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La siembra y cosecha de agua: reservorios rústicos, ccochas y amunas

Foto: Agencia Andina

Servindi, 29 de marzo, 2021.- Con mucho agrado compartimos un resumen y avance de la gran obra que prepara el ingeniero Jaime Llosa Larrabure para enfrentar la menor disponibilidad de agua debido al cambio climático global.

La obra se titula: Perú. Adaptación: Aportes, para elaborar un Programa Nacional destinado a enfrentar la menor disponibilidad de agua debido al Cambio Climático Global.

Se trata de un texto que sin duda llenará un vacío enorme y urgente para enfrentar la catástrofe climática en ciernes, especialmente en un país tan vulnerable como el Perú.

Debido a la extensión del material que reúne cerca de veinte medidas prácticas para diversos contextos y espacios geográficos en esta primera entrega vamos a describir tres tipos de actividades recopiladas por Jaime Llosa. Estas son: a) La construcción de reservorios rústicos; b) La construcción o rehabilitación de Ccochas y c) La construcción o rehabilitación de Amunas.

Nos hubiera gustado que los candidatos/as hubiesen tocado aunque sea mínimamente este tipo de propuestas concretas de acción para enfrentar un tema capital como es la disponibilidad del agua en un contexto de cambio climatico.

El ingeniero agrónomo Jaime Llosa Larrabure, reconocido por su labor científica y militancia efectiva por revalorar el conocimiento y tecnología ancestral de la cosecha del agua. Foto: diario UNO

La siembra y cosecha de agua: reservorios rústicos, ccochas y amunas

1. Construcción de reservorios rústicos

Los reservorios rústicos sirven para captar el agua de lluvia como de escorrentía durante la época de lluvia para ser aplicada durante la época de estiaje.

Se acompañan fotos de reservorios rústicos, en construcción, y terminados, así como algunas imágenes sobre sus componentes. Para esto recurrimos, en un primer momento, a fotos proporcionados por la Asociación Bartolomé Aripaylla (ABA), de Ayacucho:

A continuación, se muestran imágenes tomadas de un folleto de divulgación editado por DESCO – Arequipa con el apoyo de CLACSO, que muestra partes de mayor importancia a considerar en la construcción de un reservorio rústico.

Se destaca, el aliviadero para descargar excesos de agua, evacuación que cobra singular importancia debido a la ocurrencia de eventos extremos, en su expresión alteración del ciclo de las lluvias, en intensidad como en periodicidad.

Esto es que de presentarse lluvias torrenciales y prolongadas, debe calcularse la capacidad de descarga del aliviadero de tal suerte que evacúe los excesos sin arriesgar que se produzca el colapso del dique.

El segundo componente es proteger y brindar al dique, tanto en su cara interna como externa, para evitar que se erosione. La cara interna se debe forrar con piedras para proteger el dique del oleaje que produce el viento. La cara externa con “champa” para protegerlo de las lluvias.

El último componente se refiriere a las partes del dique, entre las que destaca la trampa de sedimentos.

La construcción de reservorios rústicos en el país ha sido promovida por varias organizaciones no gubernamentales, así como por gobiernos locales, mediante los presupuestos participativos. También por gobiernos regionales y entidades de cooperación así como el Fondo de Empleo.

 

Reservorios de origen prehispánico pasibles de ser recuperados

Jaime Llosa Larrabure presentará en su libro el cuadro resumen de un estudio que dirigiera sobre reservorios prehispánicos existentes en la Cordillera Negra, específicamente en la cuenca del Nepeña, en el departamento de Ancash.

El estudio técnico “Elaboración e implementación de un Programa Nacional de Adaptación al Cambio Climático, con énfasis en zonas seleccionadas de la sierra centro y sur del país" fue elaborado en 2008.

Fue posible gracias a que el autor se hizo acreedor de un apoyo del Fondo de Pequeñas Subvenciones del Consejo Nacional de Ciencia, Tecnología e Innovación Tecnológica (CONCYTEC) y confirma la  enorme potencialidad de recuperar reservorios.  

El libro de Llosa Larrabure muestra una imagen de los reservorios ubicados en parte alta de la cuenca del Nepeña, las cuales fueron tomadas por el Ing. Civil Lorenzo Dolores Rivera.

2. La construcción y/o rehabilitación de Ccochas

Los Ccochas o qochas son obras hidráulicas prehispánicas de construcción o habilitación actual que constituyen un sistema de almacenamiento de agua de lluvia como de deshielo de glaciares en los pisos altoandinos.

Sus fines, son fundamentalmente, infiltrar agua para cargar acuíferos alimentando manantiales existentes en los pisos altitudinales más bajos.

