Wampis elaboran inventario de plantas medicinales

Además de un centro de atención con medicina tradicional, ahora el pueblo Wampis cuenta con un inventario de sus plantas medicinales. Además de un centro de atención con medicina tradicional, ahora el pueblo Wampis cuenta con un inventario de sus plantas medicinales.

Esfuerzo busca contribuir con la recuperación, protección y valoración de los conocimientos ancestrales de su pueblo, así como de sus sabios y sabias indígenas.

Servindi, 23 de agosto, 2023.- Las plantas medicinales utilizadas tradicionalmente por el pueblo Wampis de la Amazonía peruana han sido sistematizadas en un valioso inventario que hoy ve la luz tras meses de trabajo.

Se trata de un esfuerzo que busca contribuir con la recuperación, protección y valoración de los conocimientos ancestrales de este pueblo, así como de sus conocedoras y conocedores.

Este trabajo fue posible gracias al Gobierno Territorial Autónomo de la Nación Wampis (GTANW) y el apoyo del Programa de Pequeñas Donaciones (PPD) del Fondo para el Medio Ambiente Mundial (GEF), cuya intervención se dio en el marco de la iniciativa global de apoyo a los TICCA o Territorios de Vida.

A continuación, compartimos extractos relevantes del inventario de plantas medicinales de la Nación Wampis y contamos los detalles detrás del esfuerzo que hubo para consolidar esta valiosa información.

Portada del inventario de plantas medicinales de la Nación Wampis.

Salud wampis

Los wampis son un pueblo residente en los departamentos de Amazonas y Loreto, principalmente en el territorio alrededor de las cuencas de los ríos Kanus (Santiago) y Kankaim (Morona).

De acuerdo con la Base de Datos de Pueblos Indígenas u Originarios (BDPI) del Ministerio de Cultura (Mincul), existen 87 localidades pertenecientes a este pueblo, 36 de las cuales son reconocidas formalmente como comunidades nativas.

Históricamente, los wampis han enfrentado diversas amenazas a su territorio, desde las presiones de fuerzas externas para la explotación de recursos naturales hasta la invasión de terrenos para cultivos.

Para hacerle frente a estas amenazas, en 2015 se creó el GTNAW que tiene como uno de sus objetivos prioritarios la protección de la salud de las familias a partir de sus propios recursos naturales, como las plantas.

Como se sabe, las plantas medicinales son elementos clave en los repertorios terapéuticos de los sistemas de salud indígena.

Pese a que el uso de estas plantas es rechazado por algunos profesionales de la salud que aducen que la normativa vigente no las acepta, pueblos como los wampis han sabido mantener y transmitir prácticas de curación a través de las plantas.

El pueblo Wampis reside en los departamentos de Amazonas y Loreto, principalmente en el territorio alrededor de las cuencas de los ríos Kanus (Santiago) y Kankaim (Morona). Foto: GTANW

Los wampis las utilizan para atender diversos problemas de salud, como la anemia, las quemaduras e inflamaciones; o de forma preventiva, para la protección de recién nacidos, por ejemplo.

Recientemente, además, usaron estas plantas para hacerle frente a la pandemia de COVID-19, atribuyéndoles luego el éxito en la prevención de muertes excesivas en su territorio.

Fue en ese contexto también que el GTANW declaró su territorio integral como Hospital Natural de los Wampis, demandando al Estado peruano su protección, reconocimiento, respeto y valoración.

Siguiendo con los esfuerzos por velar por la salud de los wampis, el GTANW promovió el proyecto “Wampis Tsuwamatai: Autocuidado sanitario con Autogobierno en un Territorio de Vida y Salud ante enfermedades virales y tropicales”.

Se trata de un proyecto que buscó fortalecer la autonomía de este pueblo en la atención de los principales problemas de salud que los aquejan, siendo uno de sus pilares el uso de recursos terapéuticos propios del territorio.

Como parte de esta iniciativa, la Nación Wampis construyó un centro de atención donde produce y atiende con medicina tradicional, así como el inventario de sus plantas medicinales que aquí difundimos.

Nación Wampis ya cuenta con un centro de atención de medicina tradicional. A sus esfuerzos por revalorar su medicina, suma ahora un inventario de plantas medicinales. Foto: GTANW

Inventario y conocedores

El inventario de plantas medicinales de la Nación Wampis contiene 90 registros. En cada uno, se indica el nombre común y científico de la planta, la zona en que se ubica (chacra o monte) y una breve descripción de sus características.

Con esta información, se puede conocer de qué planta se trata, dónde conseguirla y en qué casos usarla, como la abuta macho, la primera planta de la lista, que se encuentra en el monte, es descrita como una soga y se utiliza para tratar la diabetes.

