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"Somos las primeras en sentir los impactos, pero últimas en decisiones"

"El mundo exige que los compromisos que asumen los gobiernos relacionados con el cambio climático tengan ambición climática porque se nos está acabando el tiempo, y queda poco tiempo para actuar de verdad con acuerdos y medidas concretas y no la retórica política en la que estamos acostumbrados" afirma la joven indígena Gianella Sánchez, de la organización indígena Feconbu, base la regional ORAU y nacional AIDESEP, en el siguiente artículo:

Hablar de las mujeres y jóvenes indígenas ha sido fundamental en mi participación en la COP25

Mi nombre es Gianella Sánchez Guimaraes, líder indígena amazónica del pueblo Shipibo Konibo, nací en el distrito de Yarinacocha, Pucallpa en la región Ucayali. Tengo 23 años de edad y soy estudiante de Derecho en la Universidad Nacional de Ucayali.

Recibí la invitación para participar en la COP 25, la Conferencia de las Partes de la Convención Marco de las Naciones Unidas sobre el Cambio Climático, a realizarse en la ciudad de Madrid, un espacio que permite, entre otras cosas, reforzar la conciencia pública y los acuerdos políticos a escala mundial de los problemas relacionados con el cambio climático.

En la COP existen dos espacios bien definidos, el área de negociaciones de los estados y el área oficial de eventos paralelos, estos últimos son muy diversos y especializados. Desde mi experiencia voy a hablarles de los espacios gestionados por los pueblos indígenas, que han sido los espacios en los que tuve participación, y en los cuales aún existe una brecha grande de trabajo comunicacional para lograr los impactos deseados, sin embargo, siempre hay impactos positivos.

Se ha denunciado los impactos de la Hidrovía Amazónica, uno de los megaproyectos cuya principal actividad consiste en dragar los ríos Marañón, Huallaga, Amazonas y Ucayali para mejorar la “navegabilidad”. Un proyecto que amenaza los ecosistemas acuáticos peligrando la seguridad alimentaria de la población de la zona, del mismo modo los cambios en el río generarían pérdida de zonas para la agricultura y los patrones de inundación de los bosques también serían alterados y un aspecto que va más allá de lo técnico y científico, es que también se amenaza la relación de espiritualidad de las comunidades indígenas con el agua.

No vamos a negar que existen problemas en los ríos de la Amazonía, pero están más relacionados al narcotráfico, la inseguridad, etc., lo que evidencia una vez más que este no es un proyecto que quiere mejorar las condiciones de vida la población local, es más bien otra maniobra para imponer otros intereses impulsados por sectores que buscan el “desarrollo” a costa de la Amazonía.

Somos las primeras en sentir los impactos del cambio climático, sin embargo, las ultimas en ser consideradas en los espacios de toma de decisiones.

Hablar de las mujeres indígenas y el cambio climático ha sido una parte fundamental de mi participación en la COP 25, ha sido un desafío poner en foco las propuestas de adaptación al cambio climático con el enfoque de la mujer indígena. Somos las primeras en sentir los impactos del cambio climático, sin embargo, las ultimas en ser consideradas en los espacios de toma de decisiones.

Por ejemplo, en los procesos de Consulta Previa, las mujeres indígenas no tenemos la capacidad de poder negociar con las empresas o el estado porque existe mucha desinformación. No basta que sólo un grupo de personas tengan los conocimientos técnicos y científicos de los impactos de un megaproyecto, se tiene que informar y capacitar a nivel regional y local para garantizar que no existan este tipo de brechas.

En la COP 25, han existido limitados espacios de participación para mujeres y jóvenes indígenas, sin embargo, el Caucus Indígena fue una excelente oportunidad para decirle al mundo que las mujeres indígenas exigimos que nos incluyan en las políticas ambientales, que tomen en cuenta nuestra agenda y nuestros planes, porque no somos ajenas a este problema.

Que los jóvenes indígenas necesitamos reforzar nuestros liderazgos para seguir la lucha de los que nos antecedieron, urge una conciencia real de que el cambio climático ya no es una fantasía, está sucediendo y nos está afectando a todos. Enfrentarse al problema del cambio climático sin los conocimientos ancestrales y aportes de las mujeres indígenas sería un desconocimiento profundo de la realidad amazónica.

Los pueblos indígenas históricamente hemos contribuido en la mitigación y adaptación al cambio climático, sin embargo, somos testigos a nivel local de la contradicción de nuestros gobernantes con los discursos que vienen a dar en los espacios internacionales y sus políticas anti ambientales, no vemos que los estados asumen un compromiso real ni ambicioso.

El mundo exige que los compromisos que asumen los gobiernos relacionados con el cambio climático tengan ambición climática porque se nos está acabando el tiempo, y queda poco tiempo para actuar de verdad con acuerdos y medidas concretas y no la retórica política en la que estamos acostumbrados.

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Fuente: Blog Ainbo (el murmullo de los ríos): https://gianellasg.blogspot.com/2020/02/hablar-de-las-mujeres-y-jovenes.html

 

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