El texto en preparación del Ing. Llosa Larrabure muestra imágenes de varias ccochas de origen Chanka (1200 hasta 1438 d.C) existentes en la Comunidad Campesina de Yupipuquio, en Andahuaylas.

 

3. La construcción o rehabilitación de Amunas

Las amunas son canales o acueductos cuya finalidad es infiltrar el agua, cargar acuíferos y recibir la misma en los pisos altitudinales más bajos (Quechua) mediante manantiales o puquios.

Los fines son diversos, y van desde los usos: doméstico, riego de cultivos y abrevadero de animales.destinadas a infiltrar agua en las partes altas de las cuencas hidrográficas (Pisos Puna y Jalca) mediante varias prácticas, tales como:

  • Hacer lento el descenso del agua que corre en las quebradas de modo que se infiltre, recurriendo a la construcción de pequeños diques.
  • Construyendo pequeños reservorios para captar agua de lluvias.
  • Construyendo acequias amuneras a suelo desnudo para infiltrar agua.

Cabe señalar que para que el agua se infiltre debe existir suelo fracturado, lo cual se determina mediante estudios hidrogeológicos los cuales realiza el Instituto Nacional Geológico Minero Metalúrgico (INGEMMET).

Estos estudios se efectúan usando radioisótopos, con esto se establece no solo el camino o curso que lleva el agua subterránea, sino también los volúmenes que carga.

A este respecto, el Ing. Jaime Llosa Larrabure propone que el INGEMMET realice estos estudios con mayor énfasis, priorizando los ámbitos de nuestro territorio que se muestran más vulnerables ante el Cambio Climático Global (CCG).

La importancia de estos estudios se evidencia en lo expresado por el Ing. Fluquer Peña Laureano, entonces Director del Programa Hidrológico del Perú en el INGEMMET, la cual se consigna en el libro ya citado sobre Cambio Climático Global:

“- ¿Por qué es importante que nuestro país cuente con un mapa hidrogeológico?

Porque permite la ubicación y zonificación de reservorios naturales, llamados acuíferos. La ubicación y explotación racional de estos acuíferos no solo permitirá el desarrollo de grandes empresas agrícolas, industriales y mineras; también servirá para el abastecimiento de agua potable a centros poblados y ciudades del país. Un mapa hidrogeológico es importante porque ahí se representa a todas las formaciones geológicas que son capaces de almacenar y transmitir aguas subterráneas”.

La gran amenaza de la minería

La minería constituye una seria amenaza a la existencia y servicio que prestan las ccochas, tal como lo pretendía la empresa Conga en Cajamarca, que deseaba aprovechar el agua para sus operaciones y, a su vez, usar el vaso para acumular relaves.

Jaime Llosa Larrabure recurrió a imágenes satelitales de la zona (SIG) para establecer la presencia de abundantes lagunas –más de 100– según lo rotula la productora de estas imágenes Earth; faltando determinar aquellas superpuestas por concesiones mineras tituladas.

El asunto cobra singular gravedad, al haberse facilitado a las empresas mineras el camino para recibir concesiones en zonas con presencia de resabios arqueológicos, con la promulgación del DS- 054-2013-PCM.

Antes de la dación del mencionado decreto, las empresas que pretendían ser adjudicatarias de una concesión minera debían previamente, obtener un Certificado de Inexistencia de Restos Arqueológicos (CIRA).

Como lo denuncia Llosa Larrabure en su libro: "Cambio Climático Global. Una mirada desde nuestro espacio, nuestras esperanzas, nuestras denuncias y propuestas" editado por la Universidad San Ignacio de Loyola–USIL:

La nueva norma allana el camino a las empresas extractivas, al disponer que el Ministerio de Cultura tiene tan solo 20 días hábiles para decidir sobre la emisión de dicho certificado, contados desde el momento en que recibe el pedido de una empresa inversora para explotar un recurso en un ámbito determinado. Si no lo hiciera en dicho plazo, se aplicará el llamado “silencio administrativo positivo”, por el cual se daría por aprobado lo solicitado. El decreto que comentamos establece, además, que la empresa, contando ya con el certificado, deberá presentar un “Plan de Monitoreo Arqueológico”, el cual deberá, asimismo, ser aprobado por el Ministerio de Cultura, pero se le otorga a ese ministerio un plazo perentorio de tan solo 10 días hábiles para pronunciarse. De no hacerlo en tal lapso, el plan quedará aprobado al aplicarse, como en el caso anterior, el “silencio administrativo positivo”. La nueva norma atenta contra nuestro rico patrimonio cultural, como también contra cientos de familias, que dejarían de cultivar al ser privadas de los recursos hídricos tras ser afectadas las cochas que infiltran el agua en las alturas y que ellas recogen aguas abajo. Se propone sea derogado tal decreto por las importantes razones esgrimidas en párrafos anteriores”.​ [subrayado nuestro]

