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UNI pide apoyar agricultura orgánica y biofertilizantes

Servindi, 8 de junio, 2022.- La Universidad Nacional de Ingeniería (UNI) llamó a apoyar a las familias campesinas con investigación y recursos para fortalecer la agricultura orgánica así como recuperar la industria de fertilizantes y fortalecer las capacidades para producir biofertilizantes.

“Nuestros pueblos originarios hacen miles de años crearon una agricultura orgánica extraordinariamente avanzada cuyas tecnologías aún ahora son empleadas por las familias campesinas” señala en un comunicado.

Es indispensable apoyarlas “para que sigan aportando a la alimentación saludable y sostenible que requerimos, protegiendo los suelos, evitando la contaminación del agua y aprovechando los residuos orgánicos”.

La UNI llama a la Academia, el Ejecutivo, el Congreso, la empresa, la sociedad civil y a todos los peruanos a respaldar a la agricultura familiar para evitar la carestía y alcanzar el Hambre Cero.

Asimismo, comprar parte de su producción agrícola familiar para los programas sociales.

De otro lado, pide unir a los peruanos en la decisión política de recuperar la industria de fertilizantes sintéticos y fortalecer las capacidades de las comunidades y familias campesinas para producir biofertilizantes.

Las propuestas fueron planteadas durante la I Conferencia Anual, "Cinco Hélices para el Desarrollo Sostenible", organizada por la UNI en abril.

El comunicado expone que el Perú posee las materias primas necesarias para producir los fertilizantes sintéticos que importa.

También contamos con dos grandes reservas de roca fosfórica, una en Bayóvar y otra en el Valle del Mantaro. De igual modo, tenemos gas natural suficiente para producir y exportar urea.

La UNI considera que debemos convertir la crisis internacional en oportunidades para el desarrollo sostenible y debemos alentar la ciencia, la tecnología y la innovación para resolves nuestros problemas nacionales. 

No nos preguntemos cuánto cuesta empezar; preguntémonos cuanto nos costará económica y socialmente en el futuro si no empezamos inmediatamente.

El comunicado es suscrito por Alfonso López Chau Nava, Rector de la UNI y una Comisión de expertos responsables.

A continuación el comunicado completo:

 

La crisis internacional pone en peligro la alimentación de los pueblos por el incremento en los precios y escasez de cultivos y fertilizantes. La seguridad alimentaria es prioritaria en todo lugar, a tal extremo que los países industrializados protegen su agricultura. En el marco de la convocatoria y las propuestas planteadas durante la I Conferencia Anual, "Cinco Hélices para el Desarrollo Sostenible", organizada por nuestra casa de estudios el pasado mes de abril, señalamos lo siguiente:

  1. El Perú producía fertilizantes sintéticos (Urea y Fosfato de Amonio, entre otros) en varias plantas industriales públicas y privadas hasta que en los años noventa se prefirió importarlos aduciendo menores precios, que no tenemos la tecnología más avanzada y que nuestras empresas padecen una gestión deficiente. El resultado es que, en la actualidad, mientras países cercanos, incluso más pequeños, producen fertilizantes, el Perú depende casi totalmente del exterior.
  2. Más de dos millones de familias campesinas aportan el 57% por ciento de los alimentos que consumimos, y en algunos cultivos como la papa producen el 99%; sin embargo, en su gran mayoría dichas familias carecen de suficiente apoyo en tecnología, financiamiento, provisión de agua y vías de transporte. La transformación tecnológico-productiva de la agricultura familiar es un imperativo.
  3. El Perú posee las materias primas necesarias para producir los fertilizantes sintéticos que importa. De acuerdo a los datos de SUNAT, en el año 2020 exportamos cerca de dos millones de toneladas métricas de roca fosfórica con mínimo procesamiento y paralelamente importamos alrededor de trescientas mil toneladas métricas de fosfatos de amonio (fosfato diamónico — DAP y fosfato monoamónico — MAP) que se producen a partir de ella. Tenemos dos grandes reservas de roca fosfórica, una en Bayóvar y otra en el Valle del Mantaro. Así mismo, de acuerdo al libro de reservas del MINEM, tenemos gas natural suficiente para producir y exportar urea.
  4. En la macrorregión Norte existen inmejorables condiciones para producir fosfatos de amonio gracias a la concurrencia de sus tres insumos: los fosfatos de Bayóvar, el gas natural y el ácido sulfúrico que puede producir la nueva refinería de clase mundial que tiene Petroperú en Talara.
  5. En las macrorregiones Central y Sur, es posible producir urea aprovechando el gas de Camisea. Un estudio de pre factibilidad realizado en nuestra Facultad de Ingeniería de Petróleo, Gas Natural y Petroquímica mostró que, a precios del 2021, inferiores a los actuales, sería rentable producir cuatrocientas mil toneladas anuales de urea con una inversión de trescientos a quinientos millones de dólares con una tasa interna de retorno financiero del 18% y un periodo de recuperación de la inversión de 9 años, siempre y cuando, el precio del gas natural sea igual a la tarifa del sector eléctrico.
  6. Nuestros pueblos originarios hacen miles de años crearon una agricultura orgánica extraordinariamente avanzada cuyas tecnologías aún ahora son empleadas por las familias campesinas. Es indispensable apoyarlas con investigación y recursos para que sigan aportando a la alimentación saludable y sostenible que requerimos, protegiendo los suelos, evitando la contaminación del agua y aprovechando los residuos orgánicos.

La Academia, el Ejecutivo, el Congreso, la empresa, la sociedad civil, y en general todos los peruanos, debemos unirnos en torno a dos grandes decisiones políticas:

A. Hambre cero, es decir, respaldar a la agricultura familiar para evitar la carestía, y asimismo comprar parte de su producción para programas sociales.

B. Recuperar la industria de fertilizantes sintéticos y fortalecer las capacidades de las comunidades y familias campesinas para producir biofertilizantes.

La Universidad Nacional de Ingeniería considera que es su obligación trabajar de la mano con las autoridades, las familias campesinas y todas las partes interesadas en la ciencia, la tecnología y la innovación para convertir la crisis internacional en oportunidades para el desarrollo sostenible.

No nos preguntemos cuánto cuesta empezar; preguntémonos cuanto nos costará económica y socialmente en el futuro si no empezamos inmediatamente.

8 de junio del 2022

Comisión de expertos responsables

  • Decana FIP, Dra. Luz Eyzaguirre Gorvenia.
  • MSc. Ing. Walter Zaldívar Álvarez.
  • Ing. Enrique Neira Montoya.
  • MSc. Ing. Dante Pissani Castro.
  • MSc. Ing. César Luján Ruiz.
  • Dr. Alfonso López Chau Nava, Rector UNI.

 

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