Wampis: enfrentando a las monstruosas dragas

Comunidad wampis. Foto: GTANW. Comunidad wampis. Foto: GTANW.

En ausencia del Estado y frente al lobby de mafias ilegales en el Congreso peruano, los wampis reiteran su oposición a las actividades extractivas y exponen sus vidas para repetir al unísono ¡Nación Wampis es territorio libre de minería!

Nación Wampis vuelve a retirar mineros ilegales en defensa de la Naturaleza y el territorio: enfrentando a las monstruosas dragas en los ríos

Por Guisela Loayza Álvarez y Lorena Mendoza Egúsquiza* 

Cuencas Sagradas, 9 de mayo, 2024.- Desde que empezó la pandemia de la COVID-19, la frontera entre Perú y Ecuador ha sido el paso de la depredación ilegal del bosque amazónico peruano. Por aquellos días, el tráfico de madera balsa, también conocida como topa, creó una red de comercialización ilegal hacia el Ecuador, para desde allí exportar de manera certificada esta madera ligera. China, principal comprador, impulsó y entregó subsidios a su industria eólica, la cual utiliza esta madera para producir aspas de molinos de viento en los campos eólicos para lograr su meta de reducción de CO2 hacia el 2030. Imponiendo así, la paradoja de contar con energía “limpia” a base de la tala ilegal de madera balsa en Latinoamérica, principalmente de Ecuador, donde el recurso ya se depredó, y de Perú, donde aún quedan importantes reservas en territorio de la Nación Wampis entre otros. El territorio Wampis se ubica entre las cuencas del río Morona y el río Santiago, mayoritariamente en los distritos de Río Santiago, provincia de Condorcanqui, región de Amazonas (1), y que se halla en gran parte de la frontera compartida con Ecuador.

 Luego de cuatro años, las actividades ilícitas en la zona fronteriza no han parado, por el contrario se han exacerbado, sumando a la minería ilegal dentro de la lista de actividades delictivas. Desde que el tráfico de madera inició en 2020, los pueblos indígenas que habitan dichos territorios, desde mucho antes que el Estado peruano existiera, han acuerpado la defensa de la Naturaleza, desarrollado herramientas y mecanismos para protegerlo, a fin de evitar la vulneración de sus comunidades y la depredación de su ancestral bosque. Allí, la Nación Wampis, realizó numerosas acciones para retirar a los saqueadores de la topa, desde la captura y detención barcazas cargadas de esta madera y tripulantes; la destrucción de aserraderos ilegales, hasta impulsos legales de denuncia ante la Autoridad Regional Ambiental de Amazonas, frente a la Presidencia de Consejo de Ministros, entre otros. Acciones que no son cubiertas ni difundidas por los medios de comunicación mayoritarios, pero que se dan a conocer mediante el portal web del Gobierno Territorial Autónomo de la Nación Wampis.

De esta forma, la Nación Wampis, ha venido gestionando procesos de vigilancia comunitaria y justicia indígena basada en su derecho a la libre determinación, respaldada por el Convenio 169 de la OIT (que rige en el Perú desde 1995), e incluso ha logrado que su bosque se incluya en el registro de Territorios y Áreas Conservadas por Pueblos Indígenas y Comunidades Locales (TICCA) del Centro Mundial para el Seguimiento de la Conservación (UNEP-WCMC) de la ONU Ambiente, así como en la Base Mundial de Datos sobre Áreas Protegidas (Protected Planet).

Pese a estos reconocimientos y la búsqueda de espacios de diálogo con el Estado peruano para conseguir acciones efectivas en sus territorios, nada ha sido suficiente. En 2024, la tala persiste y ya no solo con topa sino con todo tipo de madera disponible. Si bien los volúmenes de deforestación que se dieron durante la pandemia en su territorio ha disminuido, el daño al bosque ahora es más selectivo pues saquean roble y cedro, especies que requieren para crecer más del doble de años que la balsa. La situación se complica, pues ahora, además, se enfrentan a una red criminal más compleja y contaminante, la minería ilegal, actividad que tiene las uñas metidas en lo más profundo del Congreso de la República peruano, lo cual se evidencia en las varias leyes aprobadas a su medida.

La Nación Wampis no es el único pueblo indígena afectado en la Amazonía norte, ya que la Nación Awajún, la cual también habita entre las regiones de Amazonas y San Martín, viene atravesando esta letal amenaza desde el 2023. En la Amazonía sur de Ecuador, sus hermanos de la Nación Shuar y la provincia de Napo también se enfrentan a este flagelo. A partir de estas otras experiencias indígenas, los wampis han podido ver el conflicto social que las actividades delictivas, como la extracción ilegal de oro, generan en el tejido social de las comunidades. Donde a falta de recursos y alternativas para la vida, esta ilegalidad y destrucción de la naturaleza se convierte en una ventana para obtener recursos económicos y atender necesidades en el corto plazo, al coste de la salud, su vida, la de sus familias y la de los ecosistemas que los alimenta y sustenta.

En este contexto, donde la autogestión de los pueblos indígenas es la única que hace frente a la industria extractiva ilegal, exploremos ¿Cuáles son las acciones que los Wampis vienen adoptando para erradicar la minería ilegal? Y cómo vienen realizándose sin recibir refuerzos del Estado peruano?

