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UNESCO: Para ser inteligente, la revolución digital deberá ser inclusiva

Mujeres jóvenes participan en el primer programa de desarrollo de nanosatélites de Kazajstán. Foto: Zhanara Karimova / UNICEF

Aún cuando han aumentado las investigadoras científicas, las mujeres todavía son una minoría en disciplinas como las matemáticas, la informática, la ingeniería y la inteligencia artificial. Publican el mismo número de estudios científicos que los hombres, pero su representación en las publicaciones de prestigio es inferior.

Durante la pandemia de COVID-19 se enfrentan al cierre de sus laboratorios mientras crecen sus responsabilidades de cuidar a otras personas. Las mujeres representan a la mayoría del personal sanitario y son uno de los grupos más afectados por la emergencia.   

Servindi, 12 de febrero, 2021.- “Para ser inteligente, la revolución digital deberá ser inclusiva” es el nombre de un nuevo estudio mundial sobre la igualdad de género en la investigación científica.

El documento se presentó el 11 de febrero por la Organización de las Naciones Unidas para la Educación, la Ciencia y la Cultura (UNESCO) con motivo del Día Internacional de la Mujer y la Niña en la Ciencia.

El estudio muestra que, aunque el número de mujeres en la investigación científica representa un tercio de los investigadores del mundo, son una minoría en matemáticas, informática, ingeniería e inteligencia artificial.

Las mujeres escriben anualmente tantos artículos científicos como los hombres, pero sus posibilidades de aparecer en revistas de prestigio son menores.

Aunque representan el 33% del total de investigadores, sólo ocupan un promedio del 12 por ciento de los puestos en las academias científicas nacionales de todo el mundo.

A lo anterior se agrega que la proporción de mujeres entre los licenciados en ingeniería es inferior al promedio mundial en muchos países miembros de la Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económico (OCDE).

Tal es el caso, por ejemplo, de Australia (23,2%), Canadá (19,7%), Chile (17,7%), Estados Unidos (20,4%), Francia (26,1%), Japón (14,0%), la República de Corea (20,1%) o Suiza (16,1%). 

Pero no existe un patrón regional

El informe advierte que no existe un patrón regional definido y además se observan grandes disparidades entre los países de una misma región.

Algunas de las proporciones más altas de mujeres graduadas en ingeniería están en los Estados árabes, por ejemplo, en Argelia (48,5%), Marruecos (42,2%), Omán (43,2%), Siria (43,9%) y Túnez (44,2%).

En América Latina, las mujeres representan el 41,7% de los graduados en ingeniería en Cuba, el 47,5% en Perú y el 45,9% en Uruguay. 

El documento destaca el hecho de que las mujeres no se benefician plenamente de las oportunidades de empleo abiertas a los expertos altamente formados y cualificados en campos de vanguardia como la inteligencia artificial.

En este campo, solo uno de cada cinco profesionales (22%) es una mujer, según un estudio de 2018 del Foro Económico Mundial sobre la Brecha Global de Género.

Asimismo, las mujeres fundadoras de empresas emergentes siguen teniendo dificultades para acceder a la financiación. En las grandes empresas tecnológicas, siguen infrarrepresentadas en los puestos de dirección como en los técnicos.

También son más propensas que los hombres a abandonar el campo de la tecnología, y a menudo citan las malas perspectivas de carrera como motivo clave para su decisión.

Sin embargo, la actitud de las empresas hacia las mujeres evoluciona y nuevos estudios vinculan la confianza de los inversores y los mayores márgenes de beneficio con una plantilla diversa de personal. 

Una científica analizando una muestra sospechosa de contener una toxina bacteriana. Centros para el Control y la prevención de las Enfermedades (CDC)

La inteligencia artificial no es tan inteligente si le falta la mujer

Uno de los mensajes claves del informe de la UNESCO es que las mujeres deben formar parte de la economía digital para evitar que la Industria 4.0 perpetúe los prejuicios tradicionales de género.

Mientras aumenta el impacto de la inteligencia artificial en la sociedad, la escasa representación de la contribución de las mujeres supone pasar por alto sus necesidades y perspectivas.

El llamado techo de cristal –la limitación del ascenso laboral de las mujeres en las organizaciones y empresas– sigue siendo un obstáculo para las carreras de las mujeres en el mundo académico, a pesar de algunos avances.

Según el Instituto de Estadística de la UNESCO las mujeres han alcanzado la paridad numérica (45-55%) en los niveles de estudio de grado y máster y están en puertas de conseguirla en los niveles de doctorado (44%).

La brecha de género se amplía a medida que las mujeres avanzan en su carrera académica. La participación es menor en cada peldaño del escalafón, desde la estudiante de doctorado hasta la profesora asistente, pasando por la directora de investigación o la profesora titular.

