Protección de corredores fluviales estratégicos

Foto aérea de una sección del corredor de una de las propuestas reservas fluviales, en la que se destacan algunos de los componentes claves de la propuesta: río libre de alta calidad, corredor paisajístico intacto en su estado natural, y turismo sostenible de bajo impacto. Crédito de la foto: Wil Henkel Foto aérea de una sección del corredor de una de las propuestas reservas fluviales, en la que se destacan algunos de los componentes claves de la propuesta: río libre de alta calidad, corredor paisajístico intacto en su estado natural, y turismo sostenible de bajo impacto. Crédito de la foto: Wil Henkel

El MAAP comparte un modelo para proteger corredores fluviales en la Amazonía ecuatoriana con el fin de conservar los recursos de agua dulce y los bosques ribereños que lo rodean.

Servindi, 21 de febrero, 2024.- Un modelo para proteger corredores fluviales estratégicos de caudal libre y con bosques circundantes en la Amazonía ecuatoriana comparte en un nuevo reporte el Proyecto de Monitoreo de la Amazonía Andina (MAAP).

El objetivo de la propuesta es conservar los recursos de agua dulce y los bosques ribereños que lo rodean, así como fomentar alternativas económicas sostenibles y preservar la conectividad ecológica del caudal y el sistema hidrográfico.

La propuesta surge debido a que en Ecuador quedan pocos corredores fluviales de alta calidad que son ecológicamente intactos, “por lo cual su protección y manejo es una prioridad urgente”, indica el MAAP.

El modelo es propuesto por el Ecuadorian Rivers Institute y se centra en la preservación de corredores fluviales estratégicos que presenten tres características principales:

  • Ríos naturales de caudal libre, sin represas, sin modificaciones o desvíos del cauce, y sin actividades mineras, dragados o desazolves.
  • Recursos hídricos de alta calidad que sean una referencia para la calidad del agua y tengan valores naturales y culturales excepcionales.
  • Franjas de bosque ribereño intacto que conformarán las zonas de protección hídrica para preservar la calidad y la integridad paisajística del corredor fluvial, prevenir la erosión de suelos y taludes, absorber nutrientes, sedimentos y contaminantes, mejorar la conectividad ecológica entre las zonas protegidas y preservar el hábitat de la biodiversidad acuática en un rango de elevaciones a lo largo de las zonas críticas de transición.

Como parte de su reporte, el MAAP también presenta dos proyectos piloto de corredores fluviales estratégicos (ver Mapa base) propuestos en el norte de la Amazonía ecuatoriana.

Ambos casos abordan territorios indígenas y representan hábitats clave para la pesca y las aves migratorias y son destinos importantes para actividades de ecoturismo sostenible.

Siguiendo estos ejemplos, "podrían crearse programas de reservas fluviales a nivel nacional y/o regional (a escala amazónica) para preservar los ríos más emblemáticos que aun disponemos", indican. A continuación, compartimos el detalle de los dos proyectos piloto.


Mapa base. Propuesta de dos reservas fluviales prioritarias (resaltados en amarillo) para la conservación de la biodiversidad acuática en el norte de la Amazonía ecuatoriana. Son los últimos ríos de alta calidad que disponemos en la zona que corren libres y tienen corredores de bosques ribereños intactos. Datos: ERI.

Corredor Fluvial Jondachi-Hollín-Misahuallí-Napo

Los ríos Jondachi y Hollín son afluentes principales de la subcuenca del río Misahuallí en la cuenca del río Napo. Estos ríos libres de represas y mayores intervenciones nacen en los Parques Nacionales Antisana y Sumaco Napo Galeras.

Además, proporcionan una conectividad ecológica para toda la biodiversidad que se encuentra a lo largo de una zona de transición que extiende a través de cuatro pisos climáticos desde los bosques nubosos montanos hasta los bosques húmedos de tierras bajas.

El corredor propuesto protegería 200 km de ríos de caudal libre y 19.050 hectáreas de bosque (con la aplicación de zonas de protección hídrica con franjas ribereñas de 500 metros de ancho) dentro de la Reserva de Biosfera de Sumaco.

Una parte importante del corredor fluvial se encuentra dentro de un bosque protector estatal para ampliar la conectividad y la protección del corredor fluvial.

Este corredor fluvial es un destino establecido para una variedad de actividades ecoturísticas de bajo impacto que proporcionan importantes beneficios a la economía local.

Corredor Fluvial Piatúa

El río Piatúa es otro destino ecoturístico de deportes de aguas rápidas de categoría mundial, apreciado a nivel local por sus balnearios naturales con aguas cristalinas y rocas de granito esculpidos.

El río Piatúa es un afluente de la subcuenca del río Anzu, dentro del sistema hidrográfico del río Napo, que drena desde la escarpada tundra de páramo y los bosques nublados montanos en las profundidades del Parque Nacional Llanganates.

Asimismo, proporciona una conectividad del ecosistema acuático a través de un amplio rango de elevaciones con altos niveles de especies endémicas.

El corredor propuesto protegería 46 km de ríos tributarios de caudal libre, y 947 hectáreas de bosque ribereño (con la aplicación de una zona de protección hídrica de 100 m de ancho).

Eventualmente se espera recuperar las áreas intervenidas en el río Anzu y ampliar el corredor protegido para formar una reserva fluvial entre los Llanganates hasta el río Napo.

La estrategia compartida por el MAAP para la conservación fluvial incluye también consideraciones sobre las directrices para la protección, recomendaciones de gestión, el componente social y el mecanismo financiero que pueden revisarse ingresando a la nota original.

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