Servicios en comunicación Intercultural

Amazonía necesita intervención urgente debido a COVID-19

Con más de 118 mil casos positivos de COVID-19 en toda la Amazonía, la selva sudamericana sufre el impacto mortal de la pandemia. La Defensoría del Pueblo de Perú ha pedido la intervención inmediata de los gobiernos de Colombia, Brasil y Perú en la Triple Frontera. Mientras que la cantidad de sospechosos de coronavirus, sin haber sido testeados, aumenta.

Por José Díaz

Servindi, 27 de mayo, 2020.- Desde que la pandemia del COVID-19, conocido como coronavirus, llegó a Sudamérica, los pueblos indígenas y parte de la sociedad civil mostraron su preocupación por las poblaciones nativas de la Amazonía. La mala conexión con estas áreas y la falta de infraestructura sanitaria resultarían una combinación fatal para los pueblos amazónicos.

Según el mapa de la Red Eclesial Panamazónica (REPAM), hasta este lunes se habían registrado 118.971 casos positivos de COVID-19 y más de 6 mil muertos en toda la Amazonía. El país más afectado, y el que menos acciones ha implementado para mitigar el virus en la selva, es Brasil, cuya ciudad amazónica más grande, Manaos, ha perdido el control en medio de la pandemia.

Apartada de las principales instituciones del Gobierno Federal de Brasil, en Manaos se han registrado 4.300 fallecimientos desde marzo, aunque debido a la falta de recursos solo pudieron hacer test en el 5% de estos fallecidos, es decir que cerca de 4 mil fallecidos, presuntamente por el COVID-19, aún no entran en las estadísticas oficiales.

La Triple Frontera

Por otro lado, desde Servindi hemos informado sobre la situación de la Triple Frontera, también conocido como Trapecio Amazónico, donde la unión de Colombia, Brasil y Perú, en una franja de selva rodeada por los ríos Putumayo y Amazonas ha generado un foco de infección alarmante. A ello se le suman otros factores como el narcotráfico, el contrabando y el abandono institucional histórico.

Ayer la Defensoría del Pueblo de Perú realizó un alarmante pedido a los gobiernos centrales de los tres países involucrados en la Triple Frontera. La diseminación del virus, a través principalmente del transporte fluvial, y de la falta de oxígeno y personal sanitario ha mermado considerablemente a las comunidades indígenas de la zona.

Según el informe de la propia Defensoría, el pasado fin de semana se envió al pueblo fronterizo de Caballococha, en el lado peruano del Trapecio Amazónico, a un equipo médico compuesto solo de un doctor, una enfermera y una obstetra. El informe de este equipo señala que había hasta 20 ciudadanos del grupo étnico ticuna infectados, de los cuales 10 necesitaban asistencia respiratorio inexistente en la zona.

Etnias amazónicas en peligro

El informe de la Defensoría del Pueblo reveló que, en medio de la crisis sanitaria producida por la pandemia, una mujer ticuna de 17 años, diagnosticada con COVID-19, dio a luz en condiciones de precariedad. Los ticuna, con presencia en Perú, Brasil y Colombia, serían el grupo étnico más amenazado por la pandemia hasta ahora.

Según ha informado para Vatican News un cura católico de la zona, entre las comunidades ticunas ubicadas en Perú existen 287 casos confirmados y 750 sospechosos de COVID-19. La mayoría de ellos en los poblados aledaños a la isla de Santa Rosa, en la frontera con Brasil y Colombia.

Algunos de los ciudadanos de Santa Rosa que han mostrado síntomas esperan ser trasladados a Leticia, donde se encuentra el hospital más cercano, pero que desde hace más de una semana está colapsado. Sin capacidad para recibir más pacientes en cuidados intensivos, el único panorama posible parece ser el inminente incremento de la tasa de mortandad si los gobiernos centrales de Perú, Brasil y Colombia no intervienen inmediatamente en la zona.

Te puede interesar

Valoración: 
0
Sin votos (todavía)

Añadir nuevo comentario