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¿Cómo son las víctimas de trata de personas en Madre de Dios?

Las mujeres son captadas con la promesa de ser cocineras o vendedoras de cerveza, pero una vez en el bar son forzadas a la prostitución o a tocamientos sexuales mientras beben con los clientes. Fotografía: Marco Garro.

El 78 por ciento de las mujeres explotadas laboral y sexualmente en las zonas mineras de La Pampa y Delta 1 tienen entre 18 a 24 años. La mayoría proviene de Puno, Cusco, Huánuco y Arequipa.

Servindi, 22 de enero, 2017.- El portal de investigación Ojo-Público.com tuvo acceso a 21 informes policiales de las intervenciones realizadas por la Dirección de Investigación de Delitos de Trata de Personas (Dirintrap) en las zonas mineras de La Pampa y Delta 1, ubicadas en Madre de Dios.

Con la información obtenida, el grupo periodístico construyó una base de datos sobre las condiciones de explotación laboral y sexual a las que fueron sometidas 168 mujeres. La data también sirvió para conocer el perfil de las víctimas, que compartimos a continuación:

  • El 78 por ciento de las mujeres explotadas laboral y sexualmente en los campamentos mineros mencionados son de 18 a 24 años.
  • El 87 por ciento de ellas tienen estudios de secundaria completa e incompleta.
  • El 21 por ciento de ellas provienen de Puno, el 20 por ciento de Cusco, el 15 por ciento de Huánuco y el 11 por ciento de Arequipa.
  • El 66 por ciento de ellas buscaba un trabajo para estudiar o mejorar su situación económica familiar.

Además de la explotación, las mujeres son víctimas de múltiples castigos. Por ejemplo, si alguna de las jóvenes se ausenta del bar sin explicación, recibe una multa de 50 a 200 soles.

De otro lado, las peleas entre ellas, hablar mal de sus compañeras y enamorarse entre el personal son conductas sancionadas con 300 soles por los explotadores.

Si alguna de ellas se queda dormida en el horario de trabajo establecido, que suele ser de 8 p.m. a 5 a.m., recibe una multa de 200 soles. La única propiedad que se les permite tener son ropas diminutas y maquillaje.

Los partes policiales relatan que es muy difícil encontrar algún objeto personal como fotos, libros, cartas o cuadernos personales. 

“Las zonas donde se han asentado estos locales se caracterizan por ser inaccesibles. Los propietarios de los medios de transporte son familias y/o conocidos de los dueños de los bares”, describe el parte policial accedido por el portal.

Según Natalie Garin, psicóloga de la ONG Capital Humano y Social, la mayoría de las mujeres que son rescatadas presentan problemas de ansiedad, depresión, trastornos en el estado de ánimo, estrés postraumático y sentimientos de culpa.

Usted puede leer el reportaje completo a través del siguiente enlace:

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