Los sesgos están en todos los ambitos

En general, las investigadoras suelen tener carreras más cortas y peor pagadas. Su trabajo está poco representado en las revistas de alto nivel y a menudo no se las tiene en cuenta para los ascensos.

Las mujeres suelen recibir becas de investigación más modestas que sus colegas masculinos y, aunque representan el 33,3% de todos los investigadores, sólo el 12% de los miembros de las academias científicas nacionales son mujeres. 

El sesgo de género también se constata en los procesos de revisión por pares y en los congresos científicos, en los que se invita a hombres a hablar en paneles científicos dos veces más que a mujeres.

Los datos sobre la proporción mundial de mujeres investigadoras se basan en la información recopilada en 107 países en el periodo 2015-2018 por el Instituto de Estadística de la UNESCO.

Esta persistente desigualdad es contraria al artículo 24 de la Recomendación de la UNESCO sobre la Ciencia y los Investigadores Científicos (2017).

En él se afirma que los Estados deben velar por que los investigadores científicos disfruten de condiciones equitativas de trabajo, contratación y promoción, evaluación, formación y remuneración sin discriminación.

Recomendación de la UNESCO sobre la Ciencia y los Investigadores Científicos (2017),

Artículo 24.

Los Estados Miembros deberían:

a) proporcionar a los investigadores científicos una ayuda material, un apoyo moral y un reconocimiento público que les permitan ejecutar satisfactoriamente las tareas de investigación y desarrollo;

b) velar por que los investigadores científicos disfruten de condiciones equitativas de trabajo, contratación y promoción, evaluación, formación y remuneración sin discriminación por razones de raza, color, ascendencia, sexo, género, orientación sexual, edad, idioma autóctono, religión, opiniones políticas o de cualquier otra índole, origen nacional, origen étnico, origen social, posición económica o social de nacimiento o discapacidad;

c) apoyar el inicio y desarrollo de carreras de investigación y desarrollo de personas pertenecientes a grupos infrarrepresentados.

La base de datos Request a Woman Scientist [Solicite una mujer científica] es una de las respuestas a la discriminación de género en la ciencia.

Forma parte de la organización 500 Women Scientists. Conecta una red multidisciplinar de mujeres científicas profesionalmente avaladas con cualquier persona que necesite identificar, consultar, invitar o colaborar con una mujer especializada.

Niñas en Uzbekistán durante una clase de tecnología. Foto: Rimma Mukhtarova and Sabina Baki

No poner obstáculos a sus carreras

La conmemoración del Día Internacional de la Mujer y la Niña en la Ciencia fue motivo en 2021 para que la UNESCO y la Fundación L'Oréal premien a cinco investigadoras.

Las ganadoras trabajan en los campos de la astrofísica, las matemáticas, la química y la informática.

Shamila Nair-Bedouelle, subdirectora general de Ciencias Naturales de la UNESCO, dijo: "No basta con saber captar a las mujeres para una disciplina científica o tecnológica. También hay que saber retenerlas".

Es necesario garantizar "que sus carreras no estén plagadas de obstáculos y que sus logros sean reconocidos y apoyados por la comunidad científica internacional".

Por su parte, Alexandra Palt, directora de la Fundación L’Oréal, destacó la necesidad de romper con las limitaciones en el campo de la investigación científica y la importancia de lograr más visibilidad.

“En la actualidad, menos del 4% de los Premios Nobel científicos se han concedido a mujeres y el techo de cristal sigue persistiendo en la investigación".

"Mientras se mantenga el desequilibrio de género en la ciencia, nunca podremos afrontar los retos de una sociedad inclusiva ni abordar los problemas científicos a los que se enfrenta el mundo."

"Mientras se mantenga el desequilibrio de género en la ciencia, nunca podremos afrontar los retos de una sociedad inclusiva ni abordar los problemas científicos a los que se enfrenta el mundo.", agregó.

Ante esta panorama, la directora general de la Organización, Audrey Azoulay denuncia que “todavía hoy, en el siglo XXI, las mujeres y las niñas son marginadas en la esfera científica debido a su sexo”.

“Las mujeres deben saber que tienen un lugar en la ciencia, la tecnología, la ingeniería y las matemáticas y que tienen derecho a participar en el progreso científico” enfatizó.

Premios ayudan a desafiar estereotipos

Los premios de prestigio son una forma de mostrar la excelencia y desafiar los estereotipos negativos sobre las mujeres en la ciencia, para modificar actitudes y proporcionar modelos femeninos positivos.

Un ejemplo es el programa L’Oréal-UNESCO La Mujer y la Ciencia, que en los últimos 23 años ha dado a conocer a investigadoras destacadas mediante la atribución anual de premios y becas de investigación.

