Servicios en comunicación Intercultural

México: Matanza a ikoots: «Nos quieren asesinar para no dejar ni un testigo»

Familiares de víctimas de masacre en San Mateo del Mar  junto a sobrevivientes denuncian nulo avance de la fiscalía. Foto: La Onda Oaxaca

Fueron 15 indígenas los que murieron tras el conflicto territorial y político en el cual incluyen al alcalde municipal de San Mateo del Mar como autor intelectual de la masacre.

Por Erika Suárez

Servindi, 24 julio de 2020.- Lo ocurrido en San Mateo del Mar no fueron sucesos fortuitos, al contrario, es el resultado de la ola de violencia e impunidad que enfrenta el pueblo indígena Ikoots desde hace más de 75 días.

“¿Cuándo va a actuar la autoridad? Nos quieren asesinar para no dejar ni un testigo”, exclamó una de las sobrevivientes de la masacre.

Las agresiones constantes contra el pueblo Ikoots surge por dos acontecimientos que atentan claramente contra los derechos e integridad de los indígenas y de los ecosistemas naturales.

El primero, se relaciona con la obra del puerto de Salina Cruz, actividad que se realiza en el marco del Corredor Interoceánico y Tren Transístmico.

La construcción de esta obra agrede a la ecología del Golfo de Tehuantepec y de las Lagunas Ikoots, porque altera la cadena trófica marina y lagunar.

Además, afecta la cultura ancestral de los Ikoots, que por años viven de la pesca.

El segundo, corresponde a las actuales autoridades municipales. En julio de 2019, Bernardino Ponce fue elegido presidente municipal de San Mateo del Mar en medio de acciones violentas que vulneraron los sistemas internos del distrito.

Pese a la denuncia realizada por los pobladores, la elección fue avalada y reconocida por el Instituto Estatal Electoral y de Participación Ciudadana de Oaxaca (IEEPCO). Desde entonces, los conflictos no han parado.

Inicio de la ola de violencia e impunidad

El pueblo indígena Ikoots de San Mateo del Mar, en Oaxaca, en México, vive un conflicto político con trasfondo económico desde hace más de una década; sin embargo, el 2 de mayo de 2020 se reactivó.

Sujetos armados realizaron disparos contra indígenas ikoots, quienes integraban un cordón sanitario para protegerse de la propagación del COVID-19.

El ataque provocó la desaparición de un agente municipal, así como varios heridos y viviendas quemadas. Días después de la embestida, encontraron el cuerpo del trabajador.

Tras esta agresión, ciudadanos de San Mateo comunicaron que el ataque fue perpetrado por policías municipales y el alcalde Bernardino Ponce, a quien no reconocen como autoridad, porque él los está matando.

Además, indicaron que los atacantes exclamaban que el presidente municipal es Ponce y ahora somos autoridad aquí. Ante esta situación, las comunidades de San Mateo solicitan seguridad para sus vidas y territorios.

El 22 de mayo emitieron otro comunicado dirigido a la Defensoría del Pueblo de Oaxaca, a la Comisión Nacional de los Derechos Humanos (CNDH) y otras organizaciones internacionales.

“Nuevamente el mismo grupo armado, encabezado por el presidente municipal realizaron esta mañana actos de provocación en la entrada del municipio. Las intimidaciones y la violencia no han paralizado”, revela el comunicado.

Los representantes de las comunidades de San Mateo del Mar denunciaron que las instituciones estatales no responden a su llamado de auxilio.

El comunicado exhorta al Estado para que garantice la paz social, además, le solicitan que realicen todas las diligencias necesarias para que en el pueblo se restablezca el orden y el desarrollo.

También solicitan a los organismos internacionales que atiendan su caso con los protocolos necesarios para que no se sigan violentando los derechos humanos individuales y colectivos.

Foto del Twitter de CuartaPlana Oaxaca

Ante la omisión del Estado, el 21 de junio sucedió un nuevo ataque cuando se iba a desarrollar la Asamblea de Análisis e Información en Huazantlán del Río.

Los miembros de la comunidad se dirigían a la reunión, pero fueron detenidos a la altura de la Agencia de Reforma, lugar en el que hay un filtro sanitario.

En ese punto, los pobladores se encontraron con sujetos con el rostro cubierto que empezaron a atacarlos con sus armas de fuego; además, hallaron la carretera con llantas incendiadas.

Varios indígenas quedaron heridos durante la emboscada. Los que lograron escapar alertaron a las autoridades y organizaciones sobre el ataque y el peligro que estaba ocurriendo en la comunidad Ikoots.

El eco de las organizaciones de la sociedad civil permitió la respuesta de la Guardia Nacional, quienes se presentaron alrededor de las 4:30 p. m. en San Mateo del Mar.

Los agentes ayudaron a trasladar a seis heridos. Además, accedieron a escoltar a más de 100 comuneros, quienes decidieron trasladarse a la agencia de Huazantlán para realizar la asamblea programada.

Al llegar al poblado, se percataron que la agencia estaba tomada por sujetos contratados por presidente municipal. Al ver a los pobladores estos individuos empezaron a dispararles, pese a la presencia de la Guardia Nacional.

El enfrentamiento provocó la muerte de 15 personas, entre ellas dos mujeres. También dejó a un indeterminado número de heridos.

Lejos que resguardar la vida de los indígenas ikoots y garantizar la paz y seguridad del lugar, los miembros de la Guardia Nacional decidieron huir entre las personas que le pedían ayuda.

Foto del Twitter de la Secretaría de Seguridad Pública de México

Buscan justicia

Tras la masacre del 21 de junio, los representantes de los ciudadanos de San Mateo del Mar elaboraron un comunicado en el que demandan, a través de cinco puntos, la atención inmediata del Estado.

En el primero punto solicitan que la Fiscalía General de la República atienda su caso, porque la serie de violaciones contra los derechos individuales y colectivos ha sido comprobada.  

En el segundo piden que la Fiscalía General de la Federación en trabajo articulado con la Comisión Nacional de Derechos Humanos realicen una profunda e imparcial investigación.

Además, exigen que entre los responsables se encuentre la Guardia Nacional y el gobierno estatal, ya que fueron negligentes y cómplices contra el atentado de los derechos.

En el tercer punto solicitan la revocación anticipada del mandato, para que se aplique de inmediato en el municipio de San Mateo del Mar.

En el cuarto demandan que no se criminalice la protesta y la resistencia social, ya que están culpando a diversos comuneros y actores sociales que luchan por la defensa del territorio y de los bienes naturales.

En el último punto, reafirma que, ante la incapacidad e ineficiencia demostrada durante más de 75 días del inicio de la serie de violaciones la CNDH emita un exhorto al gobierno federal para que se encargue de inmediato del caso. Además, sea el responsable de diseñar medidas en favor de las familias y personas de San Mateo del Mar.

El comunicado recalca que es indignante que recién escuchen voz tras la muerte de 15 indígenas. Asimismo, indica que las autoridades públicas tienen la obligación de actuar con diligencia para evitar una masacre indígena.

 

Te puede interesar:

 

Valoración: 
0
Sin votos (todavía)

Añadir nuevo comentario