  • El 4 enero de 2024, los Wampis junto a la fuerza comunitaria, el grupo KATSAIP y con presencia de representantes de la Municipalidad Distrital de Río Santiago (2), desalojaron pacíficamente a los mineros ilegales de un campamento base en el sector Ayambis, quienes indicaron estar en un área concesionada por el Estado para extraer oro aluvial.
  • Luego, el 16 de febrero los Wampis detuvieron 7 dragas en la comunidad Villa Gonzalo (en río Santiago) y retuvieron en el calabozo a los patrones mineros de estas embarcaciones. Reportaron y emitieron un pronunciamiento denunciando el hecho, precisando que en la zona de Onanga desembarcaron 5 dragas mineras con personal armado y que, durante la noche, más de una decena de dragas vulneraron los controles Wampis, con dirección hacia el alto río Santiago (3).
  • El 22 de marzo, realizaron una multitudinaria marcha pacífica en la capital del distrito de Río Santiago (Puerto Galilea – La Poza) (4).
  • La segunda semana de abril, debido al centralismo que adolecen las decisiones en Perú, una delegación de 3 representantes del Gobierno Wampis viajó a Lima a fin de reunirse e incidir en autoridades del gobierno central para solicitar se tomen acciones urgentes en territorio ante la invasión de la mafia minera (5).
  • El 18 de abril, comuneros Wampis de Villa Gonzalo detuvieron embarcaciones de mineros ilegales en el río Santiago, y a 6 mineros procedentes de Ecuador quienes iban resguardados por 3 policías peruanos. Estas 9 personas fueron identificadas y fotografiadas. El 21 de abril la Policía Nacional del Perú emitió una orden de “operaciones policiales de rescate” para “liberar” a los 3 policías detenidos en flagrancia. Al respecto, el GTANW emitió un pronunciamiento solicitando que se anule dicha orden de rescate y que se involucre a la Fiscalía especializada en lo ambiental y se persiga el delito para erradicar la minería ilegal. El mismo 21 de abril los Wampis lograron acordar con el Ministerio del Interior que una delegación de dicho sector se reuniría con ellos en una asamblea en la Comunidad Villa Gonzalo.
  • El 23 de abril de sostuvo la reunión entre el Gobierno Territorial Autónomo de la Nación Wampis (GTANW), una Comisión de Alto Nivel del Estado peruano, autoridades locales y cincuenta comuneros/as de Villa Gonzalo llegando a importantes acuerdos. Entre ellos: i) disposición de los nueve detenidos ante la justicia para iniciar las investigaciones: ii) desarrollar un plan de interdicción para la minería ilegal en la provincia de Condorcanqui; iii) crear un grupo de trabajo multisectorial para impulsar proyectos económicos productivos que sean amigables con las bondades de la naturaleza, etc. (6).
  • El 25 de abril un delegado de la Nación Wampis, informó en una reunión a diferentes secciones de la Comisión Interamericana, sobre el avance de la minería ilegal y el debilitamiento de la institucionalidad ambiental por parte del Estado peruano.

A modo de conclusión:

Hablar sobre la raíz de las actividades ilegales y delictivas en el Perú no cabría en esta nota por lo que será abordado en una siguiente. Dicho eso, a partir de la narración de las acciones de la Nación Wampis es posible confirmar que esta problemática vislumbra un panorama desolador para los pueblos y naciones indígenas amazónicas en Perú. Aquella mirada del Estado sobre la Amazonía como un “otro” (un desconocido a conquistar) es una herencia de larga data de la que no conseguimos despercudir como sociedad en los más de 200 años de República. Ante ello, la autodeterminación y la justicia indígena ejercida por la Nación Wampis es urgente y necesaria para enfrentar las amenazas que aquejan lo profundo del bosque, donde el brillo del oro no solo alcanza los ojos de quienes no reparan en depredar; sino que, incluso, toca las manos de autoridades de cuya integridad depende el futuro de la vida, así como también el respeto de los derechos de los seres humanos y la Naturaleza.

Notas: 

(1) El Distrito de Río Santiago (en Amazonas) “forma parte de la zona denominada Alto Marañón, junto con los distritos de El Cenepa, Nieva (provincia de Condorcanqui) y con el distrito de Imaza (provincia de Bagua). Este territorio es habitado también por el pueblo Awajún”. Ministerio de Cultura, Base de Datos de Pueblos Indígenas u Originarios, disponible en: https://bdpi.cultura.gob.pe/pueblos/wampis#:~:text=El%20territorio%20del%20pueblo%20Wampis,hasta%20las%20costas%20del%20Pac%C3%ADfico.

(6) La Comisión de Alto Nivel con la que se sostuvo la asamblea estaba conformada por el viceministro de Orden Interno del Ministerio del Interior (MININTER); el alto comisionado para el combate de la minería ilegal de la Presidencia del Consejo de Ministros (PCM); general de la Policía Nacional del Perú; jefe de la Región Policial Amazonas; 1 fiscal anticorrupción y 2 fiscales especializados en materia ambiental. Para mayor información ver: https://nacionwampis.com/victoria-wampis-dialogo-y-compromiso-del-estado-peruano-para-frenar-la-mineria-ilegal/

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* Guisela Loayza Álvarez es asesora legal de la Alianza Cuencas Sagradas Amazónicas. Lorena Mendoza Egúsquiza es comunicadora de la Alianza Cuencas Sagradas Amazónicas.

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