Servicios en comunicación Intercultural

Vacunas, antivacunas y mayor equidad en el acceso a la salud intercultural

Foto: Elmer Ayala / CARE Perú 2015.

Servindi, 25 de febrero, 2021.- Los grupos antivacunas ya se encuentran asentados en las ciudades y especialmente en zonas rurales amazónicas generando desinformación y desconfianza frente al proceso de inmunización contra el Covid-19.

Recordemos que este proceso de vacunación es un gran suceso sin precedentes, donde muchas poblaciones indígenas y originarias deben decidir entre la enfermedad o la vacuna

Los grupos antivacuna representados por conservadores, evangélicos, comunicadores, políticos, empresarios requieren de un esfuerzo especial del Estado peruano y otros actores sociales.

Así lo advierte el especialista Carlos Lima Sayas quién observa que muchas poblaciones indígenas se encuentran en la disyuntiva de decidir entre la enfermedad o la vacuna.

La estrategia y el despliegue logístico para la inmunización será eficiente si la población tiene la disposición de ser vacunada, bajo el consentimiento libre, informado y con pertinencia cultural en el caso de las poblaciones indígenas.

Nos encontramos ante un enorme desafío que va más allá de la vacuna y plantea el cierre de brechas en el acceso a la salud, con enfoque intercultural, y nuevas formas de relación entre Estado, sociedad civil y pueblos indígenas.

Esto supone la voluntad política del Estado para dialogar e implementar una Política de Salud Intercultural trabajada de forma intersectorial, intergubernamental y participación multiactor, con participación de las organizaciones representativas y territoriales de los pueblos indígenas.

A continuación compartimos el artículo de Carlos Lima Sayas, especialista en pueblos amazónicos y candidato a Magíster en Estudios Amazónicos por la Universidad Nacional Mayor de San Marcos (UNMSM).

 

Vacunas, anti vacunas y mayor equidad en el acceso a la salud intercultural de pueblos indígenas de la Amazonía peruana

Por Carlos Lima Sayas*

25 de febrero, 2021.- El suministro de vacuna parece una realidad y se da como una alternativa para hacer frente a la pandemia de COVID-19, debido a que se aplicaron diversas estrategias epidemiológicas y protocolos del MINSA como es el lavado de manos, uso de implementos de bioseguridad, distanciamiento social, cuarentena obligatoria y confinamiento, que tuvieron gran importancia para disminuir la incidencia del COVID 19, pero no fue suficiente para reducir la fuerte ola de los contagios, re contagios y números de muertes que ahora se presenta de manera alarmante en la segunda ola del COVID-19. El país presenta cifras en rojo que corroboran el mal manejo de la pandemia lo cual es reflejado en las cifras más críticas de Latinoamérica (1), donde cada hora mueren nueve peruanos (2), y a la fecha se viene sobrepasando las cien mil muertes a causa del COVID-19 a nivel país, según cifras del Sistema Informático Nacional de Defunciones (SINADEF).

La situación del Estado de emergencia nacional y pandemia se agravó con los recientes escándalos de corrupción en la adquisición y la inoculación de las vacunas de Sinopharm a personajes privilegiados de la política nacional, más conocido como las “Vacunagate”. En este escenario de segunda ola, el Estado Peruano  a través del Ministerio de Salud (MINSA), viene adoptando estrategias y normativa específica para dar inicio de la vacunación en las fases establecidas. Por esto se emitió el Decreto de Urgencia N° 009-2021, que crea el Padrón Nacional de Vacunación Universal contra la COVID-19, a cargo del MINSA. Pero todo está estrategia de vacunación, despliegue logístico para la inmunización de la población solo será  eficiente, si la población urbana y rural, tiene la disposición para ser vacunada, bajo el consentimiento libre, informado y con pertinencia cultural en el caso de las poblaciones indígenas  y originarias para vacunarse.

El Perú  es un país reconocido como multiétnico, multilingüe y pluricultural, donde alberga 55 pueblos indígenas u originarios andinos (51 de la Amazonía y 4 de los Andes). Según los datos del censo del 2017 confirman la diversidad cultural nacional, con más de 5 millones 771 mil 885 personas (24.9%), que se auto identifica a nivel nacional como parte de un pueblo indígena o pueblo originario de los Andes (3) (INEI 2017). Para atender está diversidad lingüística y cultural se deben implementar medidas, procedimientos, mecanismos de participación activa, implementar mecanismo de trazabilidad y trasparencia de las vacunas (4), y todo este proceso debe contener diversas estrategias dentro de una campaña de sensibilización dirigidos a cada segmento poblacional y en especial a los pueblos indígena y originarios; de igual forma la participación y el acompañamiento de las organizaciones nacionales y regionales representativas de los pueblos indígenas y originarios es vital para cumplir con estos objetivos planteados.

