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Lago Imiría: Hacia un Área Ecológica Indígena

Servindi, 27 de julio, 2022.- La Guardia Indígena de Caimito propone un Área Ecológica Indígena frente a los problemas que ocasiona el Área de Conservación Regional (ACR) de Imiría establecido en 2010.

Señalan que el ACR Imiría tuvo un proceso deficiente de consulta previa y se sobrepone al territorio de cinco comunidades nativas y ocho caseríos los que ven restringidos sus actividades de pesca.

Entre los problemas indican la pesca ilegal, la deforestación y el tráfico de productos maderables, no maderables y de fauna silvestre, la invasión y deforestación a causa de la presencia de menonitas y agentes del narcotráfico.

A ello se agrega la contaminación del lago Imiría y de los bosques debido a los residuos químicos de las parcelas de coca y los venenos de pesca.

Denuncian que el Gobierno Regional de Ucayali y la Autoridad Regional Ambiental (ARA) favorece a grandes comerciantes de Pucallpa, no ejecuta una cogestión y no hay una adecuada conservación de los recursos del lago Imiría.

El Área de Conservación Regional (ACR) Imiria tiene una extensión de 135 737,520 ha y está ubicada en el distrito de Masisea, en la provincia de Coronel Portillo.

La Guardia de Caimito con el respaldo de la Guardia Indígena Shipibo-Konibo exigen se anule el decreto supremo que crea el ACR Imiría y se establezca un Área Ecológoca Indígena.

A continuación el artículo de la Guardia Indígena de Caimito:


 

Lago Imiría: Hacia un Área Ecológica Indígena

Por Guardia Indígena de Caimito

27 de julio, 2022.- Desde el año 2000 las autoridades ambientales de la región han ejecutado diversos proyectos millonarios cuya constante histórica es la pésima administración y la falta de respeto por los derechos y usos tradicionales de las comunidades. Uno de ellos es la perpetuación del modelo de conservación excluyente a los pueblos indígenas en sus propios bosques y territorios. Este es el caso del Área de Conservación Regional (ACR) de Imiría, establecido por decreto supremo en 2010, está sobrepuesta a nuestro territorio ancestral shipibo de 5 comunidades nativas y al territorio de 8 caseríos. Nadie está de acuerdo ni con el establecimiento ni con el manejo del ACR.

Así, los comuneros de comunidades nativas y caseríos de Imiría consideramos que el ACR no se estableció bajo un proceso adecuado de Consulta Previa para la obtención de un consentimiento previo, libre e informado como demanda el derecho internacional que nos ampara.

Problemas

Las autoridades se han mostrado incompetentes en la administración del ACR. Algunas de las actividades ilícitas y daños que se han acrecentado son:

  1. pesca ilegal.
  2. deforestación, tráfico de productos maderables, no maderables y de fauna silvestre.
  3. invasión y deforestación a causa de la presencia de menonitas y agentes del narcotráfico.
  4. contaminación del lago Imiría y de los bosques debido a residuos químicos de las parcelas de coca y venenos de pesca.

Esto no es conservación. Están queriendo imponer un proyecto de pesca para sacar toneladas de pescado por medio de grandes empresas pescadores de Pucallpa, mientras nosotros de las comunidades locales estamos prohibidos a comercializar por subsistencia. Son decenas los casos de comuneros a los que cotidianamente las autoridades locales les roban el derecho de uso y propiedad de su territorio al obligar (bajo pena de detención y multa) a obedecer normas ambientales que no acorde a los tratados y convenios internacionales sobre derechos indígenas vigentes. 

El ACR cuenta con un presupuesto anual de 14 millones de soles. Ninguna comunidad ni caserío ha recibido beneficios del presupuesto. ¿A qué se ha destinado ese dinero? 

De un lado, el gobierno regional crea un área protegida sobrepuesta a las comunidades nativas, y del otro lado da enormes concesiones forestales a grandes empresas, sin hablar del tráfico de tierras que se gestiona por las autoridades agrarias. Las concesiones cuentan con la mayor parte de tala ilegal de madera y de chacras de coca –las concesiones ‘legales’ del gobierno regional terminan siendo la zona más grande de actividades ‘ilegales’. Eso tampoco es conservación, es injusticia que perpetua el extractivismo de nuestros recursos y de nuestro futuro. ¿Cuánto tiempo debe transcurrir para que el Estado se dé cuenta de que su modelo de conservación excluyente discrimina y somete de los pueblos indígenas? 

Estamos viviendo con graves amenazas ambientales. ¡Ya Basta! La nación Shipibo-Konibo en pleno ejercicio de su derecho a la autodeterminación busca su libertad con administración directa de sus territorios y cochas ancestrales.

Nuestras demandas y soluciones

  1. Salida legal de ACR.
  2. Formación del Área Ecológica Indígena – administrada por la población.
  3. Presupuesto proporcional al tamaño de la nueva área constituida por CCNN y caseríos.

Desde hace un año, las comunidades indígenas, empezando por CN Caimito, estamos en proceso legal por la lucha de conservación y administración de nuestros bosques. Al sentirnos afectados, restringidos, y abandonados por parte del gobierno regional, nos hemos visto obligados a renunciar a la ACR. Y pese a nuestra solicitud de renuncia hasta la fecha el Gobierno regional no nos responde.

La guardia shipiba de CN Caimito ha actuado en estos dos años ante los pescadores ilegales, invasores, agentes del narcotráfico, y madereros decomisando talas ilegales – deberes y tareas que no cumplía el gobierno regional y el ACR.  

¡No estamos en contra de la conservación! Somos expertos en la protección del bosque, la laguna, y los recursos naturales. Tenemos nuestra maneras y normas culturales dirigidas a la autorregulación en el uso de los recursos naturales a través de nuestra cosmovisión y saberes ancestrales que nos prohíbe la sobreutilización de los recursos acuáticos y forestales. La riqueza hidrobiológica del Imiría no es a causa de haber dejado la naturaleza intacta, sino más bien resultado de nuestra compleja experimentación antrópica. Son más de quince siglos de generaciones que han manejado el lago. ¿Por qué castigar y limitar a los descendientes de generaciones de cuidadores de bosques y lagos en lugar de acompañarnos en el cuidado y administración de nuestros recursos naturales? 

Nuestro territorio, nuestra agua, nuestros derechos – los protegemos para nuestro futuro local y global.

Guardia Indígena de Caimito

Guardia Indígena Shipibo-Konibo respaldo al pueblo 

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Referencia:

- Informe de peritaje antropológico sobre los Shipibo-Konibo y su relacionamiento con el entorno natural en el ámbito del Area de Conservación Regional Imiria / Convenio 169 de la OIT - Convenio de Diversidad Biológica.

 

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