Servicios en comunicación Intercultural

EE.UU. suspende salvaguardas ambientales aprovechando crisis

A través de una decisión ejecutiva, Donald Trump ha desmantelado un paquete de medidas destinado a regular las emisiones desde la industria automotriz. Organizaciones ambientales denuncian que un potencial incremento en la contaminación atmosférica afectaría directamente a los pacientes de coronavirus. ¿Está la Casa Blanca aprovechando este contexto para imponer su agenda anti-ambiental?

Por José Díaz

Servindi, 6 de abril, 2020.- En medio de la crisis por el coronavirus, el gobierno de los Estados Unidos solo ha reaccionado tarde y mal a la diseminación del virus en su población, sino que la administración de Donald Trump ha aprovechado para radicalizar sus medidas en contra de las políticas de protección ambiental que en los últimos años ha venido desmantelando.

La semana que pasó, a través de una decisión ejecutiva desde la Casa Blanca, se rebajaron los estándares de control de emisiones y consumos en la industria automotriz. Esto desactiva un paquete de normas ambientales emitidas durante la administración de Barack Obama.

Según informó la Agencia de Protección Ambiental (EPA, por sus siglas en inglés), como una medida para respaldar el “esfuerzo” de algunas industrias que se han visto afectadas por la inamovilidad social ocasionada por el coronavirus, se busca desregular y despenalizar a aquellas empresas que contamine más allá de los estándares permitidos durante el tiempo que dure esta norma.

Pero eso no es todo, según el comunicado difundido por EPA, esta agencia trabajará con el Departamento de Justicia de los EE.UU. para borrar o aplicar “discreción” con las multas emitidas durante los meses previos a la crisis por violaciones ambientales.

Aumenta el rechazo

Esta decisión, tomada en un momento en el que EE.UU. se ha convertido en el epicentro de la pandemia global, ha generado rechazo desde diversos sectores. El consorcio de ONGs ecologista Proyecto de Integridad Ambiental (EIP, por sus siglas en inglés) ha advertido que el aumento de la contaminación del aire puede afectar directamente a los pacientes de coronavirus.

Según esta organización, fundada por ex procuradores del EPA, apunta que la contaminación atmosférica exacerba condiciones como el asma, las enfermedades respiratorias y cardiovasculares. Como es ampliamente conocido, todas estas patologías empeoran la situación de los afectados por coronavirus y podrían, eventualmente, incrementar su índice de mortalidad en la población norteamericana.

Desde Amnistía Internacional (AI) también han advertido que esta medida forma parte de un aprovechamiento de Donald Trump para imponer su agenda anti-ambientalista.

“La administración Trump está abusando cínicamente de esta crisis para conseguir su objetivo, anterior a la pandemia de COVID-19, de desmantelar las normativas ambientales de EE. UU. La decisión de suspender indefinidamente las salvaguardias que ofrecen las leyes de protección ambiental matará o pondrá en peligro la salud de gran número de personas”, señaló Richard Pearshouse, director de crisis y medio ambiente de AI.

Te puede interesar

Valoración: 
0
Sin votos (todavía)

Añadir nuevo comentario