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Educación forestal desde la perspectiva de la complejidad

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Por Rodrigo Arce Rojas*

21 de enero, 2018.- La carrera forestal se generó tomando como materia de estudio el bosque principalmente enfocado en el manejo y su conservación. En esencia esto comprendía 3 grandes orientaciones a saber: la silvicultura, la industria forestal y las áreas protegidas. En buena cuenta, todas las demás materias estaban orientadas a dar sustento a estas columnas de la formación profesional. Bajo esta perspectiva la carrera forestal, con mirada fundamentalmente rural, estaba caracterizada por enfoques de producción y conservación aunque vistas de manera separada y no necesariamente integrada. Por ejemplo, Dourojeanni (2009) da cuenta en la crónica forestal del Perú cómo desde los inicios en la Facultad de Ciencias Forestales de la Universidad Nacional Agraria la Molina existía una clásica rivalidad entre los Departamentos de Manejo Forestal y de Industrias Forestales así como la rivalidad entre los forestales en general y aquellos que se dedicaban a la fauna silvestre y áreas naturales protegidas.

La carrera forestal en un inicio se inscribía en líneas generales en dos grandes paradigmas, el primero referido al desarrollo económico de los bosques basado en los rendimientos sostenidos y el segundo referido a los bosques (naturaleza) separado del ser humano. De ahí que la formación era (aunque todavía sigue siendo) fundamentalmente técnica con enfoque biofísico. Ello explica los grandes sesgos que han caracterizado a la profesión forestal como amazónico y maderero. Es la razón la débil participación de materias ligadas a las ciencias sociales. Dos materias en esta dirección refieren por ejemplo a Antropología Rural y Amazónica y al Manejo Forestal Comunitario.

Una educación forestal disciplinaria, disyuntiva, reduccionista, lineal, mecanicista, determinista y previsible cumplió su papel para el desarrollo forestal pero ya no es suficiente

Pero los tiempos han cambiado y la realidad se ha complejizado. Una educación forestal disciplinaria, disyuntiva, reduccionista, lineal, mecanicista, determinista y previsible cumplió su papel para el desarrollo forestal pero ya no es suficiente. Primero porque ya no basta con tener objetos de estudio sino identificar los grandes problemas los que permiten organizar el conocimiento de manera distinta a cómo lo habíamos hecho antes. El tema está en que los grandes problemas, llamados de frontera porque no pueden abordarse estrictamente desde perspectivas disciplinarias, no soportan enfoques disciplinarios porque la realidad no se organiza en escuelas profesionales, facultades, áreas o departamentos como en nuestros centros académicos. La realidad se presenta como sistemas complejos en las que los múltiples y heterogéneos elementos, tangibles e intangibles, presentan interacciones, interdependencias y son interdefinibles.

Entre los grandes problemas de frontera ligados al sector forestal podemos identificar la pérdida de biodiversidad forestal, la deforestación, la tala ilegal, el comercio ilegal de fauna silvestre, la corrupción forestal, la minería ilegal, las multas a comunidades nativas que han infringido la legislación forestal y de fauna silvestre, entre otros.

De alguna manera la mirada biofísica ligada al aprovechamiento sostenible y conservación de bosques empieza a difuminarse con la aparición de facultades que asocian lo forestal (visto de manera clásica) con lo agronómico y lo ambiental. Así surgen carreras como ingeniería agroforestal e ingeniería forestal y ambiental. Resulta interesante destacar por ejemplo el caso de la Facultad de Ingeniería Agroforestal y Acuícola en el caso de la Universidad Intercultural de la Amazonía.

En el Estudio de la oferta educativa y demanda laboral en el sector Forestal a nivel nacional elaborado por el Servicio Nacional Forestal y de Fauna Silvestre – SERFOR y el Programa “Contribución a las Metas Ambientales del Perú” (ProAmbiente) de la Cooperación Alemana al Desarrollo (GIZ) (2016) se encuentra que la creación de facultades forestales en el país también ha obedecido a la necesidad de atender: i)  La mitigación de desastres naturales, protección de bosques y de las cuencas de los ríos; estas últimas, sobre todo de la actividad minera (caso específico de Junín en la sierra) y ii) El saneamiento urbano, gestión ambiental con una idea de integración entre lo urbano y lo rural (caso específico de Tumbes en la costa).

