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Cómo aporta el enfoque de complejidad a la gestión sostenible de los paisajes forestales

Foto: Donofré Chuco / Servindi

Por Rodrigo Arce Rojas*

31 de enero, 2017.- El concepto de paisajes forestales reconoce la presencia de bosques y otras formaciones vegetales de manera predominante o interactuando con otras formas de uso de la tierra. El reconocimiento de esta realidad múltiple ha llegado a reconocer el concepto de ecosistemas forestales que incluyen actividades agropecuarias u otras formas de ocupación humana de la tierra. Por tanto el concepto de paisajes forestales  es un concepto totalizador que incluye a otros conceptos como diversidad biológica forestal (biodiversidad forestal), agrobiodiversidad, entre otros. Por ello el concepto de paisajes forestales tiene un correlato con el concepto de territorio que manejan los pueblos indígenas.

Como concepto totalizar los paisajes forestales incluyen materia (masa), energía, información y sentido; abarcan genes especies y ecosistemas; consideran el pasado, el presente y el futuro; además incluye la sociodiversidad con todas sus expresiones de cultura. Por ello es que se habla de socioecosistemas. Esta realidad nos lleva al campo de la complejidad.

Como señala el Centro de Ciencias de la Complejidad (2017):

Los ecosistemas son entes integrados por varios niveles de organización biológica que se encuentran en interacción continua. En ellos se dan una gama de fenómenos autorganizados en grandes escalas espacio-temporales. La mejor comprensión de las dinámicas en los ecosistemas, es garantía para su conservación y manejo, de tal manera que se pueda preservar la biodiversidad y su existencia sea compatible con una sociedad humana que demanda de manera cada vez más intensa, los recursos naturales necesarios para su existencia. Los ecosistemas son por definición sistemas complejos y su estudio desde la perspectiva de la complejidad, es inmediata”.

Desde una perspectiva de complejidad la gestión de paisajes forestales requiere un enfoque sistémico para reconocer los diferentes elementos tangibles o intangibles, perceptibles o no evidentes, explícitos o implícitos que se encuentran en interacción, interrelación e interdependencia. En este enfoque sistémico se reconoce que cada sistema forma parte de otro sistema, por lo tanto existen estrechas interinfluencias al interior y con el entorno del sistema núcleo al que estamos haciendo referencia. Esto es importante porque se reconoce los flujos de influencia del todo a la parte y de la parte al todo. Un proceso dialógico entre el sistema y el entorno donde importa el contexto, importa la historia, importa la cultura. En esta misma dirección, Disalvo, et al. (2009) señala que para estudiar los ecosistemas desde una visión Complejo-Ecológica y basada en los fundamentos del paradigma de la complejidad requiere considerar algunos aspectos tales como las nociones de autopoiesis, estructuras disipativas, equilibrio dinámico, principios de recursividad y dialogicidad, entre otros conceptos.

Además de reconocer los diferentes elementos en interrelación es importante reconocer el comportamiento de estos elementos que no son siempre lineales, deterministas, previsibles. Los fenómenos que se verifican en el sistema o paisaje forestal en cuestión también tienen comportamientos no lineales, indeterminados, imprevisibles, irreversibles, fuera del promedio, al filo del caos. El mundo fenoménico de un paisaje forestal también incluye repentinas irrupciones, aleatoriedades, discontinuidades, quiebres, fracturas,  bifurcaciones, aspectos que no siempre son perceptibles si es que se mantiene un enfoque reduccionista disyuntivo de la realidad. Ello invita a una perspectiva de pensamiento complejo que tiene la capacidad de reconocer la riqueza de la realidad en todas sus manifestaciones, con apertura para apreciar lo raro, lo no frecuente, lo subyacente, lo no evidente. Esto es posible a través de una diversidad de métodos de pensamiento entre los que destacan el pensamiento sistémico, el pensamiento crítico, el pensamiento relacional, el pensamiento lateral, entre otros.  Ayuda también una mirada de sistemas caórdicos que se mueven entre el orden y el caos y toma en cuenta una dinámica entre pensamiento convergente y  divergente para abrir posibilidades y no quedarse únicamente con el pensamiento de las primeras impresiones.

Para superar las limitaciones de un enfoque racionalista y disciplinario se plantea enfoques interdisciplinarios, transdisciplinarios e incluso indisciplinarios. Por tanto es una invitación para buscar todas las posibilidades y no quedarse en lo conocido, lo acostumbrado, lo establecido. Ello es una fuente o energía poderosa para la creatividad y la innovación. Por estas razones desde una perspectiva de complejidad se busca reconocer los elementos y las interrelaciones; se busca nuevas formas de creer, pensar, sentir, expresarse y comportarse. Es un enfoque que no busca aislar sino integrar, no busca separar sino juntar, hacer síntesis, religar. Desde esta perspectiva importa la ciencia convencional pero también las ciencias de la complejidad, los conocimientos y saberes ancestrales, las leyendas, mitos, narraciones, intuiciones. Esto va en concordancia con lo que plantea Leff (2007) quien señala que la complejidad ambiental es el campo donde convergen diversas epistemologías, racionalidades e imaginarios que transforman la naturaleza y que abren la construcción de un futuro sustentable. Una perspectiva que recupera la integralidad de las interrelaciones e interdependencias de lo tangible con lo intangible, de las manifestaciones del microcosmos con las manifestaciones del macrocosmos.

Consecuentemente, al incorporar un enfoque de complejidad en la gestión de los paisajes forestales se toma en cuenta las diversas dimensiones, escalas, temporalidades, categorías y variables presentes lo que contribuye al diseño e implementación de programas y estrategias más sostenibles en tanto dan cuenta de la realidad compleja. Sostenibilidad que va más allá de las dimensiones sociales, ambientales y económicas y que muestra las diferentes interacciones e interdependencias que plantean los Objetivos de Desarrollo Sostenible desde el paradigma de la complejidad.

Bibliografía citada:

- Centro de Ciencias de la Complejidad (2017). Complejidad en Ecología y Medioambiente. Recuperado de: http://c3.unam.mx/c3/programas-semilla/complejidad-ecologica

- Di Salvo, A.; Romero, N. y Briceño, J. (2009). Estudio de los ecosistemas desde la perspectiva de la complejidad Multiciencias [en línea] 2009, 9 (Septiembre-Diciembre): [Fecha de consulta: 27 de enero de 2017] Disponible en:<http://www.redalyc.org/articulo.oa?id=90412325003>

- Estudio de los ecosistemas desde la perspectiva de la complejidad. Presentado como ponencia en las VII Jornadas de Investigación y Postgrado. Recuperado de:

- Leff, E. (2007). La complejidad ambiental. Recuperado de: https://polis.revues.org/4605

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*Rodrigo Arce Rojas es ingeniero forestal, Magister Scientiae en Conservación de Recursos Forestales por la Universidad Nacional Agraria La Molina, consultor en manejo forestal comunitario. Su correo:  [email protected]

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