Estos detalles se dan a conocer por cada una de las plantas medicinales que integran el inventario y que sirven para tratar una diversidad de males como la gripe, diarrea, hepatitis, tuberculosis, entre muchos otros.

Además de esto, el inventario incluye información sobre la preparación de cada planta para extraer su efecto medicinal, las dosis que se deben ingerir y una dieta a seguir, así como las posibles reacciones y comidas recomendadas para acompañar cada uno de sus usos.

Por ejemplo, en el caso de la planta abuta macho, el inventario consigna en su preparación sacar las tiras, colocarlas en pomo de vidrio o plástico con ubos negros raspado y macerarla con aguardiente.

Asimismo, recomienda tomar solo una copa diaria del preparado cada mañana en ayunas, evitar en las dietas dulces, azúcar, gaseosa, aceite y sal, y comer el pescado bujurqui a las 10:00 a. m.

Hoja dentro del inventario que da inicio al registro de las plantas medicinales usadas por los wampis.

“Para nosotros ha sido muy importante elaborar este inventario pues nos permite saber cuántas especies de plantas medicinales existen en nuestro territorio e identificar el tratamiento para diferentes enfermedades”.

Así lo indica Arnaldo Santiago Velásquez, director de Salud Intercultural del GTANW que junto a Roberto Gonzáles Anamaría asumió la valerosa labor de recorrer las comunidades wampis para recoger esta información.

Esta información sobre plantas medicinales que se presenta en el inventario fue recogida entre el 13 de enero y 18 de febrero de 2022 tras conversar con 33 conocedoras y conocedores wampis procedentes de 19 localidades.

El proyecto funcionó así. Primero, en coordinación con las autoridades wampis, se seleccionó los ámbitos y especialistas con los que se iba a trabajar para levantar la información en campo.

Antes de cada visita a una localidad, se informaba mediante radio la llegada del equipo del proyecto y, ya establecidos en cada comunidad, se realizaba una reunión con las autoridades locales.

“Hubo algunos problemas por el cambio del clima, como la lluvia intensa y el crecimiento de los ríos que dificultaron el trabajo de campo, pero finalmente se pudo llegar a las comunidades”, cuenta Arnaldo Velásquez.

Ya en cada comunidad, las reuniones sirvieron para exponer los motivos de la visita y solicitar el apoyo en la identificación de conocedoras y conocedores que luego aportarían en la construcción del inventario.

Una vez identificados los conocedores, se recogía la información sobre el uso de las plantas medicinales a través de una ficha que era completada de manera individual con los aportes de cada conocedor/a.

En ocasiones, no fue fácil dar con estos conocedores, pues algunos no se encontraban en sus casas, sino en sus fincas y otros tenían miedo de compartir sus conocimientos por experiencias pasadas.

Según Arnaldo, algunos sabios “decían que antes hubo gente que llegó solo para recolectar información para sus tesis y proyectos, pero nunca volvieron para impulsar algún trabajo colectivo”.

Tras una conversación honesta, estos desafíos se superaron y la información se logró recopilar en las fichas.

Estas fichas fueron luego compiladas, escaneadas, procesadas, organizadas en una matriz y sistematizadas para dar pie al presente inventario de plantas medicinales de la Nación Wampis.

Jarabe de unkush y unguento, parte de los productos que la Nación Wampis produce a partir de sus plantas medicinales. Foto: GTANW

Certificación de conocedores

Si bien el inventario de por sí es ya un valioso trabajo para la recuperación y valoración de los conocimientos ancestrales del pueblo Wampis, existe aún un vacío que el GTANW se ha propuesto llenar.

Se trata del reconocimiento de los conocedores o conocedoras, personas que manejan los saberes y están preparadas para ponerlos en práctica, pero cuyo registro actualizado a la fecha no existe.

Como parte del presente proyecto “Wampís Tsuwamatai” se pudieron recoger algunos datos que dan luces sobre el perfil actual que tienen los conocedores y conocedoras de la Nación Wampis.

Por ejemplo, de los 33 conocedores que participaron en la elaboración del inventario, se sabe que el 58% fueron mujeres y más de la mitad (52%) tenía entre 50 a 59 años de edad.

La mayoría (94%) señaló que tenía la especialidad de vegetalista (con capacidad para curar usando plantas), que era bilingüe (79%) y que sabía leer y escribir (73%).

Asimismo, una mayor parte de los conocedores indicó que aprendió sus conocimientos sobre salud ancestral a través de sus abuelas o abuelos (64%) y de sus madres o padres (52%).

Pero quizás el dato que más preocupa es saber que el 85% de los conocedores y conocedoras wampis no le transmite a alguien sus conocimientos sobre salud, a diferencia de apenas el 15% restante que si lo hace con sus hijas e hijos.

La mayoría de los conocedores de medicina tradicional de la Nación Wampis no transmite sus conocimientos.

