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Chile: "No puede entenderse a la CONADI como una parcela de cargos" entrevista a Alberto Parra

Alberto Parra, Director Conadi, foto Pablo Diaz

Alberto Parra, Director CONADI. Foto Pablo Díaz

En la presente entrevista, exclusiva con Azkintuwe, Alberto Parra relata sus impresiones en torno al rechazo que su figura ha generado entre consejeros de CONADI y sucursales indígenas de los partidos de gobierno. También adelanta los principales desafíos de su gestión y se hace cargo de diversos frentes noticiosos que han tenido como protagonista al organismo indigenista que hoy encabeza.

Por Pedro Cayuqueo, Lunes 18 de Diciembre de 2006

Por su "independencia política" y privilegiado conocimiento de los asuntos indígenas, el Gobierno nombró a Alberto Parra Salinas como nuevo director de la Corporación Nacional de Desarrollo Indígena (CONADI), sucediendo a Jaime Andrade (PS), quien renunció voluntariamente a la dirección de este organismo. Es lo que nos asegura el propio Parra en la presente entrevista, la primera que concede a un medio de comunicación tras asumir una jefatura marcada por la polémica, acusaciones varias y terremoto político en los departamentos indígenas de los partidos.

Racista. Fue lo menos que le dijeron los consejeros mapuches de la CONADI a la Ministra de Planificación, Clarisa Hardy, tras su breve paso por Temuko con motivo de la instalación de la Mesa Regional Indígena la semana recién pasada. Y es que el sorpresivo nombramiento de este desconocido licenciado en Historia de 34 años, con postgrados en Ciencias Sociales Aplicadas y Políticas Social y Gestión Local, no dejó para nada indiferente a quienes parecieran ver al organismo indigenista como una "parcela de cargos y administración de recursos", según advierte el aludido director.

Sin embargo, Parra no es ningún aparecido en materia de asuntos indígenas. Desde agosto de 2005 trabajó como coordinador de la unidad ejecutora del Programa Orígenes en la Región de Tarapacá, donde desarrolló proyectos destinados al mejoramiento de las condiciones de vida de las familias aymará y quechua de esa región, así como al perfeccionamiento de la gestión de organizaciones con base en el fortalecimiento de la cultura. Anteriormente, entre 1997 y 2005, fue encargado del Área de Educación y luego de la Unidad de Planificación de la Fundación Instituto Indígena de Temuko, vinculada al Obispado de la IX región que ha saludado su nombramiento.

En la presente entrevista, exclusiva con Azkintuwe, Alberto Parra relata sus impresiones en torno al rechazo que su figura ha generado entre consejeros mapuches de CONADI y las sucursales indígenas de los partidos políticos de gobierno. También adelanta los principales desafíos de su gestión, marcada por un viraje desde lo político hacia lo "técnico" -según señala- y se hace cargo de diversos frentes noticiosos que han tenido como protagonista al organismo indigenista que hoy encabeza. Temucuicui, Wilio y el caso Aeropuerto, entre otros.

No mas Chiledeportes

- En primer lugar, ¿qué opinión le merece el rechazo que ha generado su nombramiento a nivel de consejeros de la CONADI y de parte de algunos sectores vinculados a los departamentos o frentes indígenas de los partidos chilenos?

Tengo la impresión que son dos cosas distintas. El rechazo de los consejeros obedece, creo yo, a un interés específico que ellos tenían de participar de manera mas sustantiva en la elección de las autoridades del organismo, es lo que han manifestado de manera pública. Esto es algo muy legítimo por lo demás, salvo algunas formas de referirse a personas que no me parece que correspondan para dar a conocer una molestia o desencanto.

Sin embargo, uno no tiene que olvidarse que la CONADI no es una organización indígena, no es una institución indígena, sino que es una institución pública que tiene que responder por sus decisiones como cualquier otra institución pública. Desde esa perspectiva, mi nombramiento a tenido que ver con privilegiar razones de carácter técnico y la expectativa que genera que alguien, que no ha participado en un nivel tan central de la institucionalidad indígena, pueda tener una mirada un tanto mas amplia, más critica y por tanto mas reformadora de la acción de la institución.

- Usted señala claramente que CONADI es un servicio público y no mucho más que eso. Sin embargo, es a su vez una institución sobre la cual recaen muchas expectativas, principalmente de parte de un sector del movimiento mapuche vinculado al gobierno y que ve al organismo como una "conquista" del pueblo mapuche.

