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Hacen visible precariedad laboral de trabajadores de reparto

Miércoles 5 de mayo a las 6 p. m. prosigue conversatorio sobre tema emergente de la agenda laboral en el Perú.

Servindi, 4 de mayo, 2021.- La extrema precariedad laboral y los riesgos en que se desenvuelven los trabajadores de reparto (delivery) por las empresas de plataformas digitales deben generar un régimen laboral especial.

Esta fue una de las grandes reflexiones expuestas con motivo del evento virtual de presentación del informe “Delivery y empleo: diagnóstico sobre las condiciones laborales en las plataformas digitales”.

El documento de trabajo fue elaborado por Alejandra Dinegro Martínez, directora del Observatorio de Plataformas-Perú, y presentado el lunes 3 de mayo en un evento virtual.

Los participantes remarcaron que se trata de una realidad emergente cada vez más extendida y que en los hechos coloca a miles de jóvenes en trabajadores al margen de la ley, sin contratos, regulación y protección.

Salomón Lerner, expresidente del Consejo de Ministros y director de la asociación Otra Mirada consideró que se trata de un tema del futuro pero que acarrea males como los riesgos, la xenofobia, el acoso, el racismo, etc.

A ello se agrega la cantidad de horas de trabajo, aproximadamente trece, y que son excesivas para intentar llegar a un salario mínimo, que a veces no siempre se logra.

Las autoridades del sector Trabajo muchas veces ignoran las condiciones en que desempeñan los trabajadores delivery y la ausencia de seguros que no cubren los riesgos a los que están expuestos.

A ello se agrega que muchas empresas de plataformas digitales no pagan el impuesto a la renta, y a veces el IGV. Lerner se expresó a favor de que el Ministerio de Trabajo regule a este sector y que las respectivas mesas de trabajo deberían resolver.

Susel Paredes, congresista electa por el partido Morado, coincidió en que el trabajo de delivery debe ser regulado debido a que se trata de un servicio que se va a incrementar.

Cuestionó el argumento que sostiene que el trabajador de reparto no es un trabajador “subordinado” sino un “socio”.  Pero manifestó su extrañeza por tratare de un socio que no tiene derecho a recibir utilidades.

Susel Paredes afirmó que existe una legislación comparada y jurisprudencia internacional que abunda en la condición laboral de los trabajadores delivery y que se requiere una normatividad específica para el Perú.

Dijo que hay insumos para una normatividad muy especial en el Perú y se ofreció y manifestó estar motivada para trabajar este tema en el Congreso de la República una vez que asuma su mandato.

Eduardo Rodríguez, especialista principal de Actividades para los Trabajadores de la Organización Internacional del Trabajo (OIT) enfatizó que por su alto riesgo este tipo de trabajo no se puede realizar a lo largo de la vida.

Planteó con diáfana claridad la necesidad que se brinde protección laboral y seguridad social a este tipo de trabajadores que se desenvuelven en un contexto de precariedad.

Expresó que en el Perú existe una crisis de desarrollo y no hay una política de pleno empleo y un propósito de proporcionar a la población bienestar y trabajo decente.

Consideró que hay elementos suficientes para decir que hay una relación de trabajo entre los trabajadores de reparto y las plataformas digitales y en consecuencia generar un régimen laboral especial.

“No es un trabajador de la plataforma, sino de la empresa que genera la plataforma” dijo el especialista de la OIT.

No es una economía colaborativa

Eduardo Rodríguez puntualizó la diferencia entre la denominada economía colaborativa y el trabajo de las plataformas digitales.

“Estamos ante un proceso de globalización y no podemos llamarle economía colaborativa porque no se trata de personas iguales” dijo.

El riesgo que se tiene en materia de movilidad es altísimo y hay un gran abismo entre los ingresos de los trabajadores y los de las empresas.

Informó que la OIT ha culminado un estudio para Colombia y Perú y adelantó que se trata de un nuevo colectivo de trabajadores.

María del Pilar Sáenz, de la Fundación Friedrich Ebert, destacó la relación de confianza establecida para obtener la data y los estudios de caso que dan vida a las penurias de los trabajadores en el documento.

Entre los trabajos a futuro que nos plantea la situación enfatizó los elevados niveles de informalidad y la mala costumbre de echarle la culpa a los algoritmos por los vacíos normativos.

Destacó que seguimos luchando con una falsa idea de autonomías laborales que cobija la desprotección y la necesidad de establecer mecanismos de diálogo social tripartito.

Alejandro Dinegro compartió un reportaje audiovisual que muestra el trabajo que ha venido realizando el Observatorio de Plataformas.

Durante dos meses estuvo acompañando a los repartidores, acompañándolos desde las 7 am hasta el término de la jornada como parte de una labor de campo para hacer una maestría.

Narró en la universidad que no existía un marco teórico para el tema y se abocó a elaborarlo, y este es otro de los aportes del documento.

Agregó que el Observatorio de Plataformas está dando frutos para brindar data dado que en el país no la hay. El ministerio de Trabajo les dijo que las empresas no están obligadas a dar información, cuando en España y EE. UU. hay avances normativos al respecto.

Perú es un caso atípico porque no presiona a las empresas transnacionales de plataformas digitales a proporcionar información sobre la situación de los trabajadores.

Uno de los grandes méritos de la publicación es que hace visible una realidad de trabajadores que trabajan al margen de la ley y no tienen ningún tipo de regulación.

Campaña: Por un trabajo digno y decente

Las jornadas continuarán el miércoles 5 y viernes 7 a partir de las 6 de la tarde y se realizan en el marco de la campaña: “Esclavos del siglo XXI: los repartidores de delivery y la precariedad laboral”.

El propósito es pugnar por un trabajo digno y decente en las plataformas digitales, que son las nuevas formas de empleo que surgen a raíz de los cambios tecnológicos y que hacen precario y marginal el trabajo en desmedro de la juventud.

Los prestadores de servicios de reparto tienen el derecho humano a condiciones de trabajo digno y decente. En consecuencia, las empresas de plataformas digitales deben garantizar trabajo digno para las personas que brindan servicios de reparto (delivery).

Los estados deben establecer una garantía laboral universal para evitar que el futuro del trabajo condene a la juventud a trabajos precarios e inseguros.

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