“Esto nos preocupa mucho como autoridades porque refleja el riesgo que existe de perder el uso de nuestra medicina tradicional. Por eso queremos seguir trabajando aún más para fortalecerla”, dice Arnaldo Velásquez.

Para la Nación Wampis, el reconocimiento de los saberes indígenas forma parte de ese fortalecimiento e implicaría el reconocimiento de sus conocedores o conocedoras, llamados también sabios o agentes de medicina tradicional.

Cubrir esta necesidad parte por contar con un registro actualizado de este personal, para lo cual el GTNAW plantea la certificación de los conocedores, estableciendo algunos criterios mínimos e indispensables.

Entre ellos, ser reconocidos por sus comunidades como conocedores de la medicina indígena, tener experiencia en el tratamiento de problemas de salud, tener acceso a los recursos utilizados para los tratamientos, y haber aprendido de sus antepasados o de otras personas del ámbito comunitario.

El procedimiento para alcanzar la certificación constaría de cinco pasos, según el planteamiento elaborado por la Nación Wampis:

  • Coordinación con autoridades locales y difusión para exponer la importancia del registro, explicar el proceso de certificación y difundir esta información en cada comunidad
  • Llenado de ficha con la información personal y de conocimientos o experiencias que tiene cada conocedora o conocedor que busque certificarse
  • Validación de datos en la que se verificará la certeza de los datos consignados en las fichas mediante entrevistas con actores locales
  • Registro en base de datos donde se incluiría al conocedoras y conocedores una vez que su información fue verificada
  • Difusión de información o de la base de datos de conocedoras y conocedores para que sea de acceso público en el ámbito de las comunidades y localidades de la Nación Wampis.

“Certificar a nuestros sabios ayudaría a evitar que sus conocimientos se pierdan y que sean reconocidos por su importante rol como médicos ancestrales de la Nación Wampis, a nivel nacional e internacional”, dice Arnaldo Velásquez.

“Los médicos occidentales —añade— conocen la medicina occidental, pero nuestros sabios conocen las medicinas naturales y el tratamiento de enfermedades que los médicos a veces no pueden tratar. Por eso queremos cuidar sus conocimientos, ya que es una forma de asegurar nuestro futuro también como pueblo indígena”.

Camino a la articulación

Como se ha mencionado en anteriores informes, el objetivo de la Nación Wampis es lograr que su medicina tradicional sea incorporada al sistema de salud pública junto a la medicina occidental.

El inventario presentado aquí hace parte de ese esfuerzo y así lo destacan también expertos como Leonardo Cortéz, egresado de la escuela de Antropología de la Universidad Nacional Mayor de San Marcos, que se encargó de sistematizar la información recogida en el campo para el inventario.

“Yo creo que con este tipo de trabajos toda esa importancia de la que se habla de las plantas medicinales y de articularlas a las políticas públicas con la medicina occidental se hace real. Es un primer paso, ya se tiene identificado para luego sobre eso ya empezar con una tarea de articulación”, indica.

El antropólogo también resalta que la importancia de este inventario radica en quién lo ha elaborado, es decir, el Gobierno Territorial Autónomo de la Nación Wampis (GTANW) con apoyo de aliados.

“Es una organización indígena que está asumiendo un rol activo en esta tarea de reconocer y poner en valor la medicina tradicional con un trabajo que trasciende lo declarativo de algunas políticas”, añade.

La Nación Wampis espera que este esfuerzo sirva para que las autoridades presten más atención a la salud intercultural de su pueblo y caminen juntos hacia la articulación de sus conocimientos.

Con estos esfuerzos, Nación Wampis avanza hacia la inserción de su medicina tradicional en el sistema de salud público. Foto: GTANW

Proyecto wampis

Cabe indicar que el inventario plantas medicinales de la Nación Wampis se realizó en el marco de las actividades del proyecto "Wampis Tsuwamatai: Autocuidado sanitario con Autogobierno en Territorio de Vida y Salud ante enfermedades virales y tropicales".

Esta iniciativa es liderada por el GTANW, con el apoyo de Servicios en Comunicación Intercultural Servindi para la gestión del proyecto.

Dicha iniciativa se desarrolla gracias al Programa de Pequeñas Donaciones (PPD) del Fondo para el Medio Ambiente Mundial (GEF), entidad donante cuya intervención se da en el marco de la iniciativa global de apoyo a los TICCA o Territorios de Vida.

El Programa de Pequeñas Donaciones (PPD) del Fondo para el Medio Ambiente Mundial (GEF) es implementado por el Programa de las Naciones Unidas para el Desarrollo (PNUD) y tiene presencia en más de 125 países.

Por su parte, Servindi es una organización sin fines de lucro que además de brindar un servicio informativo acompaña iniciativas que fortalecen el protagonismo de los pueblos indígenas.

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