Efectivamente, la CONADI de alguna forma se entiende como un logro del movimiento mapuche y yo corregiría, del movimiento indígena en Chile en su conjunto. Y en tanto la CONADI es parte de la ley, es un logro del movimiento indígena claramente. Ahora, ese logro no puede entenderse como una parcela de cargos y administración de recursos, sino que debe entenderse como un acto de reconocimiento del país, del estado, a la necesidad de generar una política específica hacia los pueblos indígenas en Chile. Desde ese punto de vista, el nombramiento de una persona que ha tenido diez años de experiencia en el trabajo con los pueblos indígenas, también desde fuera del estado, en la relación directa con las organizaciones, creo que es una señal potente en materia de decir queremos hacer las cosas bien y sin abanderarnos con un color político determinado.

- En ese sentido, la llegada de una persona que no responde a las características típicas de un director de CONADI, es decir, un indígena militante de un partido de gobierno ¿puede ser la causa del rechazo que ha generado su nombramiento en algunos frentes o departamentos indígenas de la Concertación? Hay una declaración muy dura de concejales indígenas de la zona norte.

Claramente. El rechazo que se ha podido generar de parte de autoridades de carácter mas político, como estos concejales indígenas del norte u otros dirigentes de partidos, creo que tiene que ver con mi calidad de independiente, no me lo explico de otra manera. Yo he sido toda la vida independiente y en este minuto no tengo ninguna buena razón para dejar de serlo. Mi trabajo ha sido siempre un trabajo muy público, muy abierto con las comunidades y las organizaciones, por lo tanto, no asociado a ningún partido político en particular. Se produjo ahí una situación un tanto compleja, porque al parecer se difundió al inicio por la prensa, cuando me nombraron, que yo era democratacristiano, pero en realidad no lo soy, nunca lo he sido y aun cuando tengo muy buenas relaciones con algunos democratacristianos, no pertenezco a dicho partido. En último caso, mi designación obedece a una facultad privativa de la Presidenta de la República.

- Se ha señalado que sería una nueva muestra de "racismo" institucional...

Así es y es algo que me parece absolutamente desproporcionado, absolutamente equivocado. Cuando uno efectivamente desde el estado, desde la política pública o desde la dirigencia social, pretende construir sociedades multiculturales, generar espacios de reconocimiento a la realidad plurietnica de un país, no puede partir de un discurso que en si mismo es racista, con un discurso que incluso inhabilita a quien lo enuncia.

El tema del desarrollo de los pueblos indígenas en Chile no es solo un tema de los pueblos indígenas, que es un tema de país. Yo recuerdo las múltiples conversaciones que teníamos con diversas organizaciones mapuches, cuando reclamábamos que el tema fuera asumido como un tema país y no como un asunto gremial, de un grupo que quiere acceder a determinados subsidios o beneficios.

En ese marco, me parece un poco improcedente exigir que la persona que dirija este organismo sea una persona indígena, que por lo demás -y voy a decir esto con mucho respeto- no necesariamente garantiza una buena o mala gestión. Las buenas o malas gestiones que hay en política pública no tienen que ver con la procedencia étnica de las personas que dirigen las instituciones. Me parece un poco improcedente toda esta polémica y me parece que responde mas bien a cierta sorpresa por el nombramiento de una persona que no se ajusta a los criterios típicos de las personas que han ocupado este cargo antes.

- ¿Cuánto hay en su nombramiento de privilegiar un nuevo estilo de administración, más técnico como señala, y de dar una señal, un forzado golpe de timón a las maquinas partidarias por los escándalos de corrupción, desvío de fondos a campañas y otras finuras que hemos conocido últimamente como derivados del caso Chiledeportes?

Yo te diría que mas que una señal, hay un mandato súper explicito. Hace una semana, en el marco del segundo aniversario de la comuna de Alto Bio-Bio, la Presidenta Bachelet fue muy clara y directa al decir, frente a toda la audiencia, que ella había instruido al director de la CONADI, es decir a mi, a implementar políticas de transparencia en materia de gestión de la política indígena. Este año 2007 se va a verificar un aumento sustantivo del presupuesto de la CONADI y lo primero que debemos cautelar es que ese presupuesto se ejecute de manera transparente, de manera pública, con la mayor información pública de manera que puedan existir espacios de control social. Más de una señal, diría que existe un mandato, de manera que las comunidades estén ciertas que no se van a tolerar irregularidades o faltas a la probidad en el organismo.

