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Día del Maestro en las escuelas primarias, por Nilo Cayuqueo

11 de setiembre, 2022.- Hoy se celebra en Argentina el Día del Maestro, o profesor como se dice en otros países. Esta celebración es para homenajear a Domingo Faustino, quien fue el ideólogo del Genocidio perpetrado por el estado argentino en contra de los Pueblos Originarios.

Este texto es parte de un articulo que escribí y fue publicado hace unos años en la agencia ALAI de Ecuador y otros medios internacionales.

Sarmiento es uno de los responsables de instituir la división de América entre civilización y barbarie. En esa lectura de la historia, ni siquiera contempló a los pueblos originarios, los excluyó a la categoría de salvajes y abogó por su exterminio. Ha sido un actor fundamental en el impulso de la educación a la que hago referencia. 

Estudió en Europa de donde importó los modelos educativos y las estrategias militares. Asume la presidencia en 1868. Forma la academia militar en 1869 y abre escuelas de enseñanza obligatoria en todo el país.

La educación que proponen sus libros de textos, estuvo basada en la concepción europea. En ellos solo se mencionaba a América como el continente donde “habían existido culturas primitivas” que precedieron a la existencia de la llamada “civilizada Nación Argentina”.

Pueblos, localidades, calles, escuelas, monumentos, bibliotecas, llevan su nombre en todo el país. Y no es casualidad. En una de sus conocidas manifestaciones públicas y acciones racistas en contra de los pueblos originarios gauchos mestizos manifiesta lo siguiente:

“Lograremos exterminar a los indios? Por los salvajes de América siento una invencible repugnancia sin poderlo remediar. Esa canalla no son más que unos indios asquerosos a quienes mandaría a colgar ahora si reapareciesen. Lautaro y Caupolicán son unos indios piojosos, porque así son todos. Incapaces de progreso. Su exterminio es providencial y útil, sublime y grande. Se les debe exterminar sin ni siquiera perdonar al pequeño, que tiene ya el odio instintivo al hombre civilizado”. 

Asi contribuyó a conformar el incipiente estado Argentino y claro está también a sus oligarquías; para justificar el saqueo de los territorios que pertenecían ancestralmente a los pueblos originarios.

Hoy, 2022 y a 150 años de aquellos genocidios perpetrados por el ejército en contra de nuestros pueblos, no ha habido Reparación, ni reconocimiento por parte del estado colonialista de Argentina. Por el contrario, podemos verificar la continuidad de un plan sistemático de exterminio de nuestros pueblos por parte del estado.

El despojo de nuestros territorios continúa, la violación de los acuerdos nacionales e internacionales que el mismo estado ratificó, se lleva a delante con toda impunidad.

La represión, campañas de estigmatización y descalificación de nuestras culturas, acusáciones de terrorismo, extranjería y otras infamias, son una constante.

Lo que inició el “prócer” Sarmiento, se sigue aplicando y practicando en estos tiempos donde el capitalismo opresor y depredador, arremete para apoderarse de lo que aún queda por explotar en nuestros territorios: los llamados recursos naturales.

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Comentarios

Todo esto sin olvidar el orígen, en nuestra Abya Yala, de las más terribles brutalidades humanas. Como escribe en Aporrea el vasco Raveli Karlo, "No se podrán nunca acertar con datos exactos, porqué la destrucción de enteras culturas, valores y documentos históricos es otra faceta institucional de la España imperial. Pero muchos cronistas confirman ahora la tremenda cantidad de entre sesenta y ochenta millones de personas, como nunca ha sucedido en la historia humana, mujeres y niños sin reparo, en centenares de pueblos que han sido aniquilados o sometidos en Abya Yala.
Por esto tenemos que hablar de una verdadera, desmedida e impresionante deuda histórica, y entonces también de nuestra responsabilidad ética y solidaria, justamente en estos momentos que estamos apostando por la conclusión de toda una época. Una forma más de internacionalismo, podríamos decir, y también de desquite por los miles de emigrantes y cipayos vascos del reino que han participado en la carnicería colonial cristianizadora".

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