Veamos el caso del vecino país (Brasil), donde muchas aldeas y asentamientos de pueblos indígenas fueron priorizadas en el primer gran grupo de vacunación por ser considerado de alta vulnerabilidad y vienen siendo vacunadas desde enero de 2021, donde se contó con el acompañamiento de  las organizaciones indígenas y actores legítimos para contrarrestar las campañas de desinformación. En cambio en Perú, si bien los pueblos indígenas se encuentran en el segundo grupo de vacunación nacional y se espera que recién se inicie la vacunación en las comunidades a inicios del segundo trimestre de 2021, fechas donde se conmemora el bicentenario patrio.

los grupos antivacunas ya se encuentran asentados con todas sus instituciones en las ciudades y especialmente en zonas rurales amazónicas.

Estamos a tiempo y somos conscientes de la necesidad de desarrollar una pertinente campaña de vacunación masiva y diversa a nivel nacional, pensando que la vacunación no sólo es la logística y personal. Este proceso debe estar acompañado de la información, libre y oportuna, con la finalidad de generar ciertas condiciones para poder tomar una decisión individual y colectiva como pueblo indígena. Recordemos que este proceso de vacunación es un gran suceso sin precedentes, donde muchas poblaciones indígenas y originarias deben decidir entre la enfermedad o la vacuna. Esto lo resaltamos, debido que los grupos antivacunas ya se encuentran asentados con todas sus instituciones en las ciudades y especialmente en zonas rurales amazónicas. Esta campaña de desinformación está mucho antes que lleguen las vacunas. Estos grupos anti vacuna están representados por conservadores, evangélicos, comunicadores, políticos, empresarios, y se suma al contexto los comicios electorales generales en pleno Bicentenario.

El  escenario de desinformación es diverso y complejo, donde los pro y contra vacuna encienden los discursos y anti discursos. Un claro ejemplo son las zonas de frontera con el vecino país de Brasil (provincia de Purús y distrito de Yurúa - Ucayali), donde se reproducen las percepciones e imaginarios generados por los grupos de las iglesias evangélicas y líderes políticos, como las expresiones inadecuadas del presidente de Brasil Jair Bolsonaro, en referencia a los efectos secundarios de la vacuna. Nosotros [la empresa Pfizer] no nos responsabilizamos por cualquier efecto colateral. Si te conviertes en yacaré (cocodrilo), es tu problema. Si te conviertes en superhombre, si le nace barba a una mujer o un hombre empieza a hablar fino, no tienen nada que ver”, dijo en su discurso el Jefe de Estado del Brasil.

En la Amazonía peruana discurren mensajes disímiles como “La vacuna busca modificar el ADN y genera secuelas de enfermedades en las siguientes generaciones de familias”, “Que la vacuna es parte de una gran conspiración con la finalidad de controlar y reducir a la población mundial”. También existen grupos que parafrasean textos bíblicos o pseudos estudios de internet. Dicen “Que según mandato de la Biblia el diablo se va meter en tu cuerpo con la vacuna”. En muchos casos se hace referencia a citas e interpretaciones antojadizas por parte de líderes y pastores evangélicos.

Otro gran sector de la población indígena se encuentra en el limbo y desconfianza ante las vacunas – el creer y no creer– debido a la propaganda y diseminación de los medios de comunicación redes sociales, iglesias evangélicas, líderes políticos, entre otros. “Los medios  de prensa informan que hay muchas muertes de voluntarios de ensayos y personas que accedieron a la vacuna China (Sinopharm), y otros comentarios indican que la vacuna no tiene el tiempo suficiente para probar la efectividad y podría provocar secuelas en las personas e incluso la muerte”.

Estos imaginarios y percepciones en la población resultan de una campaña de desinformación nacional e internacional, donde prima el miedo y desestabilizar el sistema político y la débil democracia de los países. Por esto es importante recoger las lecciones aprendidas para hacer frente a los imaginarios y percepciones. Es importante recordar los casos de movilización social con consecuencia de violencia  social, generada en base de psicosociales o noticias falsas “fake news”. Estas situaciones avivaron el contexto de angustia y desconfianza a lo nuevo y desconocido, preocupación ante los nuevos escenarios y modificar parámetros de los medios de vida con la nueva normalidad, confinamiento y necesidad de información de la población urbana y rural del país.

No queremos caer en el alarmismo, pero estos cambios de valores y creencias culturales pueden incidir en las vivencias, prácticas y cambios en los principios de alteridad y pueden conllevar a diferentes reacciones de la población, con respecto a la vacuna y los vacunadores, y nuestras brigadas de vacunadores, lo vivirán en primera persona. Recordemos que el proceso de vacunación, no sólo es llegar a las comunidades y zonas rurales, si no que se inocularan sustancias (vacunas) en el cuerpo de personas de diferentes grupos culturales, etarios, con diversas, percepciones e imaginarios. Se debe trabajar desde ahora en las estrategias para evitar confusiones, desinformación y el cumplimiento del plan de vacunación, así como garantizar la integridad del personal médico del MINSA.

