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Presentan informe: Acceso a la tierra y el territorio

Portada del libro

Servindi, 17 de octubre, 2016.- El Movimiento Regional por la Tierra presenta el “Informe 2015: Acceso a la tierra y territorio en Sudamérica” una nueva iniciativa en el marco de la lucha por el derecho a la tierra y el territorio.

El documento sistematiza casos de: Bolivia, Colombia, Ecuador, Paraguay y Perú, proyectándose a llegar a más países en futuros informes.

Reproducimos la introducción a continuación:

Introducción

Cuando fue concebida la idea del informe que hoy tenemos en las manos, tuvimos en mente dos propósitos: a) complementar la información que se viene ofreciendo en la sistematización de los casos para el Movimiento Regional por la Tierra y el Territorio, y b) generar un sistema de información que permita seguir la ruta y las tendencias cotidianas de los gobiernos, las organizaciones sociales y otros actores que en determinadas coyunturas sean relevantes.

En la construcción del perfil inicial se presentaron dificultades que, discutidas en equipo, identificamos como habituales en las aproximaciones a grandes temas como el desarrollo rural y tierra. El primero y más dificultoso de romper es la visión historicista con la que se abordan estos problemas, el segundo la ausencia de sistemas de información que den cuenta de los procesos relacionados al tema en periodos y equivalencias nacionales.

Aclaramos que no se trata de rechazar la historia, su revisión y reinterpretación constante, como método para comprender procesos actuales e hitos históricos. Una consideración temporal en la recolección de las experiencias del Movimiento es el corte histórico al año 2000 y la elaboración de una línea del tiempo, que nos permite conocer los avatares y explicar los desenlaces en cada situación particular. Este ejercicio lo recomendamos en ámbitos académicos y de formación, para comprender los procesos políticos, económicos y sociológicos, en cada uno de nuestros países.

Al pensar en un documento complementario y con el entusiasmo de que estos informes verán la luz por varios años contiguos, el precisar un corte temporal anual nos permitirá visibilizar, seguramente recurriendo a la interpretación, las tendencias de lo que comúnmente se denomina la voluntad política de los gobernantes, la situación de las organizaciones y demandas de la población rural, aquella que en nuestra hipótesis central de trabajo se mueve entre el campo y la ciudad, y guarda para sí esta opción de retorno al área rural y la agricultura en sentido amplio.

Para resolver el tema de la información, el proceso fue lento y de múltiples aproximaciones, se enviaron algunas cartas oficiales a entidades públicas, y no se obtuvo mayor respuesta, por lo que la búsqueda minuciosa y los ajustes realizados por los revisores fueron de mucha importancia para validar la información.

En el primer capítulo sobre la opción metodológica, existen mayores explicaciones respecto a estos temas y la estructura del documento. Sin embargo, cabe reiterar que en consonancia con el Movimiento Regional por la Tierra y Territorio, aquí se encuentra un enfoque de aproximación a los logros y las preocupaciones de los campesinos, indígenas, y sus principales aliados en la región.

Con la complejidad que resulta el hacer una valoración general del informe y del año 2015, vislumbramos luces y sombras en todos los países. Bolivia, Colombia, Ecuador, Paraguay y Perú han visto reducir sus ingresos por los impuestos y la renta derivada del petróleo, el gas y los minerales.

Los gobiernos en su gestión de la economía mostraron su dependencia a los mercados mundiales de la manera más descarnada. Ante la premura de ingresos resurgieron con mayor sonoridad los programas de diversificación de las matrices productivas, nuevos procesos productivos de cara a la exportación. Los crecientes mercados internos, motor de las economías, habían estado nomás sustentados por las exportaciones de materias primas.

Los gobiernos de Bolivia y Ecuador, entre otros que resaltaron por un discurso empático a prácticas económicas y sociales indígenas y campesinas, terminaron el año 2015 mostrando grandes dubitaciones en sus políticas agrarias y rurales, y un apego a los programas y prácticas tradicionales en la conducción de la economía de nuestros países. La tensión entre modelos productivos está siendo velada por un supuesto debate ideológico entre izquierda y derecha, no obstante a la ambigüedad o hasta la franca política anti-indígena y campesina que se percibe de ambos frentes.

En medidas desesperadas por conseguir nuevas fuentes de ingresos los gobiernos no han dudado en promover la agricultura agroindustrial, hacer guiños a la introducción de transgénicos y a las tecnologías productivistas concentradoras de capital y de tierras. Olvidando la mayoría de las veces que el sector agropecuario industrial sufre una crisis de contracción de precios similar al de las otras materias primas, por lo que los obstáculos que enfrenta solo se pueden superar con mayores recursos públicos de incentivo a las inversiones y el ablandamiento de las normativas para evitar daños de tipo ambiental. Continúa siendo un ejemplo de ello la deforestación en el Chaco paraguayo que entre enero y diciembre del año 2015 alcanzó un promedio de 782 ha / día, haciendo un total de 285.526 ha., a lo que hay que sumar las 124.332 ha del chaco argentino y las 55.897 ha del chaco boliviano.

Por el lado de los sectores campesinos, indígenas y afrodescendientes, existen propuestas que van saliendo y ganando aliados, los territorios de reserva agroalimentaria en Colombia y la movilización permanente en la que se encuentran, los territorios autónomos en Bolivia y el freno a la introducción de cultivos con semillas transgénicas en maíz y algodón, las múltiples formas de denuncia y resistencia en el Paraguay, el constante debate sobre la propuesta de ley de tierras en Ecuador, la creciente producción familiar y valorización de las variedades nativas en Perú.

Como se puede apreciar en los informes, las disputas tienen varios ámbitos y lenguajes, no se dan únicamente en los territorios, aunque allí se vuelven cuerpo. Las normas, las instituciones, el mercado, entre otros, favorecen o afectan a personas concretas, grupos de mujeres, hombres, niños, jóvenes, de culturas muy diversas y con distintas perspectivas de vida. Este informe piensa en esas situaciones y humanidades concretas y busca ser útil a los procesos de diálogo y negociación con los actores públicos, privados, cooperación internacional, instituciones de desarrollo y principalmente, entre ellos y ellas, sus organizaciones territoriales y la gestación de sus gobiernos propios.

Acceda a la publicación completa haciendo clic en el siguiente enlace:

- “Informe 2015: Acceso a la tierra y territorio en Sudamérica” (versión PDF, español, 182 páginas).

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