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El idioma, como activador de valor de las diversas culturas del Perú

Niños y niñas del pueblo Shipibo Konibo (Limongema, Pucallpa) regresando a sus casas después de las horas de clases en el colegio. Foto: Cristina Sánchez

Por Cristina Sánchez

Servnidi, 24 de julio -. Dos guitarras, un bajo y un cajón acompañaban a Renata Flores Rivera, hace más de un año, mientras cantaba "The way you make me feel" de Michael Jackson en quechua. Algunas semanas antes vimos cómo el video de Sylvia Falcón entonando el himno nacional del Perú, en el mismo idioma, se convirtió en viral en pocos días. Y tampoco se puede olvidar el tan comentado tuit que publicó Claudio Pizarro celebrando, también en quechua, el tercer puesto que la selección peruana de fútbol obtuvo en la pasada Copa América de Chile 2015. 

Renata Flores cantando "The way you make me feel"

Ante éstos sucesos, y las reacciones ocasionadas, podríamos afirmar que el quechua es un idioma valorado en nuestro país; pero, ¿qué tanto aporta esto a la valoración de la cultura que habla dicho idioma? y, ¿qué ocurre con otros idiomas, como los que se hablan en la Amazonía peruana?

Se estima que el 24% de la población peruana es indígena (1), porcentaje que se encuentra dividido en 52 pueblos originarios entre la región andina y amazónica (2). Asimismo, en el Perú se hablan 47 diferentes lenguas nativas de las cuales solo cuatro provienen de la sierra, mientras que las 43 restantes se la selva (3). Si bien estas cifras revelan la riqueza cultural que poseemos, la realidad nos demuestra que la población indígena se encuentra excluida social y económicamente hablando. Y las principales pruebas de ello son los preocupantes índices de pobreza, educación y salud que sufre dicha población.

A pesar de la diversidad lingüística de nuestro país, se ha impuesto el castellano en casi todos los espacios públicos, tanto en la capital como en las demás regiones. Por ejemplo, hasta hace unos años, todos los niños y niñas que asistían a la escuela en el Perú debían aprender en castellano.

Actualmente, la incursión del programa de Educación Intercultural Bilingüe ha cambiado esto, dándole la oportunidad a cada niño y niña de aprender en su lengua nativa e inclusive, contenidos relacionados a su región y realidad. Aun así, la imposición del castellano en el pasado dejó ciertos estragos en la población indígena, como son los bajos índices de educación y el sentimiento de vergüenza al hablar su lengua nativa.   

El idioma como activo de valor 

Como consecuencia de la conquista española, se dividió a la población peruana entre los mestizos e indígenas, marcando que la primera era culturalmente mejor y creando discriminación y estigma hacia la población indígena. Esto también desencadenó que haya un bajo nivel de uso público de las lenguas originarias en nuestro país.

Asimismo, lo que se plantea como desarrollo para la población indígena, como lo es insertarse en un trabajo o el comercio de su producción agrícola, los ha llevado a abandonar y alejarse aún más de su comunidad y cultura. Muchos de ellos, al salir de sus comunidades, sienten vergüenza de utilizar su idioma nativo, y los pocos que no, no encuentran espacios adecuados en dónde hacerlo.

Por su lado, la mayoría de medios de difusión no han tomado en cuenta este factor al producir y presentar su información y productos. Ellos también han sido parte del proceso de castellanización que ocurrió en nuestro país y los pocos ejemplos de uso de lenguas originarias son de forma simbólica. Este es el caso del diario “Perú 21” que el año pasado lanzó su portada en el quechua celebrando el día del idioma nativo.

En lo que respecta a medios de comunicación locales, son muy pocos los que utilizan las lenguas originarias, siendo todos medios comunitarios con bajo presupuesto y alcance. En lo que respecta a medios de comunicación locales, son muy pocos los que utilizan las lenguas originarias, siendo todos medios comunitarios con bajo presupuesto y alcance.

En otros países, como España, podemos encontrar que se hablan cuatro idiomas distintos al español: el catalán en Catalunya y las Islas Baleares, el euskera en País Vasco y Navarra, el galgo en Galicia y el valenciano en Valencia. En estas regiones, se puede ver como el modelo de interculturalidad ha sido reforzado por el idioma, que es utilizado en todos los espacios públicos y del cual todos se sienten muy orgullosos de hablarlo. Que los medios de comunicación, el gobierno central, empresas de transporte público, etc. lo utilicen solo refuerza aún más el interés y la predisposición de la población por hacerlo. 