Irregularidades en la mira

- Se ha señalado que una de las líneas a fortalecer por el organismo es aquella referida a la entrega de tierras, esta vez con el agregado de otorgarles "sustentabilidad" a través de mayor inversión, apoyo técnico, etc. Entiendo incluso que el traspaso que se realizará de la administración de Orígenes desde Mideplan a CONADI apunta hacia ese objetivo. Sin embargo y ya que ha tocado el tema de la probidad, el Fondo de Tierras y Aguas de la CONADI es quizás el lado más polémico del organismo. Hay denuncias respecto de que este fondo estaría operando como una "corredora de propiedades" o más grave aun, que habría sido usada para pagar favores políticos. Le mencionó un caso en particular: la comunidad "Carimán Sánchez y Gonzalo Marin", de Wilio, que han denunciado la compra del Fundo El Notro a otra comunidad por parte del ex director Aroldo Cayun.

Me voy a referir directamente al conflicto que señalas. Efectivamente esta esa comunidad y otra más en Traiguén, que han manifestado su rechazo a que comunidades foráneas vengan a instalarse colindantes a ellas. Entre otras cosas porque vendrían a instalarse en predios que ellos históricamente habrían reivindicado. Al respecto, yo quiero ser lo más franco posible. El procedimiento de entrega de tierras no había incorporado formalmente los informes de colindacia, hay estuvo el error.

Es decir, los procedimientos para la adquisición de las tierras en ambos casos han sido procedimientos que se han cumplido cabalmente, pero existía un vacío que hemos notado en base a estos dos casos puntuales. En el caso de la comunidad Contreras, el informe de colindacia se hizo ex post, es decir, no estaba en el momento adecuado y no se pudo intervenir un acta de acuerdo que ya estaba previamente firmada. Esto nos indica que existen falencias en el procedimiento. Además, puedo decir que en este caso el reclamo territorial de la comunidad se hizo este año, mucho después de que se firmó un acta de acuerdo con la otra comunidad de Collipulli...

- Puede ser así en ese caso, pero no es para nada el caso de la comunidad de Wilio que había presentado una demanda territorial hace varios años, demanda que fue acogida por la Fiscalía de CONADI y que este año, entre "gallos y medianoche", según graficaron los dirigentes, el predio fue comprado por el ex director Aroldo Cayun a otra comunidad horas antes de dejar su cargo de director. Eso, perdóneme usted, no es un error de procedimiento. Y si no es una irregularidad, al menos hay indicios o presunción de que se habría actuado de manera irregular...

Así es... Lo que nosotros estamos haciendo en este minuto es una investigación exhaustiva para establecer donde se cometieron los errores en materia de procedimiento, es decir, dónde el procedimiento falló al no prever la posibilidad de un conflicto de este tipo, esto por un lado, y además dónde pudieran haber existido irregularidades de otro tipo.

- Antes de la renuncia del ex director Jaime Andrade existía una mesa de trabajo donde ambas comunidades estaban exponiendo su situación. También se había manifestado públicamente la voluntad del organismo por enmendar los "errores" en ambas compras de tierras. ¿Su administración mantendrá esta disposición?

Hay una preocupación de parte del gobierno de que estos temas se solucionen y eso lo demuestra el hecho que, personalmente, ya he conversado con ambas comunidades. Hay dos niveles de la conversación. Uno es el nivel del caso, con los actores involucrados, donde lo que queremos generar es un marco de acuerdo entre las comunidades para solucionar el conflicto generado por ambas compras. Estamos viendo los dos casos en detalle. Ambas comunidades han planteado la necesidad de construir una mesa, en la lógica que estos dos conflictos -según ellos lo han planteado- serian conflictos que también existirían en otras zonas. Nosotros hemos planteado nuestra total disposición al respecto, ya que el tema de la política de entrega de tierras es esencial que sea transparente.

- ¿A qué obedece esta política de compra de tierras que pareciera mas bien de relocalización territorial de comunidades?

Efectivamente en este minuto nosotros estamos comprando tierras a comunidades en sitios que no son sus lugares tradicionales o históricos. Esto tiene que ver con que tras trece años de compra de tierras, un proceso que ha sido sistemático, las opciones de compras se van limitando también. Y cuando una comunidad se te presenta con una demanda de tierras que va asociada a su desarrollo productivo, económico, al mejoramiento de sus condiciones de vida, y esa comunidad está dispuesta a trasladarse a otra zona o comuna, la CONADI no puede evitar ese traslado.