Además de la mirada clásica del perfil profesional del ingeniero forestal el Taller Regional Latinoamericano de Educación Forestal organizado por la Facultad de Ciencias Forestales de la Universidad Nacional Agraria La Molina – UNALM (2014) se planteó la necesidad que el profesional sea capaz de interpretar y evaluar la realidad natural, social, económica y política del entorno donde se desempeña, incluyendo la percepción de las poblaciones locales para lograr la gobernanza del territorio.

Quiere decir entonces, que los objetivos iniciales de la educación forestal fuertemente orientada al aprovechamiento forestal maderero  y la conservación empezaron a modificarse. Al respecto Guariguata y Evans señalan:

Cada vez hay mayor consenso en cuanto a que el desarrollo experimentado por la forestería tropical no se refleja apropiadamente en la capacitación que hoy en día reciben los estudiantes de programas forestales. Los egresados de los programas forestales del trópico no siempre cuentan con los conocimientos necesarios para discutir con los actores locales sobre aspectos económicos y técnicos del manejo de uso múltiple, ni conocen enfoques participativos para diseñar el uso de los recursos forestales y responder efectivamente a los paradigmas de la forestería global (2011: Página 109).

Por ello es importante reconocer cuáles son los cambios de paradigmas de la forestería global. Entre otros podemos señalar:

De una mirada del bosque de despensa de recursos madereros a mirarlo por su rol en la contribución de servicios ecosistémicos.

De una mirada de forestería al desarrollo rural a una forestería que mira el desarrollo territorial y una contribución activa a la mitigación y adaptación al cambio climático. De ahí la necesidad que el sector forestal contribuya decididamente al cumplimiento de los Objetivos de Desarrollo Sostenible. De ahí la importancia que el sector forestal cumpla un papel fundamental en la seguridad alimentaria y la seguridad hídrica.

De miradas separadas entre la ciencias naturales y ciencias sociales a enfoques de complejidad organizada. De ahí que cada vez empieza a hablarse más de los enfoques de socioecosistemas.

También es importante reconocer los siguientes fenómenos:

1.- La necesidad de enfoques más territoriales y de gestión de paisajes obliga prestar atención a diversos sistemas productivos como los agroforestales. La perspectiva de paisaje obliga una mirada más sistémica en la que se engarzan los diferentes niveles pisos de las cuencas y la mirada de ciudades sostenibles. A su vez la mirada de ciudades sostenibles invita a considerar el desarrollo de la forestería urbana que hasta ahora ha sido relegada en el Perú.

Al respecto FAO (2016) en El Estado de los bosques del mundo 2016 señala, ente otros los siguientes planteamientos orientados a consolidar el enfoque de desarrollo territorial:

Es necesaria una MAYOR COORDINACIÓN entre las políticas sobre los bosques, la agricultura, la alimentación, el uso de la tierra y el desarrollo rural. Igualmente importante resulta disponer de marcos jurídicos claros que rijan el cambio del uso de la tierra, en particular, sistemas de tenencia de la tierra seguros que reconozcan los derechos consuetudinarios tradicionales a hacer uso de la tierra y de los productos forestales,

La ORDENACIÓN TERRITORIAL INTEGRADA proporciona un marco estratégico para equilibrar los usos de la tierra a escala nacional, subnacional y territorial. Esto debería incluir una participación significativa de los interesados directos a fin de garantizar la legitimidad de los planes relativos al uso de la tierra y obtener la aceptación de los interesados para aplicar y realizar el seguimiento de dichos planes.

2.- Amplificación de los campos de acción forestal a los tradicionales de manejo y conservación en el que cobra especial importancia la restauración de paisajes.

3.- Poblaciones más informadas, más participativas y demandantes de gobernanza democrática. Las poblaciones indígenas a la par que exigen el reconocimiento de sus derechos territoriales están planteando la gestión holística de sus territorios. El papel expectante del manejo forestal comunitario para hacer frente al cambio climático.

