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Perú: ¿Dónde estás José María Arguedas?

- Aquí el canto de Edwin Montoya, con arpita y violín, como le gustaba a Arguedas.

Jose_Maria_ArguedasHuancayo York Times, 3 de diciembre, 2009.- Cuatro días de agonía. Luego partió. Cuatro décadas pasaron. Sigue presente. Muchos lo buscamos. En su obra, en su canto, en sus huellas de infancia, en sus pasos por el Santa Isabel de Huancayo, en sus escritos en La Antorcha, en su andar por Apata, en su cosechar de cantos por Pampas. Lo seguimos buscando. ¿Dónde estás, José María Arguedas? Lo busca también Edwin Montoya en este su canto con letras salidas del alma. (Texto y traducción gracias a este valioso blog: Sarhuallaqta).

Arguedasninchik (Nuestro Arguedas)

Danzantellay, tayta Auqui

Mi danzante, Padre Auqui

Maria Arguedas, wawqichanchiq

María Arguedas, nuestro hermanito

cocaschanta choqaycuspa

arrojando tu coquita al viento

yachaspaykim, willaykuway.

si lo sabes, dímelo.

Kintuschanta kintuykuspa

Tu bolsita de coquita profetiza

yachaspayki, willaykuway

si lo sabes, dímelo

Pedro urqota tapuykuy

Pregúntale a la montaña Pedro

paysi yachan may kasqanta.

Sólo él sabe dónde se encuentra.

Chanchaylipis takikuchkan

En Chanchayli está cantando

Aqolapis waqakuchkan

en Aqola está llorando

Chanchaylipis takikuchkan

en Chanchayli está cantando

Aqolapis waqakuchkan.

en Aqola está llorando.

Pregunta: Dioses, Wawanis, Pedro urqos ¿dónde está Arguedas?.

Las páginas wayraq inas

Las páginas como el viento

kusikunki, kutimunqa

alégrate, vendrá

layqam qawam, paymi yachan

el brujo mira, él sabe

layqam qawam paymi niwan

el brujo mira, él me dijo

layqam qawam paymi yachan

el brujo mira, él sabe

layqam qawam paymi niwan.

el brujo mira, él sabe.

Terciopelo pachachallan

Su ropita de terciopelo

piraq mayraq churakunqa

¿Quién y cuándo lo usará?

terciopelo pachachallan

su ropita de terciopelo

piraq mayraq churakunqa.

¿Quién y cuándo lo usará?

Ñoqallay Puquiucha ripukuptiy.

Yo, puquianito cuando me vaya.

Ñoqalla Qollana wañukuptiy.

Yo del ayllu Qollana cuando muera.

Ñoqallay Puquiucha, ripukuptiy.

Yo, puquianito cuando me vaya.

Ñoqalla Qollana, wañukuptiy.

Yo del ayllu Qollana cuando muera.

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Fuente: Huancayo York Times. Periodismo alternativo: http://huancayorktimes.blogspot.com/

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¿Que dice la Wikipedia sobre José María Arguedas?

José María Arguedas Altamirano (n. Andahuaylas, 1911 - m. Lima, 1969), fue un escritor, antropólogo y etnólogo peruano. Como escritor es autor de novelas y cuentos que lo han llevado a ser considerado como uno de los tres grandes representantes de la corriente indigenista en el Perú, junto con Ciro Alegría y Manuel Scorza. Introdujo en la literatura indigenista una visión interior más rica e incisiva. La cuestión fundamental que se plantea en sus obras es la de un país dividido en dos culturas (la andina de origen quechua y la urbana de raíces europeas), que deben integrarse en una relación armónica de carácter mestizo. Los grandes dilemas, angustias y esperanzas que ese proyecto plantea son el núcleo de su visión.

En contraparte, su labor como antropólogo e investigador social no ha sido muy difundida, pese a su importancia y a la influencia que tuvo en su trabajo literario. Se debe destacar su estudio sobre el folclore peruano, en particular de la música andina; al respecto tuvo un contacto estrechísimo con cantantes, músicos, danzantes de tijeras y diversos bailarines de todas las regiones del Perú. Su contribución a la revalorización del arte indígena, reflejada especialmente en el huayno y la danza, ha sido decisiva.