Tenemos por tanto un problema que es mayor, que tiene que ver con una política de tierras que ha resuelto la gran mayoría de los casos donde las tierras que se reivindican son las vecinas y donde ahora empezamos ya a la entrega de tierras para el mejoramiento de las condiciones de vida, ligado al desarrollo productivo, muchas de las cuales están en otras zonas y comunas. Nosotros tenemos que garantizar que la entrega de tierras vaya asociada a los procesos de desarrollo productivo. Por ello el año 2007 vamos a tener dentro de CONADI, los equipos, recursos y estrategias de desarrollo que está implementando el Programa Orígenes, para hacer efectivo esta nueva forma de entender la entrega de tierras, como señale, asociada a la sustentabilidad.

El garrote y la zanahoria

- Hay un aumento en el presupuesto de la CONADI, existe esta nueva visión de la entrega de tierras con sustentabilidad, se lanzó además una consulta para diseñar políticas específicas para indígenas urbanos, todos avances que ha destacado usted en esta entrevista y el gobierno en las últimas semanas. Sin embargo, hay algo que pareciera no cambiar y que se relaciona con la persistencia de las autoridades en apoyar, por acción u omisión, megaproyectos que directamente van en contra de los derechos de las comunidades y de nuestro pueblo en general. Un claro ejemplo es el caso del nuevo Aeropuerto Regional, cuyo anteproyecto aprobó la anterior jefatura de CONADI y que cuenta con el respaldo "absoluto" del ejecutivo regional.

- Mira, parte de los problemas que tenemos como país tienen que ver con una visión de desarrollo que no necesariamente incorpora a todos los actores locales. Lo que nosotros vamos a hacer como CONADI es esforzarnos para que las inversiones que vayan a realizarse en zona mapuche sean inversiones que además reditúen. Es decir, dado que van a impactar lo hagan también positivamente en las comunidades vecinas.

No voy a referirme en lo concreto al caso del aeropuerto porque no tengo todos los antecedentes en este minuto, pero estamos haciendo esfuerzos a nivel de las mesas regionales indígenas, para que las inversiones sean respetuosas de los derechos de las comunidades. Nosotros tenemos que garantizar los procesos de participación de las comunidades que se sientan afectadas por este tipo de megaproyectos. Como país nos hemos enfrentado muchas veces a inversiones estratégicas sin considerar de manera adecuada los intereses de los pueblos indígenas y esa es una práctica que debemos terminar, si en verdad queremos ser coherentes con nuestros discursos de mayor respeto y reconocimiento.

- Referido a la coherencia entre el decir y el hacer. El mismo día en que se anunció su nombramiento como director nacional de CONADI, el gobierno realizó otro anuncio en materia indígena. El subsecretario del Interior, Felipe Harboe, anunció el envío de una dotación extra de fuerzas especiales de Carabineros a la Provincia de Arauco, para -cito textual- "evitar hechos de violencia por parte de comuneros mapuches". Presunción de inocencia en favor de los mapuches concordemos que no existió en las palabras del subsecretario... La pregunta es, ¿qué opinión le merece que el mismo día de su nombramiento, el gobierno y más específicamente el Ministerio del Interior haya realizado este otro anuncio, que claramente muestra un contrapunto entre el decir y el hacer por parte del gobierno de Bachelet? ¿Por un lado la zanahoria y por otro el garrote, como denuncian algunas organizaciones?

En primer lugar, yo lamento la poco feliz coincidencia, porque además entiendo que el anuncio de Interior estaban en carpeta desde hace mucho tiempo y que no solo hacían referencia al tema de la dotación policial en Arauco, que en definitiva fue lo que mas se destacó finalmente. Creo que tenemos una obligación como CONADI, que es sensibilizar al resto del gobierno y los ministerios sobre las formas de tratar el tema indígena en Chile y el tema mapuche en particular.

Esto no es menor porque tal como señalas, se genera la idea en la dirigencia que aquí habría zanahoria y garrote, y yo en lo personal no estoy dispuesto a ser la zanahoria. Si bien esta situación es poco feliz, también hay otros anuncios que son valorables, por ejemplo, que no se volverá a aplicar la Ley Antiterrorista. También el hecho que la presidenta a comprometido ya su voto a favor de la Declaración Universal de los Derechos de los Pueblos Indígenas en la ONU, además de su respaldo en que se ratifique el Convenio 169 de la OIT en el Parlamento.

- A su juicio, ¿es el tema mapuche un tema de seguridad interior, como pareciera suponerlo el Gobernador de Malleco, Rubén Quilapi, ex autoridad de CONADI, en relación a la comunidad de Temucuicui?

