quienes más adelante ingresarían como terceros interesados en el procedimiento iniciado por el Organismo de Evaluación y Fiscalización Ambiental (OEFA) con la finalidad de determinar responsabilidad de Petroperú.

El proceso estuvo acompañado por las propias comunidades afectadas de Cuninico y San Francisco, así como también por el Instituto de Defensa Legal (IDL), en el que finalmente se determinó la responsabilidad de la empresa por la falta de mantenimiento del ducto y la activación tardía de sus planes de contingencias para contener el derrame. Esto se puede verificar en la Resolución Directoral No 844-2015-OEFA/DFSAI(2).

Solo cuatro meses después de la mencionada fuga, en noviembre de 2014 se originaría el peor derrame de petróleo del Oleoducto reportado hasta la actualidad. Alfonso López Tejada, presidente de la federación indígena Asociación Cocama de Desarrollo y Conservación de la Cuenca San Pablo Tipishca (Acodecospat), informó entonces sobre el derrame de miles de barriles de petróleo, tras la ruptura del Oleoducto Norperuano, en la cuenca del Marañón, muy cerca de la comunidad nativa de San Pedro, en Urarinas, Loreto(3). Este suceso se corroboró con un comunicado confuso de Petroperú(4), en el que hacían mención de la activación de su Plan de Contingencia desde el 13 de noviembre de 2014.

Numerosas fuentes periodísticas, calcularon que el derrame fue de aproximadamente 7,500 barriles de petróleo de este Oleoducto, con la gravedad de estar ubicado en la zona de amortiguamiento de la Reserva Nacional Pacaya Samiria; a lo que posteriormente el OEFA, solo manifestaría mediante un comunicado en su página web, que tras recibir un reporte de emergencia de Petroperú, habían enviado un equipo de supervisión a la zona, anunciando que informarían oportunamente a la ciudadanía sobre las acciones que se realizarán(5).

Sin embargo nunca hubo un reporte público oficial de esta institución estatal, ni de ninguna otra, donde se manifestara la magnitud del daño ocasionado al ambiente por esta fuga de crudo. Este hecho sería denunciado por Acodecospat junto a la formulación de pedidos de exigencias de requerimientos necesarios y urgentes, tampoco atendidas(6).

No existe seguimiento del caso, ni inicio de un procedimiento administrativo sancionador que determine responsabilidad y aclare este escenario, tampoco información sobre las medidas de remediación que se tomaron frente este derrame, hoy impune y dejado al olvido y abandono total.

La federación Acodecospat, meses antes de lo ocurrido, había emitido un pronunciamiento público el 04 de agosto de 2014[7], advirtiendo el estado crítico del Oleoducto Norperuano, de más de 40 años de antigüedad, y exigiendo que éste, se adecue de inmediato a las más estrictas normas ambientales, y que el Organismo Supervisor de la Inversión en Energía y Minería (OSINERGMIN), se pronuncie por las circunstancias de alta exposición del ducto a la corrosión, sin las condiciones adecuadas para su supervisión.

Ante tanta indiferencia e invisivilización del caso por parte de las autoridades estatales, Acodecospat inició una acción legal de amparo el 12 de septiembre de 2016(8), solicitando apoyo legal al IDLADS PERÚ. Esta demanda tiene entre sus principales pretensiones la remediación inmediata y efectiva de las zonas afectadas por la fuga de crudo, en coordinación con la Comunidad Nativa de San Pedro, quienes deberán apoyar en la identificación de sitios contaminados, así como elegir a la entidad que realizaría la remediación. Además, la comunidad estaría a cargo de la vigilancia y supervisión correspondiente para dar conformidad a las acciones de remediación. 

Un indicador a la fecha, que ha marcado diferencia hacia la remediación de todas las zonas impactadas por la actividad petrolera en la Amazonía, es la reciente aprobación del Reglamento de la Ley Nº 30321, que crea el Fondo de Contingencia para Remediación Ambiental, cuya pre publicación fue dada en el Diario Oficial el Peruano(9). El reglamento da a conocer las competencias de las entidades encargadas de llevar a cabo la remediación, los miembros de la junta de administración y sus funciones, y por último el proceso de remediación dentro del cual se debe incluir los territorios afectados por estos derrames.

El propósito de la acción judicial de Acodecospat es no permitir que más lamentables sucesos como el descrito se vuelvan a repetir, y sobre todo que se remedie la zona impactada. Otro es recordarle a las autoridades su obligación de efectivizar el derecho a un ambiente adecuado para la comunidad de San Pedro, considerando el indignante record de siete (07) derrames de petróleo hasta lo que va del año(10). Se hace cada vez más urgente la necesidad de implementar la actualización del Instrumento de Gestión Ambiental y la modernización del Oleoducto Norperuano, con el objetivo de no volver a vivir otra nueva tragedia de fugas de petróleo.

Lima, 29 de setiembre de 2016

Notas:

(1) Fuente: https://www.youtube.com/watch?v=DPhiTT5FBAI 

(8) Exp. Nº 00024-2016, Primer Juzgado Mixto de Nauta

​FUENTE: Observatorio Petrolero - Fotografía en San Pedro

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