Fue además traductor y difusor de la literatura quechua, antigua y moderna, ocupaciones todas que compartió con sus cargos de funcionario público y maestro.

Biografía

José María Arguedas Altamirano, nació el 18 de enero de 1911 en la ciudad de Andahuaylas, departamento de Apurímac. Era hijo de don Víctor Manuel Arguedas Arellano, un abogado cuzqueño que ejercía de Juez en diversos pueblos, y de doña Victoria Altamirano Navarro, perteneciente a una acaudalada familia de Andahuaylas. Cuando tenía dos años y medio de edad, falleció su madre, víctima de cólicos hepáticos; pasó entonces a vivir a la casa de su abuela paterna, Teresa Arellano, en la ciudad de Andahuaylas.

En 1915, su padre, al ser nombrado Juez de primera instancia de la provincia de Lucanas (departamento de Ayacucho), se trasladó a dicha sede, donde poco después se casó con una rica hacendada de San Juan de Lucanas, doña Grimanesa Arangoitia Iturbi Viuda de Pacheco (1917). El pequeño José María viajó entonces a Lucanas, para reunirse con su madrastra; el viaje fue todo un acontecimiento para él, como lo recordaría siempre. La familia se instaló en Puquio, la capital de la provincia. En 1919, tras la ascensión al poder de Augusto B. Leguía, el padre, que era del partido contrario, fue removido de su cargo de Juez y tuvo que tornar a su oficio de abogado litigante y viajero, con visitas esporádicas a su familia.

Esta parte de la infancia de Arguedas estuvo marcada por la difícil relación que sostuvo con su madrastra y con su hermanastro Pablo Pacheco. Aquella sentía por su hijastro un evidente desprecio, y en una ocasión lo mandó a convivir con los criados indígenas de la hacienda. Por su parte el hermanastro lo maltrataba física y psicológicamente e incluso en una ocasión le obligó a presenciar la violación de una de sus tías. La figura de este hermanastro habría de perdurar en su obra literaria personificando al gamonal abusivo, cruel y lujurioso. Solo entre los indios sintió el afecto que le negó su familia, identificándose con la idiosincrasia de aquellos, basada en el amor a la naturaleza.

En julio de 1921 se escapó de la casa de la madrastra junto con su hermano mayor Arístides; ambos fueron a la hacienda Viseca, propiedad de su tío Manuel Perea Arellano, situada a 8 km. de San Juan de Lucanas. Allí vivieron durante dos años, en ausencia del padre, conviviendo con los campesinos indios a quienes ayudaban en las faenas agrícolas. Para José María fueron los años más felices de su vida

En 1923 abandonó su retiro al ser recogido por su padre, a quien acompañó en sus frecuentes viajes laborales, conociendo más de 200 pueblos. Pasaron por Huamanga, Cuzco y Abancay. En ésta última ciudad ingresó, junto con su hermano Arístides, como interno en el Colegio Miguel Grau de los Padres Mercedarios, mientras su padre continuaba su vida itinerante. Dichas peripecias a través del sur del Perú y su internado en el colegio abanquino serían evocadas después en su novela Los ríos profundos.

En 1925 sufrió un accidente que lo llevó a perder dos dedos de la mano derecha. En 1926 empezó sus estudios secundarios en un colegio de Ica, en la desértica costa peruana, hecho que marcó su alejamiento del ambiente serrano que había moldeado hasta entonces su infancia. En 1928 se trasladó a la ciudad de Huancayo, continuando allí sus estudios e iniciándose como escritor al colaborar en la revista estudiantil Antorcha. En 1930 pasó una larga temporada en Yauyos, al lado de su padre. De los cursos correspondientes a sus dos últimos años estudiantiles (1929-1930), rindió exámenes en el Colegio Nuestra Señora de La Merced, de Lima, a base de los estudios que hizo sin maestro alguno en la sierra.