Sin irnos tan lejos, Paraguay también ha asumido su diversidad lingüística oficializando y enseñando el guaraní (lengua originaria) en todas las escuelas. Es así que se puede afirmar que el 67% de la población paraguaya es bilingüe (4) y se ha acostumbrado a utilizar tanto el guaraní como el castellano en su día a día. Mientras que en Perú adoptamos del inglés el “broder” para referirnos a un amigo, en Paraguay es costumbre utilizar el “chera’a”, palabra que proviene del guaraní. 

En el Perú nos encontramos bastante atrasados en lo que respecta a la valoración de las culturas originarias. A pesar de ello, vemos que año tras año el Estado ha lanzado iniciativas que buscan cambiar esto: la celebración del mes de los pueblos indígenas, el día del idioma nativo, entre otras, están cambiando la visión que se tiene sobre los grupos culturales.

Pero también hay que tener en cuenta el aporte de otro tipo de iniciativas, como los ejemplos mencionados en el primer párrafo, que poco a poco están posicionando el uso de las lenguas originarias en los espacios públicos.

De esta idea, junto con los ejemplos de otros países, desprendo que el idioma tiene la capacidad de funcionar como un activador de valor para los grupos culturales en nuestro país. Además, teniendo en cuenta cómo los procesos de relacionamiento y comunicación están cambiando en las comunidades – debido a que dicha población se están insertando en el modelo de desarrollo occidental – la lengua se convierte en uno de los principales elementos que refuerzan el sentido de pertenencia a una cultura en específica. Es por esto que el Estado lo utiliza como una puerta de entrada a su proceso de interculturalidad y que, el valorarlas y conservarlas es una actividad de mucha importancia. 

Lo que queda para el futuro 

Si bien podemos ver los grandes avances que ha habido en los últimos años, también es cierto que aún nos encontramos bastante atrasados, y no únicamente en comparación con el resto de países, sino también hacia lo que respecta lograr la inclusión social de los diversos pueblos y grupos culturales. En el proceso de interculturalidad, el Perú se encuentra en una etapa inicial en cual aún no la puede poner en práctica en su totalidad; sino más bien, celebrar la diversidad que posee e intentar mantener viva toda su riqueza cultural. 

Hasta la fecha se tiene registro de que 37 lenguas nativas ya se han extinto y 17 de las que tenemos actualmente se encuentran en proceso de extinción debido a que solo entre 1 y 11 personas las hablan. Por otro lado, aunque el quechua tiene la mayor parte de la población indígena, y por ende, el mayor porcentaje de hablantes, no debemos olvidar a la Amazonía y toda la riqueza lingüística y cultural que posee.

44 de las 47 lenguas originarias provienen de la selva, y aun así, son una de las regiones más olvidadas de nuestro país. La mayoría de la población peruana aún desconoce la cantidad de etnias que existen en el Perú y menos aún sus principales características. La valoración aún se encuentra en una etapa muy superficial donde más que valorar a la cultura por su esencia, se la valora por los productos de la fusión cultural de nuestro país. 

El problema que esto ocasiona - y arrastra - es que, al no sentir que son valorados, los diversos pueblos y etnias se avergüenzan de su propia cultura y se reprimen el celebrarla fuera de círculo cultural. Es necesario impulsar el desarrollo de medios de comunicación, canciones, relatos, talleres, materiales escritos, exposiciones, entre otras actividades que nazcan desde lo propio de éstos grupos culturales. Solo así, tendrán la capacidad de representarse hacia el exterior, reafirmarse y valorarse como identidad cultural.

El idioma es un buen punto de partida, pero no solo nos quedemos en el quechua, pues tenemos otras 46 lenguas originarias. Y sobre todo, no solo nos quedemos en el idioma, sino intentemos llegar a la esencia de cada cultura que celebremos de ahora en adelante. 

Notas:

(1) Cinu Lima 

(2) “Educación Intercultural Bilingüe, una propuesta en la formación del docente peruano”.  Fuente: Redem. Autora: Lourdes Gisela Palacio Ladino. URL: http://www.redem.org/educacion-intercultural-bilingue-una-propuesta-en-la-formacion-del-docente-peruano/

(3) Perú tiene 47 lenguas nativas, la mayoría habladas en la selva amazónica”. Fuente: RPP. URL: http://www.rpp.com.pe/2013-05-27-peru-tiene-47-lenguas-nativas-la-mayoria-habladas-en-la-selva-amazonica-noticia_598493.html

(4) “Se debe dejar de enseñar el guaraní artifioso de palabras inventadas”. Fuente: Color ABC. URL: http://www.abc.com.py/edicion-impresa/locales/se-debe-dejar-de-ensenar-el-guarani-artificioso-de-palabras-inventadas-387442.html

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Comentarios

Está muy bien solo que le falta de en qué departamento está

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