Recordemos algunos episodios de rechazo social, con consecuencia de movilización y violencia social, protagonizadas en las poblaciones urbanas y rurales en los últimos años, que se caracterizaron en que la población recepcionó a noticias falsas (5), y además estos desplazamientos de personal carecían de toda estrategia oportuna de información y comunicación previa y pertinente, así como no se contaban con el acompañamiento de actores de ningún nivel de representación de las organizaciones indígenas u originarias nacionales/regional o actores legítimos para estos grupos poblacionales.

Reconocer la existencia de barreras, percepciones a superar requiere del diseño de una campaña nacional de vacunación y movilización nacional, que incorpore la dimensión intercultural en cada pueblo indígena y originario, y sin duda se debe contar con el acompañamiento de manera ineludible desde el diseño, implementación y trazabilidad donde participen activamente las organizaciones indígenas y originarias, teniendo estas organizaciones como el mayor capital social, la territorialidad y contar con un sistema de representación multinivel de escalamiento y legitimo por las comunidades bases. 

El aporte significativo de las organizaciones nacionales indígenas y originarias  es facilitar el proceso de inmunización de la población indígena y originaria, con el uso de la estructura organizacional y de los liderazgos, facilitar el proceso de comunicación y sensibilización de la campaña de vacunación, informada, libre y bajo enfoques de la pertinencia cultural. Con la finalidad de llevar información real y oportuna de manera sencilla con pertinencia cultural  y con ello hacer frente a las campañas de desinformación existentes en las zonas rurales, donde se asientan en gran parte las poblaciones indígenas.

Foto: Elmer Ayala / CARE Perú 2015.

El concepto intercultural recién se normalizó en 1993 en nuestra Constitución Política del Perú (6) y desde entonces no se avanzó mucho para su implementación. La gran reflexión frente a este escenario de la pandemia del COVID 19, no sólo es cumplir con vacunar a la población indígena, sino la propuesta es más amplia, donde se deben generar espacios y condiciones para la implementación de una verdadera Política Nacional de Salud Intercultural, que incorpore la visión y el conocimiento de los pueblos indígenas desde su perspectiva cultural en los sistemas de salud el uso de las plantas medicinales, los procedimientos de los médicos tradicionales, el aporte intercultural de los promotores de salud, sabios y conocedores, incorporar las prácticas de control, vigilancia y alerta temprana, fortalecer los servicios de salud en la primera línea de atención de las comunidades, y otras prácticas e iniciativas implementadas por colectivos sociales y comunitarios, entre otros.

Foto: Elmer Ayala / CARE Perú 2015.

Finalmente,  se hace visible la reflexión bicentenaria del cierre de las brechas del acceso a la salud con enfoque intercultural de los pueblos indígenas y originarios, y generar nuevas formas de relación entre el Estado, la sociedad civil y pueblos indígenas, con la finalidad de establecer espacios de articulación y diálogo entre conocimientos indígenas en salud y el sistema de salud formal. Una deuda pendiente como país es  visibilizar los aportes en salud de las poblaciones más vulnerables tradicionalmente y excluidas de la gestión pública, y se busca  garantizar un mayor ejercicio de sus derechos políticos, económicos, sociales y culturales. Una mayor equidad en el acceso a la salud intercultural supone la voluntad política del Estado para dialogar e implementar una verdadera política de salud intercultural  trabajada  de manera intersectorial, intergubernamental y multiactor, situación que reconfirman y reconocen que las organizaciones indígena y poblaciones indígenas son un componente fundamental en la solución de los problemas sanitarios a nivel nacional.

Notas:

(1) Según información de la Universidad Johns Hopkins, alrededor de 119 personas por cada 100.000 habitantes han perdido la vida a causa de COVID-19 en Perú, cuya población asciende a unos 33 millones. Ver en. https://es.statista.com/grafico/21572/muertes-por-covid-19-cada-100000-h...