En 1931, ya con 20 años de edad, se estableció en Lima e ingresó a la Facultad de Letras de la Universidad Nacional Mayor de San Marcos. A raíz del fallecimiento de su padre, ocurrido al año siguiente, se vio forzado a ganarse la vida y entró a trabajar como auxiliar en la Administración de Correos.

En 1933 publicó su primer cuento: Warma kuyay. En 1935 publicó Agua, su primer libro de cuentos, que obtuvo el segundo premio de la Revista Americana de Buenos Aires. En 1936 fundó con Augusto Tamayo Vargas, Alberto Tauro del Pino y otros, la revista Palabra, en cuyas páginas se ve reflejada la ideología propugnada por José Carlos Mariátegui. En 1937 fue apresado por participar en las protestas estudiantiles contra la visita del general italiano Camarotta, jefe de una misión policial de la Italia fascista. Fue trasladado al penal El Sexto de Lima, donde permaneció 8 meses en prisión, episodio que tiempo después evocó en la novela del mismo nombre.

Poco después, lograda ya su Licenciatura de Literatura en San Marcos, inició su carrera docente en el Colegio Nacional Mateo Pumacahua de Sicuani, en el departamento de Cuzco, como profesor de Castellano y Geografía (1939-1941). Allí, junto con sus alumnos, llevó a cabo un trabajo de recopilación del folclor local. Descubrió entonces su vocación de etnólogo. Paralelamente contrajo matrimonio con Celia Bustamante Vernal, promotora de la Peña Cultural Pancho Fierro (1939), un legendario centro de reunión de artistas y intelectuales.

En 1941 publicó Yawar Fiesta, su primera novela. Entre octubre de 1941 y noviembre de 1942, fue agregado al Ministerio de Educación para colaborar en la reforma de los planes de estudios secundarios. Tras representar al profesorado peruano en el Congreso Indigenista Interamericano de Patzcuaro (1942), reasumió su labor de profesor de castellano en los colegios nacionales Alfonso Ugarte, Nuestra Señora de Guadalupe y Mariano Melgar de Lima.

En 1944 presentó un episodio depresivo caracterizado por decaimiento, fatiga, insomnio, ansiedad y probablemente crisis de angustia, por lo cual pidió licencia repetidas veces en su centro de labor docente. Este episodio lo describió en sus cartas a su hermano Arístides y brevemente en sus diarios insertados en su novela póstuma El zorro de arriba y el zorro de abajo. Durante cinco años estuvo, según confesó, neutralizado para escribir. Se recuperó, pero eventualmente tendría otras recaídas posteriores.

En 1948, se le redujeron las horas de clases y el sueldo de profesor que recibía en el Ministerio de Educación, bajo la acusación de hacer propaganda comunista. Finalmente fue cesado (1949). Eran los días de la dictadura de Manuel A. Odría. Sin embargo, continuó ejerciendo diversos cargos en instituciones oficiales encargadas de conservar y promover la cultura.

En marzo de 1947 fue nombrado Conservador General de Folklore del Ministerio de Educación, para luego ser promovido a Jefe de la Sección Folklore, Bellas Artes y Despacho del mismo Ministerio (1950-1952). Llevó a cabo importantes iniciativas orientadas a estudiar la cultura popular en todo el país. Por su gestión directa, Jacinto Palacios, el gran trovador andino, grabó el primer disco de música andina en 1948. Los teatros Municipal y Segura abrieron sus puertas al arte andino.

Entre 1950 y 1953 dictó cursos de Etnología y Quechua en el Instituto Pedagógico Nacional de Varones. En 1953 fue nombrado Director del Instituto de Estudios Etnológicos del hoy Museo Nacional de la Cultura Peruana, cargo en el que permaneció durante diez años; simultáneamente dirigió la revista Folklore Americano (órgano del Comité Interamericano de Folklore, del que era secretario).

El cuento La muerte de los hermanos Arango, que publicó en 1953, obtuvo el primer premio del Concurso Latinoamericano de Cuento en México. En 1954 publicó la novela corta Diamantes y pedernales.