En 2019, el programa amplió sus premios y becas para incluir a las matemáticas y ciencias de la computación, en un afan de hacer visible a las mujeres en campos ubicados en el centro de la Cuarta Revolución Industrial.

Precisamente, el 11 de febrero se anunciarán cinco nuevas galardonadas, una de cada continente.

También se encuentran los Premios de la Fundación OWSD-Elsevier para las mujeres científicas que inician su carrera, cuyas cinco galardonadas de 2021 recibieron sus premios en una ceremonia en línea el 9 de febrero.

Desde 2013, la UNESCO y la Fundación Elsevier conceden anualmente premios a mujeres de países en desarrollo que han superado obstáculos considerables para alcanzar la excelencia en la investigación.

La profesora Alicia Dickensein, ganadora por América Latina y el Caribe

El Premio Internacional L'Oréal-UNESCO para las Mujeres en la Ciencia en América Latina y el Caribe lo recibió la profesora Alicia Dickensein, de la Universidad de Buenos Aires, Argentina.

Ella fue reconocida por su trabajo en el campo de las matemáticas y la ganadora del prestigioso galardón recibirá una compensación de 100.000 euros (unos 120.000 dólares).

El reconocimiento de la profesora Dickensein se debe a sus contribuciones “a la vanguardia de la innovación matemática al aprovechar la geometría algebraica en el campo de la biología molecular”.

La UNESCO afirma que las investigaciones de la docente “permiten a los científicos comprender las estructuras y el comportamiento de las células y las moléculas, incluso a escala microscópica".

"Actuando en la frontera entre las matemáticas puras y las aplicadas, ha forjado importantes vínculos con la física y la química, y ha permitido a los biólogos una profunda comprensión estructural de las reacciones bioquímicas y las redes enzimáticas”.

Una joven afgana muestra durante una exhibición en Kabul cómo funciona un robot que ella construyó. Foto: Omid Fazel / UNICEF

Guterres: A mayor diversidad, mayor innovación

En su mensaje para la jornada, el Secretario General de la ONU destacó que la igualdad de género en la ciencia y la tecnología “es esencial para construir un futuro mejor”.

António Guterres recordó que el 70 por ciento del personal sanitario son mujeres, uno de los grupos que más sufre los efectos de la pandemia del coronavirus y que, al mismo tiempo, ha capitaneado las actividades para combatirla.

El titular de la ONU ahondó en el problema y también se refirió a las dificultades a las que se enfrentan las investigadoras con la crisis provocada por la COVID-19.

“Muchas científicas no solo tienen que hacer frente al cierre de sus laboratorios, sino también al aumento de sus responsabilidades de cuidar a los demás, lo que les resta tiempo para una labor de investigación que resulta vital"

"Estos retos han agravado una situación ya de por sí difícil para las mujeres que trabajan en el ámbito científico”, enfatizó Guterres.

El funcionario de las Naciones Unidas sostuvo que los estereotipos han alejado a las mujeres y niñas del ámbito científico. Ha llegado el momento de “reconocer que, cuanto mayor sea la diversidad, mayor será la innovación”.

La falta de representación de las mujeres en los campos de la ciencia, la tecnología, la ingeniería y las matemáticas provoca que los hombres continúen diseñando un mundo “a su medida”.

La falta de representación de las mujeres en los campos de la ciencia, la tecnología, la ingeniería y las matemáticas provoca que los hombres continúen diseñando un mundo “a su medida”.

Guterres calificó de "necesidad imperiosa" el acceso de las niñas a una educación que les sirva para “labrarse un futuro” en áreas como ingeniería, programación informática, tecnología en la nube, robótica y ciencias de la salud.

“Esto es indispensable para nuestra tarea de alcanzar los Objetivos de Desarrollo Sostenible (ODS)".

"Una mayor participación de las mujeres en las ciencias y la tecnología puede cerrar la brecha salarial de género y aumentar los ingresos de las mujeres en 299.000 millones de dólares en los próximos diez años” concluyó Antonio Guterres.

 

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Esta adolescente está realizando un experimento durante una clase de química en la Escuela secundaria de Kamulanga en Lusaka (Zambia). Foto: Karin Schermbrucker / UNICEF/UN0145554.

Esta adolescente está realizando un experimento durante una clase de química en la Escuela secundaria de Kamulanga en Lusaka (Zambia). Foto: Karin Schermbrucker / UNICEF/UN0145554.

En el Día Internacional de las Mujeres y las Niñas en la Ciencia, cambiemos la narrativa predominante. Celebra con nosotras y nosotros a las mujeres y niñas que lideran la innovación y que exigen que se actúe para derrumbar las barreras con las que todavía se encuentran. Seguir leyendo...

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