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Las mujeres y la radio: en plena sintonía

Mama FM, emisora de radio comunitaria creada por la Asociación de Mujeres de los Medios de Comunicación de Uganda (Uganda Media Women's Association) defiende el acceso de las mujeres a la información, las comunidades desfavorecidas y las minorías.

En un contexto sonoro en el que los hombres han predominado durante largo tiempo, las mujeres tardaron un poco en labrarse un nicho profesional y todavía hoy su presencia en las ondas sigue siendo minoritaria. Pero en su función de oyentes asiduas desde los orígenes de la radiodifusión, las mujeres han contribuido a moldear la historia de este medio de comunicación.

Kristin Skoog

Unesco, 12 de febrero, 2020.- En septiembre de 2019, el sitio web de la BBC publicó la historia de Sediqa Sherzai(link is external). Fundadora y jefa de redacción de Radio Roshani, Sediqa creó esta emisora en 2008, en la ciudad de Kunduz, en el norte de Afganistán. A pesar de las amenazas de muerte que recibió y de otras dificultades vinculadas con la guerra, la emisora, dirigida sobre todo por mujeres, sigue transmitiendo hoy y abre sus micrófonos a la población femenina, que encuentra en ella una importante tribuna pública. Radio Roshani es por sí misma un ejemplo perfecto de la intensa relación existente entre la mujer y la radio.

Desde el decenio de 1920, cuando comenzó a llegar a los hogares, la radio ofrece a las mujeres un espacio que les permite hacerse oír, tanto en sentido recto como figurado, en un contexto sonoro ampliamente dominado por los hombres. La radio ha acercado, ha creado vínculos y ha difuminado las fronteras entre la esfera pública y la privada, al dirigirse por igual a amas de casa, trabajadoras, consumidoras y ciudadanas. En muchos países, la irrupción de la radio en el ámbito doméstico coincidió también con la obtención del derecho de sufragio para las mujeres. 

Historias olvidadas

En la actualidad se realizan cada vez más investigaciones históricas sobre el tema. Los estudios, que examinan la situación en Argentina, Australia, Alemania, Estados Unidos, Turquía o Suecia, han recuperado el papel de la mujer en la historia de la radiodifusión. Esos trabajos han permitido actualizar relatos sobre el tema que habían sido marginados y a menudo silenciados. Asimismo han señalado los principales cambios que se han producido en la programación destinada a las mujeres, en particular las redefiniciones sucesivas del controvertido concepto de “sujetos femeninos”, y han puesto de relieve los debates sobre las opiniones de las mujeres, tanto en la radio como fuera de ella. Esos estudios muestran de qué manera esa relación ha evolucionado a la par que los procesos de democratización y modernización. 

Tanto en su función de oyentes como de profesionales de la radio, las mujeres han desempeñado un papel esencial en el desarrollo general del medio y en las prácticas de radiodifusión, sobre las que han influido de manera notable. Diversos formatos y tipos de programas que hoy se consideran evidentes, en particular las series dramáticas o ‘culebrones’ y los debates, fueron concebidos inicialmente para una audiencia femenina. En Estados Unidos, durante el decenio de 1930, cuando predominaba la radio comercial, las oyentes desempeñaban una función importante en calidad de consumidoras, por lo que se convirtieron en destinatarias preferentes de anunciantes y patrocinadores. 

Incluso los programas diurnos llegaron a denominarse “femeninos” y los culebrones radiofónicos pronto se impusieron en las ondas. Según Michele Hilmes, profesora de estudios mediáticos y culturales y especialista de la radio en Estados Unidos, los culebrones se transformaron rápidamente en espacios destinados a la mujer. Hilmes asegura que, “al amparo de la luz”, esos programas comenzaron a abordar los problemas y las preocupaciones a los que se enfrentaban las mujeres estadounidenses en los decenios de 1930 y 1940.

En el formato de revista radiofónica se puede constatar una evolución análoga. El programa británico Woman’s Hour(link is external), que la BBC emitió en 1946, estaba dirigido principalmente a las amas de casa. Esta transmisión, que al principio hizo hincapié en la función y las responsabilidades domésticas de las mujeres, evolucionó rápidamente hacia el examen de sus derechos políticos y sociales. En poco tiempo, Woman’s Hour abordó, por ejemplo, temas delicados y tabúes como la menopausia o las relaciones sexuales en el matrimonio.

Reporteras y pioneras

Las mujeres contribuyeron también a la creación de nuevos formatos, en particular los programas de temática social. Aquí cabe citar, por ejemplo, a Olive Shapley(link is external) (1910-1999), que en 1934 se incorporó a la BBC, donde tuvo a su cargo la emisión Children’s Hour. La depresión de la década de 1930 había sumido en la pobreza a numerosas regiones del Reino Unido, especialmente en la zona de Manchester. Shapley utilizó las camionetas de grabación móvil para recorrer la región y entrevistar a los vecinos en sus hogares, en la calle o en los centros de trabajo. Sus grabaciones eran vanguardistas, tanto desde el punto de vista técnico como del temático. Poco antes de la Segunda Guerra Mundial, la periodista produjo una emisión que llevó por título Miners’ Wives en la que se examinaba el estilo de vida de las mujeres en dos pueblos mineros, uno en el condado de Durham (Reino Unido) y otro cercano a Béthune (Francia). Durante la guerra, este programa fue traducido y difundido por el servicio francés de la BBC.

