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Biocombustibles: más leña al fuego

Foto: Araquem Alcántara. RFN

Los biocombustibles de palma y soja agravarán la deforestación mundial y la pérdida de biodiversidad, advierte informe de Rainforest Foundation Norway.

Servindi, 15 de marzo, 2020.- Satisfacer la demanda futura de biocombustibles podría causar la deforestación aproximada de 7 millones de hectáreas de bosques tropicales, incluyendo hasta 3.6 millones de ha de drenaje de turba.

Así lo advierte el informe Biocombustibles: más leña al fuego, de 44 páginas, publicado por Rainforest Foundation Norway y Ecologistas en Acción que analiza la creciente demanda de aceite de palma proyectada al 2030.

El informe difundido el 10 de marzo analiza el impacto de las políticas mundiales de biocombustibles en la deforestación tropical, en particular del aceite de palma y la soja, materias primas para biocombustibles asociadas con un alto riesgo de deforestación.

La demanda total de aceite de palma puede aumentar a 61 toneladas, lo que equivale al 90% de la producción actual de aceite de palma. Mientras que la demanda del aceite de soja puede aumentar a 41 millones de toneladas, casi el 75% de la producción actual, en un escenario de alta demanda.

Conclusiones alarmantes

Las conclusiones del informe son alarmantes. Las políticas actuales de biocombustibles en todo el mundo pueden conducir a la deforestación masiva y al aumento de las emisiones de gases de efecto invernadero.

El mundo está en una doble crisis ecológica de cambio climático y pérdida de biodiversidad. La deforestación tropical y la destrucción de las turberas son los principales contribuyentes a estas crisis.

El cambio de uso del suelo y la extención masiva de especies incrementa las emisiones de dióxido de carbono a consecuencia de la pérdida de la vegetación tropical.

Las emisiones globales de CO2 de la deforestación adicional se estiman en 11.500 millones de toneladas, más que las emisiones anuales actuales de China por la quema de combustibles fósiles.

La industria de la aviación es potencialmente el mayor consumidor de biocombustibles de alto riesgo de deforestación, seguida de Indonesia y Brasil.

La industria global de biocombustibles se encuentra en el nexo entre estas crisis de cambio climático y biodiversidad y, por lo tanto, está en una posición privilegiada para lograr un cambio significativo.

 

Cambio de politicas

Las normativas que regulan las políticas sobre biocombustibles aumentarán la demanda de aceite de palma y de soja en la próxima década, provocando la pérdida de cada vez más hectáreas de bosques tropicales.

"Los formuladores de políticas y las industrias deben detener el uso de materia prima de alto riesgo de deforestación para los biocombustibles, como el aceite de palma y la soja", dice Nils Hermann Ranum, de la Fundación Rainforest de Noruega.

"Se suponía que los biocombustibles reducirían las emisiones de gases de efecto invernadero, pero esto no es lo que sucede en realidad" agrega Laura Buffet, directora de energía de la oenegé europea Transporte y Medio Ambiente.

"Si los tomadores de decisiones no evitan los biocombustibles de cultivos y especialmente las materias primas de alto riesgo como el aceite de palma y la soja, las políticas de biocombustibles corren el riesgo de agregar combustible a los incendios forestales actuales en todo el mundo " prosigue Buffet, 

Deforestación masiva

El informe detalla cómo el aumento de la producción de aceite de palma y soja ha provocado una deforestación masiva en el sudeste de Asia y América del Sur.

Los biocombustibles son el principal impulsor de la demanda de aceites vegetales y representaron el 90% del aumento de la demanda de aceite vegetal desde 2015.

“Se espera que los biocombustibles basados ​​en el aceite de palma y la soja causen mayores emisiones de GEI que el diesel fósil" dice Chris Malins, experto en biocombustibles y autor del informe.

"El aumento de la producción de aceite de palma y aceite de soja ha resultado en una deforestación tropical masiva en las últimas dos décadas".

"La UE y los EE. UU. han introducido medidas para evitar los biocombustibles a base de aceite de palma debido al alto riesgo de deforestación, pero la demanda mundial de biocombustibles de alto riesgo de deforestación sigue aumentando. Esto tiene que cambiar, y rápido" indica Malins.

 

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