A fin de complementar su formación profesional, se especializó en la Universidad de San Marcos en Etnología, de la que optó el grado de Bachiller el (20 de diciembre de 1957) con su tesis La evolución de las comunidades indígenas, trabajo que obtuvo el Premio Nacional Fomento a la Cultura Javier Prado 1958. Por entonces realizó su primer viaje por Europa, becado por la UNESCO, para efectuar estudios diversos, tanto en España como en Francia. Durante el tiempo que permaneció en España, Arguedas hizo investigaciones entre las comunidades de la provincia de Zamora, buscando las raíces hispanas de la cultura andina, que le dieron material para su tesis doctoral: Las Comunidades de España y del Perú, con la que se graduó el 5 de julio de 1963.

En 1958 publicó Los ríos profundos, novela autobiográfica, por la cual recibió en 1959 el Premio Nacional de Fomento a la Cultura Ricardo Palma. Esta novela ha sido considerada como una obra maestra. Por entonces empezó a ejercer como catedrático de Etnología en la Universidad de San Marcos (de 1958 a 1968). De la misma disciplina fue también profesor en la Universidad Nacional Agraria La Molina (de 1962 a 1969).

En 1961 publicó su novela El Sexto, por la cual se le concedió, por segunda vez, el Premio Nacional de Fomento a la Cultura Ricardo Palma (1962). Dicha obra es un relato novelado de su experiencia carcelaria en el famoso penal situado en el centro de Lima, clausurado en 1986.

En 1962 editó su cuento La agonía de Rasu Ñiti. Viajó en ese mismo año a Berlín Occidental (Alemania), donde se llevó a cabo el primer coloquio de escritores iberoamericanos, organizado por la revista Humboldt.

En 1963 fue nombrado Director de la Casa de la Cultura del Perú, donde llevó a cabo una importante labor profesional; sin embargo, renunció al año siguiente, como gesto de solidaridad para con el presidente de la Comisión Nacional de Cultura.

En 1964 publicó su obra más ambiciosa: Todas las sangres, novela de gran consistencia narrativa, en la que el escritor quiso mostrar toda la variedad de tipos humanos que conforman el Perú y a la vez los conflictos determinados por los cambios que origina en las poblaciones andinas el progreso contemporáneo. En ese mismo año se le reconoció su labor de docente otorgándosele las Palmas Magisteriales en grado de Comendador y una Resolución Suprema firmada por el presidente Fernando Belaúnde Terry dándole las gracias por los servicios prestados a favor de la cultura nacional. Fue nombrado también Director del Museo Nacional de Historia, cargo que ejerció hasta 1966.

En 1965, luego de divorciarse de su primera esposa, se casó con la dama chilena Sybila Arredondo, quien lo acompañó hasta el final de su vida. A pesar de todos sus logros personales y profesionales, en abril de 1966 cometió su primer intento de suicidio. El escritor venía sufriendo períodos de grave crisis psicológica desde hacía muchos años. A partir de entonces, su vida ya no volvió a ser la misma. Se aisló de sus amigos y renunció a todos los cargos públicos que ejercía en el Ministerio de Educación, con el propósito de dedicarse solamente a sus cátedras en la Universidad Agraria y en la de San Marcos. Para tratar su mal se puso en contacto con la psiquiatra chilena Lola Hoffmann, quien le recomendó, a manera de tratamiento, que continuara escribiendo. De este modo publicó otro libro de cuentos: Amor mundo y todos los cuentos (1967) y, más adelante, su obra póstuma: El zorro de arriba y el zorro de abajo.

En 1968 terminó su magisterio en la Universidad de San Marcos, y, casi simultáneamente, fue elegido jefe del departamento de Sociología de la Universidad Nacional Agraria La Molina, a la cual se consagró a tiempo completo. Ese mismo año le fue otorgado el premio Inca Garcilaso de la Vega, por haber sido considerada su obra como una contribución al arte y a las letras del Perú. En esa ocasión pronunció su famoso discurso: No soy un aculturado.