4.- A todo ello se suma el desarrollo exponencial de la información y las tecnologías y la mayor sensibilidad de los consumidores a los productos orgánicos y nutracéuticos lo que invita a prestar más atención a la agroecología y a la agrobiodiversidad y sus parientes silvestres que se encuentran en los bosques.

La Unión Internacional de Organizaciones de Investigación Forestal - IUFRO (2010) al hablar de la complejidad en la gobernanza forestal internacional reconoce que: i) Muchos de los problemas critícales de los bosques son intersectoriales, ii) Los problemas complejos forestales necesitan enfoques sinérgicos implicando una amplia gama de instrumentos políticos, iii) El reto de la gobernanza forestal es pasar de una propuesta sobre los bosques hacia el concepto de ‘bosques+’, que abarca la complejidad intersectorial e interinstitucional, y iv) Las propuestas bosques+ se basarán en una mejor comprensión de los intereses de los actores, sus ideas e incentivos en entornos complejos.

se requieren cambios urgentes en la educación forestal para dar respuesta a la complejidad del mundo.

Quiere decir entonces que se requieren cambios urgentes en la educación forestal para dar respuesta a la complejidad del mundo. Para favorecer en esa dirección se plantean las siguientes sugerencias:

Desarrollo gradual y creciente de estructuras curriculares que favorezcan la transdisciplinariedad, interdisciplinariedad y disciplinariedad.

Desarrollo de trabajos de investigación transdisciplinaria con equipos interdisciplinarios.

Mayor flexibilidad para que los estudiantes puedan movilizarse, en proporcionalidad graduada, en cursos de las diversas facultades de una misma universidad y de distintas universidades en el ámbito nacional e internacional.

Políticas de especialización profesional de docentes forestales en maestrías y doctorados de otras especialidades distintas a las forestales convencionales con la finalidad de contar con planas docentes de las diversas disciplinas de las ciencias forestales, naturales y sociales.

Acercamiento gradual a las ciencias de la complejidad para el desarrollo forestal basado en el manejo de grandes datos empleando ciencias computacionales y el desarrollo de modelos y simulaciones.

Incorporación de pensamiento complejo que a su vez implica la incorporación de pensamiento sistémico, pensamiento relacional, pensamiento crítico, pensamiento lateral, pensamiento convergente divergente, pensamiento creativo, entre otras formas de pensar, para desarrollar capacidades de entendimiento y explicación del mundo forestal complejo y la vocación y el compromiso de transformarlo.

Desarrollo de actitudes de articulación e integración de saberes para desarrollar profesionales capaces de conocer su conocimiento y pensar su pensamiento. Capaces de cuestionar epistemologías que consagran el pensamiento simplificante y desarrollar epistemologías que no sólo den cuenta de la complejidad sino que permitan desarrollar el sector forestal desde una perspectiva filosófica, política y ética. 

Referencias:

- Dourojeanni, Marc. (2009). Crónica forestal del Perú. Lima: UNALM.

. FAO. 2016. El Estado de los bosques del mundo 2016. Los bosques y la agricultura: desafíos y oportunidades en relación con el uso de la tierra. Roma.

. Facultad de Ciencias Forestales de la Universidad Nacional Agraria La Molina – UNALM (2014). Taller Regional Latinoamericano de Educación Forestal. Lima: UNALM & FAO.

. Guariguata, Manuel; Evans, Kristen. (2011). Mejoramiento de la educación forestal universitaria. ¿Debe prestarse más atención a los productos forestales no maderables?. Recursos Naturales y Ambiente/no.59-60: 108-116

. Servicio Nacional Forestal y de Fauna Silvestre – SERFOR  y el Programa “Contribución a las Metas Ambientales del Perú” (ProAmbiente) de la Cooperación Alemana al Desarrollo (GIZ) (2016). Estudio de la oferta educativa y demanda laboral en el sector Forestal a nivel nacional. Lima: SERFOR y GIZ.

. Unión Internacional de Organizaciones de Investigación Forestal - IUFRO (2010). Abarcando la complejidad en la gobernanza forestal internacional: el camino a seguir. Volumen 28 de la Serie Mundial de IUFRO.

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*Rodrigo Arce Rojas es ingeniero forestal y miembro de la Red Perú de Iniciativas de Concertación para el Desarrollo Local. Su correo es: [email protected]

 

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