Las mujeres contribuyeron también a la creación de nuevos formatos, en particular los programas de temática social

También durante ese conflicto bélico hicieron su aparición las primeras mujeres corresponsales de guerra. La periodista estadounidense Betty Wason(link is external) (1912-2001) viajó inicialmente a Europa por cuenta de Transradio Press Service, una agencia que proporcionaba informaciones a las emisoras de radio. A continuación, Wason fue contratada por la CBS, que le asignó una corresponsalía en el frente noruego y luego la envió a cubrir los combates en Grecia. Pero muy pronto le pidieron que buscara a un hombre que leyera sus reportajes ante el micrófono. En aquella época se consideraba que la voz femenina no era adecuada para ese tipo de información. Años después, Betty Wason comentaría: “Los jefes decían que las mujeres no transmitíamos autoridad suficiente o que no teníamos las competencias necesarias para abordar temas profundos”. 

Audrey Russell (link is external)(1906-1989) fue otra pionera de la radio: primera corresponsal de guerra de la BBC, realizó reportajes y entrevistas entre 1941 y 1945. Russell se interesó primordialmente por las vivencias de la población civil durante el conflicto, en particular por el impacto de los obuses de artillería lanzados contra Douvres y Folkestone. Pero su condición de mujer le impidió informar sobre lo que ocurría en el frente de lucha, un terreno que entonces estaba reservado a sus colegas masculinos. A pesar de los obstáculos con que tropezaron, tanto Betty Wason como Audrey Russell pusieron en tela de juicio un espacio dominado por la voz de los hombres. 

Durante la guerra mundial, la radio desempeñó una importante función de apoyo moral en la esfera nacional, pero también de vector de propaganda en el extranjero. Los recursos naturales de América Latina, como el caucho y el petróleo, eran decisivos para el esfuerzo bélico de Estados Unidos y por eso se crearon programas de radio orientados a preservar las buenas relaciones con sus habitantes y contrarrestar la propaganda nazi en la región. Los estudios sobre el tema indican que las oyentes latinoamericanas fueron destinatarias preferentes de esas emisiones, porque se les consideraba portadoras esenciales de los valores familiares.

La idea de que la radio puede congregar a las mujeres por encima de las fronteras nacionales cobró cuerpo en la posguerra. El concepto dio origen a la creación en 1951 de la Asociación Internacional de Mujeres de la Radio (siglas a las que se añadió en 1957 la “T” de televisión). La IAWRT, que aún existe, se fundó para promover la paz mediante la unión de las profesionales de la radio y la televisión, con el fin de que compartieran ideas e informaciones. Su creadora fue la feminista e historiadora de la economía de los Países Bajos Willemijn (Lilian) Hendrika Posthumus-van der Goot (1897-1989). En la actualidad, la IAWRT es una red mundial formada por afiliadas de 54 países, que hace hincapié en la igualdad de género y se dedica a sostener y mejorar la función y la participación de las mujeres en los medios de comunicación.

El feminismo y la radio

A menudo la evolución de la programación radial destinada a la mujer ha estado vinculada al movimiento feminista. Así, a finales del decenio de 1940 y principios del siguiente, el programa Woman’s Hour estaba asociado a varios grupos de mujeres del Reino Unido y la primera configuración de la IAWRT(link is external) estuvo íntimamente vinculada al movimiento feminista internacional por conducto del Consejo Internacional de Mujeres.

Sus protagonistas quizá no se autodefinían como “feministas”, pero es evidente que lo eran en muchos aspectos. En 2014, con motivo del Día Mundial de la Radio, se ensalzó el papel de las mujeres en la radiodifusión y su marcha hacia la autonomía, pero también se puso de relieve que la igualdad de género seguía siendo una tarea pendiente en los medios de comunicación. No obstante, el proyecto feminista ha dado origen a varias emisoras militantes.

En este aspecto, RadiOrakel(link is external), creada en octubre de 1982 en Oslo (Noruega), se presenta a menudo como la primera estación de radio feminista del mundo. Esta emisora se asignó la misión de instruir a las mujeres en ámbitos como el periodismo radial y la ingeniería de sonido. Con esta perspectiva, RadiOrakel apoya activamente la realización de entrevistas a mujeres y por mujeres. La música que la planta difunde debe estar compuesta o interpretada por mujeres, en una proporción no inferior al 50%. 

Las estaciones de radio comunitarias ofrecen también un espacio importante para la consecución de la autonomía femenina. Estas emisoras, que con frecuencia se consideran el “tercer modelo” de radio, porque constituyen una alternativa a la radio pública y la comercial, suelen operar sin fines lucrativos, están gestionadas por voluntarios y sirven a las necesidades de las comunidades locales, a menudo son vistas con desdén por los medios de comunicación tradicionales. Como ha señalado Caroline Mitchell(link is external), profesora adjunta de radio en la Facultad de arte e industrias creativas(link is external) de la Universidad de Sunderland (Reino Unido), la radio comunitaria ofrece a las mujeres “un espacio de representación, participación y resistencia”.

Esta reinterpretación de las funciones que han desempeñado las mujeres como profesionales de la radio y como oyentes aporta una perspectiva novedosa a la historia de este medio de comunicación. Si se hace abstracción de las obvias diferencias existentes entre Radio Roshani de Afganistán, las series dramáticas emitidas en Estados Unidos en la década de 1930 y la emisora militante noruega RadiOrakel, la radiodifusión aparece como una tribuna que las mujeres, según modalidades que variaron a lo largo del tiempo, conquistaron en fecha muy temprana.

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*Kristin Skoog es conferencista de Historia de los medios de comunicación en la Universidad de Bournemouth (Reino Unido), Kristin Skoog ha dedicado numerosos trabajos a la función que ha desempeñado la mujer en la historia de la radio.

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Fuente: Revista de la Unesco: https://es.unesco.org/courier/2020-1/mujeres-y-radio-plena-sintonia

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