Sin embargo, por esta época sus angustias existenciales se agudizaron y surgió nuevamente la idea del suicidio tal como lo atestigua su Primer diario, el cual insertará en su novela póstuma. Finalmente renunció a su cargo en la Universidad Agraria y el 28 de noviembre de 1969 se encerró en su oficina y se disparó un tiro en la cabeza, a causa del cual murió, después de pasar cinco días de penosa agonía (2 de diciembre de 1969).

El día de su entierro, tal como el escritor había pedido en su diario, un indio tocó el violín ante su féretro y luego pronunció un breve discurso, en palabras que transmitieron el sentimiento del pueblo indígena, que lamentó profundamente su partida.

Obras

La producción intelectual de Arguedas es bastante amplia y comprende unos 400 escritos, entre creaciones literarias (novelas y cuentos), traducciones de poesías y cuentos quechuas al español, trabajos monográficos, ensayos y artículos sobre el idioma quechua, la mitología prehispánica, el folclore y la educación popular, entre otros aspectos de la cultura peruana. La circunstancia especial de haberse educado dentro de dos tradiciones culturales, la occidental y la indígena, unido a una delicada sensibilidad, le permitieron comprender y describir como ningún otro intelectual peruano la compleja realidad del indio nativo, con la que se identificó de una manera intensa. En Arguedas, la labor del literato y del etnólogo no está nunca totalmente disociadas; incluso, en sus estudios más académicos encontramos el mismo lenguaje lírico que en sus narraciones.

(continúa...)

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Comentarios

Arguedas esta junto a nosotros, diciendo que bueno todo esta corrupto, ya viene el Incarrí, el Mito de los pueblos en sus 1,200
variantes junto con Dr. Ortiz lo divulgaron,
Arguedas esta sentado conversando con Luis E. Varcarcel, de Tempestades que no terminan sino aumentan, pobre queswa se volvio quechua se malogró dice Varcarcel, Arguedas se pone colorado ! kausuchu ! ya viene los Incas me matÉ para que el Pueblo comprenda que ya esta por Gobernar. El pais de los Incas gobernado por un Inca.
Arguedas los de arriba se juntaran en abrazos con los de abajo
NO TE PREOCUPES APU WARKAY

Definitivamente uno de los autores más memorables de toda la historia.

no puedo creer como 1 persona como el se haya suicidado ,para mi ,EL es lo maximo leo sus obras y aun ,hoy en este tiempo lleno de cosas materiales ,solo su forma d escribir llenan mi alma de alegria ,TE EXTRAÑO JOSE AMRIA ARGUEDAS ,TE QUIERO Y GRACIAS POR TUS CUENTOS.

de dar todos los resumenes de todas las obras
para imformarse mas

sencillamente no puedo comprender cuanto talento tuvo , es admirable que este artista sea peruano y que a mi parecer es uno de los mejores talentos que tuvo y tendra nuestro peru

Juan Cherre Arguedas
AUtor y Escritor
mas de 150 obras publicadas en olegios del PERU

en mis tiempos de estudiante en Madrid,escuche a una amiga nativa de alli decir:..los escritores peruanos mas conocidos son:C. Vallejo,J.M. Arguedas y MVLL...pero cuando leo libros de Vll...no me gusta el Peru...leo libros de Arguedas...amo al Peru ,sobretodo el PERU PROFUNDO...sin conocerlo

ARGUEDAS Y IVAN DEGREGORI SE MATARON POR QUE LUCHARON CON SU CORAZON PARA QUE LOS IGNORANTES GOBIERNOS REPUBLICANOS RECONOZCAN QUE SOMOS ANDINOS.

CREARON LA INTERCULTURALIDAD PARA DESAPARECERNOS SOMO ANDINOS Y AMAZONICOS SABIOS DUEÑOS DEL PERU Y ESTAMOS ESPERANDO QUE OLLANTA REACIONE.

muchas gracias por difundir nuestro dialecto . yo creo que el ministerio de educación debería obligar a todas las escuelas de nuestro peru a enseñar el quechua

ARGUEDAS : CUANDO ESTOY EN LOS CAMINOS DE NUESTROS ANTEPASADOS, SIENTO EN MI CORAZÓN QUE LE CANTAS A LOS QUE NO VEO, PERO ALLÍ ESTÁN.

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