Noticias alentadoras

En años reciente Condesan y Aquafondo realizaron estudios en la cuenca del río Chillón, poniendo en evidencia la recarga de acuíferos, mediante un sistema ancestral denominado “mamanteo”. Al respecto el Ing. Llosa consigna los siguientes párrafos tomados de una publicación aparecida en Servindi:

“En la provincia limeña de Canta, una red de canales se abre paso a casi cuatro mil metros de altura con el fin de llevar agua de lluvia hacia las zonas bajas. Se trata de un sistema de acueductos que rescata el conocimiento de los primeros habitantes del lugar y que podría aliviar el problema de la escasez de agua en buena parte de Lima.”

“El mamanteo consiste en el aprovechamiento del agua de lluvia con ayuda de canales andinos o amunas. Según explican sus promotores, los canales capturan el agua de una quebrada para desviarla hacia zonas de alta infiltración a lo largo de todo su recorrido por la ladera de la montaña”.

“Lo que sigue es el resurgimiento del agua metros más abajo en forma de manantiales o balsas, con lo que se concreta el llamado proceso de mamanteo. De este modo se logra conservar agua para las épocas de ausencia de lluvias”.

“…, el proyecto que impulsan Condesan y Aquafondo apunta a dar un paso más y lograr que parte del agua capturada sirva para abastecer a otros poblados de la capital, algo que visualizan no muy lejano en el tiempo”.

“Por el momento, el proyecto tiene como meta al corto plazo restaurar otros diez canales pre incas, así como algunas de las treinta balsas que hay en la zona. Todo esto con la participación de la comunidad campesina y el financiamiento de Aquafondo y Condesan”.

“Además, el proyecto incluye otras actividades como la restauración de humedales, la reforestación con especies nativas, la recuperación de terrazas, la construcción de micro reservorios de agua y la promoción de prácticas agropecuarias sustentables para el desarrollo de Huamantanga”. (Fuente: Choque Jorge. Huamantanga, la comunidad que aprendió a cosechar el agua de lluvia. Servindi, 6 de mayo, 2015.)

Otra noticia alentadora que cita Llosa Larrabure corresponde a la Agencia Agraria.pe que en octubre de 2020 informa que Manuel Llempén, Gobernador Regional de La Libertad, anuncia un programa de construcción de qochas para abastecer y dar sostenibilidad a los reservorios de la parte baja, y apoyar la arborización y la siembra de pastos y bosques.

Además, con la participación del Ministerio de Agricultura y Riego (Minagri) se reforestarían 3.500 hectáreas con más de un millón de plantas.

Otra información de la misma agencia publicada el 5 de noviembre de 2020 indica que se está abriendo camino el recuperar las prácticas tradicionales para recargar acuíferos mediante la habilitación de ccochas en la parte alto andina y alimentar puquios con fines de irrigar cultivos en los pisos altitudinales inferiores.

Todas estas iniciativas podrían prosperar si tuviéramos autoridades con voluntad política y compromiso de servir al interés común con conocimiento, experiencia, respeto a las tradiciones, a los ecosistemas y a la biodiversidad.

Lamentablemente esto no es la caracteriza a las candidaturas políticas que buscan afanosamente llegar al gobierno así no tengan idea de lo que hay que hacer para garantizar el agua, la alimentación y la felicidad de las familias peruanas.

Esperamos la pronta aparición del libro del Ing. Jaime Llosa Larrabure que estamos seguros encontraré más eco en la juventud y en la ciudadanpia informada que en las castas políticas corroídas por l ambición de poder.   

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Comentarios

Esperamos con ansiaas el libro de nuestro ilustre Ing Jaime Llosa. Espero que le asigne su espacio a la probada eficacia en la captación del agua de lluvia de las ZANJAS DE INFILTRACION en las laderas; al proceso de desglaciación de nuestros nevados; al sobrepastoreo en nuestros bofedales. A las nuevas lagunas aparecidas con la desglaciacin, como estabilizarlas y articularlos a iniciativas de recarga, riego, otro. En el Parque Nacional Huacarán de las 400 lagunas, alrededor de 30 son nuevas generadas por la desglaciación.

importantes estudios felicidades...continuen xon mayores investigaciones en dialogo de saberes culturales y ciencia

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