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Keiko Fujimori: ¿camino a la presidencia o a la cárcel?

Foto: composición / La República

¿Puede una persona, para quien la Fiscalía pide 30 años de prisión, convertirse en la próxima presidenta de un país? En Perú, no se descarta esa posibilidad. Keiko Fujimori peleará en segunda vuelta por la presidencia, a pesar de que detrás de ella hay un proceso legal, en etapa final, con el potencial de enviarla a prisión por largos años. La historia en esta nota.

Por Renzo Anselmo

Servindi, 13 de abril, 2021.- Aunque Keiko Fujimori competirá por tercera vez en una segunda vuelta electoral por la presidencia, esta vez hay un factor que diferencia su participación de las anteriores ocasiones.

Fujimori llega a esta contienda acusada de liderar una organización criminal que lavó dinero de Odebrecht, caso por el que la Fiscalía solicita 30 años de prisión en su contra.

La acusación contra la lideresa de Fuerza Popular es sólida, por lo que valdría preguntarse qué camino le correspondería seguir a Fujimori: ¿a la presidencia o a la cárcel?

Situación legal

El pedido de 30 años y 10 meses de prisión contra Keiko Fujimori fue presentado por el fiscal anticorrupción José Domingo Pérez el pasado 11 de marzo.

Ese día, tras concluir una investigación preparatoria que inició hace más de dos años, el fiscal presentó su informe final que incluye más de 15 mil páginas.

Y formalizó su acusación contra la lideresa de Fuerza Popular por los presuntos delitos de lavado de activos, crimen organizado, obstrucción a la justicia y falsa declaración en procedimiento administrativo.

Ante el Poder Judicial, el fiscal la acusó de ser la supuesta cabecilla de una organización criminal que lavó dinero de Odebrecht y otras compañías durante las campañas del 2011 y 2016.

Es decir, que Fujimori y su organización recibieron aportes ilegales de estas empresas para financiar su campaña electoral en ambos periodos y los camuflaron para darles apariencia legal.

Fiscal José Domingo Pérez ha solicitado 30 años de prisión para Keiko Fujimori por delitos de lavado de activos.

En el marco de esta investigación, el fiscal también solicitó la disolución del partido Fuerza Popular y amplió las acusaciones a otras 41 personas cercanas a la candidata presidencial.

Entre estas personas se encuentran su esposo Mark Vito, además de Vicente Silva Checa, Pier Figari, Ana Herz, Jaime Yoshiyama y José Chlimper, miembros de la cúpula fujimorista.

El origen de esta investigación se remonta a las revelaciones del caso Lava Jato y al reconocimiento de Odebrecht de que aportaron dinero de forma irregular a candidatos en Perú.

A partir de esto, la fiscalía determinó que los US$ 1,2 millones entregados por Odebrecht a Fuerza 2011 (hoy Fuerza Popular) fueron fraccionados y ocultados de diversas formas.

Ya sea por intermedio de transferencias offshore, ‘pitufeo’, aportantes falsos y actividades proselitistas como cócteles.

En otras palabras, Fujimori y su equipo instalaron todo un sistema fraudulento de contabilidad para ocultar el origen de los aportes bajo una contabilidad ficticia, acusó la fiscalía.

Pero los aportes de la constructora brasileña no fueron los únicos que se ocultaron.

Más plata negra

La investigación fiscal también determinó que Credicorp, el mayor grupo financiero de Perú, aportó US$ 3,6 millones a la campaña de Fujimori en 2011, dinero que no quedó registrado en ningún lugar.

Esto, según confesó el propio presidente del grupo financiero, Dionisio Romero, uno de los hombres más ricos del Perú.

Dichos aportes se habrían realizado a partir de 17 retiros en efectivo hechos desde el Banco de Crédito del Perú (BCP), según una diligencia que realizó el fiscal José Domingo Pérez.

En esta diligencia, el fiscal halló retiros entre noviembre de 2010 y mayo de 2011 por un monto total de 3 millones 650 mil dólares, un monto similar al confesado por Romero.

“[Los aportes] se habrían dado bajo la modalidad de conceder créditos para financiar actividades políticas para el partido Fuerza 2011, actualmente Fuerza Popular”, explicó el fiscal en su momento.

Pero eso no es todo. Un reportaje publicado por el semanario Hildebrandt en sus trece el pasado 26 de marzo reveló otro importante hallazgo de la investigación fiscal contra Fujimori.

El semanario, basado en las pruebas fiscales, confirmó que Juan Rassmuss, empresario peruano afincado en Chile, hizo llegar a Keiko Fujimori, entre el 2011 y 2016, US$ 7,6 millones en dinero negro.

Y añadió que, para ocultar los aportes millonarios a las campañas Fujimori, armó una estructura financiera en la que sus empresas fueron piezas claves, según las pruebas recogidas por la fiscalía.

Segunda vuelta

A sabiendas de su complicada situación legal, Keiko Fujimori decidió volver a postular a la presidencia por tercera vez para las elecciones generales celebradas el pasado 11 de abril.

La candidata, que ya tiene un pie dentro de la segunda vuelta electoral —donde se enfrentará con el profesor cajamarquino Pedro Castillo— ha desmerecido hasta ahora los cargos en su contra.

Además, se ha intentado mostrar ante la ciudadanía como una persona víctima de persecución, remarcando que tuvo que ingresar a prisión preventiva en dos ocasiones por este caso.

Lo cierto es que las dudas sobre lo que podría ocurrir con el proceso en su contra, si ella llegara a ser presidenta, todavía no han sido aclaradas.

"¿Cómo va a continuar el juicio a Keiko? Habría una gran ilegitimidad ética y social. Es alguien que enfrenta 30 años de cárcel”.

“Hay 15,000 folios lleno de testimonios. Entonces, si gana, ¿cuál será su primera medida sobre el Ministerio Público? ¿Traer a Blanca Nélida Colán?", se preguntó recientemente el periodista César Hildebrandt.

Una pregunta similar podría hacerse el lector: ¿qué camino merece seguir Keiko Fujimori? ¿El que la lleve al sillón presidencial o el que la devuelva a la prisión, esta vez por largos años?

La segunda vuelta en Perú se realizará el 6 de junio. Aún hay tiempo para responderse la pregunta, por si quedan dudas.

Keiko Fujimori enfrentará al cantidato de Perú Libre, Pedro Castillo, en la segunda vuelta electoral de Perú. 

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Comentarios

primero a la cárcel luego de vuelta a su país de origen: Japón. Con ella todo su clan de mafiosos. Porqué tendremos que ser gobernados por delincuentes? No lo merecemos. Por la memoria de nuestros antepasados recuperemos incluso nuestro derecho a ser gobernados por nuestros iguales.

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