(2) Las cifras de fallecidos para el sábado 13 se contabilizaron las cifras más altas, 236 decesos por COVID-19, y para el 22 de febrero se registran 222 decesos por COVID-19. Fuente: https://covid19.minsa.gob.pe/sala_situacional.asp

(3) Según datos del censo 2017, las ciudades de Lima (1 millón 330 mil 894 mil) y Provincia Constitucional (87 mil 90), concentran la mayor parte  de la  población que se autoidentifica como indígena u originaria de los Andes (24,6%). Seguidos por los departamentos como  Puno y Cusco, los cuales en conjunto suman 1 millón 573 mil 325 personas, que porcentualmente equivalen al 27,3% de la población indígena u originaria de los Andes. Siendo la Población Quechua la más numerosa a nivel nacional (5,179,774), seguidos por los Aimara (548,311), entre otros; y dentro de la población indígena amazónica, resaltan por el número de población:  el pueblo Asháninka (55,493 personas autoidentificadas y  73,567 personas que aprendieron hablar la lengua), Awajún(37,693 personas autoidentificadas y  56,584 personas que aprendieron hablar la lengua), Shipibo Konibo (25,232 personas autoidentificadas y  34,152 personas que aprendieron hablar la lengua),  entre otros. (INEI 2017)

(4) La trazabilidad en medicamentos, lo podemos entender como la capacidad de identificar el origen y las diversas fases de los procesos de producción y distribución de bienes de consumo.  Establecer parámetros e indicadores para el rastreo y la posibilidad de localizar un producto en cualquier momento dentro del sistema de distribución. En este sentido, la “trazabilidad” puede tener diferentes niveles de aplicación. Puede aplicarse a lotes de productos, a unidades agrupadas (envase terciario), a unidades de venta, a envases primarios y/o a dosis. El alcance de la “trazabilidad” dependerá de la legislación que la regule en cada país. El Gobierno de Argentina luego de los escándalos en el suministro de las vacunas, definió la implementación de un sistema de monitoreo y trazabilidad de la vacuna con la finalidad de fortalecer la transparencia y definir específicamente bajo qué estrictas pautas el personal estratégico y con toma de decisiones en el Estado de las personas y poblaciones que accederá a la vacunación. Puede verse En: Derecho, Maximiliano (septiembre 2011). Algunas reflexiones sobre la trazabilidad de medicamentos. En Revista SAFYBI, Vol. 51, N° 131, pp. 44-50, Buenos Aires.

(5) Secuestro y violencia contra grupo de ingenieros  que daban mantenimiento técnico a antenas repetidoras en el distritos de Paucará y Yauli - Huancavelica. “Los pobladores argumentaron que estas antenas 5G originan la COVID-19”. Y la comunidad exigía “Que liberarán a los ingenieros si aceptan retirar las antenas ubicadas en su territorio” (Fuente RPP -11.06.2020). Secuestro y violencia contra encuestadores que realizaban un estudio para OSIPTEL en Huaycan (distrito de Lima). “La población reacciono frente a las una denuncia difundida en redes sociales de supuestos traficantes de órganos que habían descuartizado un niño en los últimos días”. (Fuente diario correo -02.12.2016). Otro caso similar es el psicosocial de la niña vidente que inmovilizo a toda la población del distrito Sauce - San Martín y otras partes de la amazonia (Información diseminada por medio radial el Sauce). Las familias de la amazonia consternada, acata el llamado. “Niña vidente de 10 años, alertó a la población a no salir de las casas por inicio del fin del mundo. Ha sido revelado por parte de Dios, y que el martes 21 de abril del 2020 nadie debe salir de su casa. El que quiere creer que crea, el que no quiere creer que no crea, yo solo cumplo en entregar el mensaje de Dios”. (Fuente diario Ahora -17.04.2020)

(6) Artículo 2.inciso 19. Sobre los Derechos de las Personas y la sociedad. Incorpora el principio de interculturalidad precisando que toda persona tiene derecho a su “identidad étnica y cultural por lo que el Estado reconoce y protege la pluralidad étnica y cultural de la Nación”.

---
* Carlos Lima Sayas es especialista en pueblos amazónicos. Candidato a Magíster en Estudios Amazónicos por la Universidad Nacional Mayor de San Marcos (UNMSM).

 

Te puede interesar:

¿Aprendimos algo de las cuarentenas y confinamiento en zonas rurales?

¿Hemos aprendido algo de los errores del pasado? ¿Dónde está el Estado peruano que celebra 200 años de Independencia? Foto: Microred de Salud Sepahua

¿Hemos aprendido algo de los errores del pasado? ¿Dónde está el Estado peruano que celebra 200 años de Independencia? Foto: Microred de Salud Sepahua

¿Hay una estrategia de atención para zonas rurales y en especial para resguardar la salud e integridad de los más vulnerables? ¿Cuántas familias indígenas en contacto inicial vamos a perder para hacer visible la demanda de atenderlos de manera pertinente para resguardar su integridad y su salud? ¿Cuántos años y pandemias tienen que pasar para que la Política Nacional de Salud Intercultural incorpore la visión y el conocimiento de los pueblos indígenas? Seguir leyendo...

Valoración: 
0
Sin votos (todavía)

Añadir nuevo comentario