Claramente no. No sirve abordar el tema como un tema de seguridad interior, sino debe hacerse de manera coordinada entre los ministerios y con una visión mas integral, como lo demanda el caso de Ercilla, que es muy complejo.

- Mencionaba al inicio de la entrevista que CONADI es un servicio público enfocado a un segmento de la población en particular. Existen otros servicios públicos, instituciones públicas como el SERNAM y en SENAME, cada uno de ellos con un mandato específico de proteger, promover, resguardar, etc., los derechos de la mujer y de la infancia, respectivamente. Me atrevo a señalar que incluso a nivel de rango institucional, CONADI debe coincidir con ambos servicios. Al respecto lo siguiente: cada vez que alguna mujer o un niño ven vulnerados sus derechos, ambos organismos interponen querellas y demandas en su favor ante tribunales, y eso es visto como una poderosa señal de que el Estado los está protegiendo, resguarda en definitiva sus derechos. ¿Por qué, cumpliendo las instituciones roles muy parecidos, CONADI jamás se ha querellado contra Carabineros o contra un particular por abusos cometidos contra ciudadanos mapuches o comunidades, sea por abuso policial, discriminación u otra causal?

- Mira, no puedo responderte a eso porque desconozco las razones por las cuales CONADI no se ha echo parte hasta aquí. En lo personal, me parece un escenario interesante a discutir sobre cuál va a ser el posicionamiento de la CONADI frente a este tipo de hechos. Lo que yo creo es que como CONADI tenemos que trabajar para que estos hechos no ocurran y eso por ejemplo podríamos trabajarlo a nivel de una mejor coordinación con el Ministerio del Interior. Ahora, no me parece que lo que mencionas sea un escenario descartable a futuro para el organismo.

No mas incendios

- Como estará al tanto, hay sectores mapuches que contrario a lo que plantean los consejeros con tanta vehemencia, no reconocen validez alguna al organismo, deslegitiman el carácter de interlocutor válido ante el pueblo mapuche que diversos gobiernos le han querido otorgar, así como tampoco reconocen a sus autoridades. ¿Le preocupa esta deslegitimación del organismo? ¿Qué pasos dará su administración al respecto?

Haber, yo tengo muy claro cual es el rol del organismo y he sido muy claro en transmitir esto a las organizaciones con las cuales ya he conversado. Y este rol al que me refiero es para mi bien específico, la CONADI tiene una misión que es mejorar las condiciones de vida de las comunidades, a través de los procesos de entrega de tierras, de los procesos de fomento de iniciativas de desarrollo, mejoramiento de la gestión en materia de educación intercultural y todo aquello.

Desde ese punto de vista, yo creo que la interlocución del movimiento mapuche con el estado es el gobierno, no la CONADI. Nosotros tenemos la obligación de ser un servicio público eficiente y eficaz en las soluciones que plantea y junto con el mandato de transparencia que te mencionaba hace un rato, tenemos un mandato de mejorar la gestión de los recursos y además mejorar la articulación de los diferentes ministerios, que forman parte del Consejo del organismo. Ese es nuestro rol.

- ¿Eso quiere decir que CONADI ya no participará activamente como interlocutor del gobierno ante los conflictos, por ejemplo?

Quiere decir que la interlocución política las organizaciones y el movimiento mapuche en general, debe hacerla con los representantes políticos del gobierno. La CONADI participará por cierto como la institución encargada del tema indígena, asesorando o tendiendo puentes de diálogo, pero la interlocución política debe estar a cargo de los representantes políticos del gobierno. Los lamentables sucesos acontecidos en la comunidad Temucuicui creo que demuestran que el organismo no debe asumir ese rol.

- ¿Se podría concluir entonces que anteriores administraciones de gobierno equivocaron el camino al intentar posicionar al organismo en un sitial de interlocutor político que en los hechos no le correspondería?

Hay una línea muy difusa respecto de cual es la responsabilidad política o hasta donde llegan las atribuciones de un director de servicio o jefe de sector. Por cierto que el director de CONADI tiene responsabilidad política, pero dentro del marco de su función. No puede pasar que el director de CONADI y la institución toda, termine siendo interlocutor para cada uno de los temas que crucen la relación del estado con los pueblos indígenas, no puede suceder que el director pase a cumplir un rol que no le corresponde. Nosotros tenemos la obligación de facilitar el diálogo y establecer las vinculaciones, en ese sentido, tenemos que ser un servicio público eficiente.

El tema indígena debe ser asumido como un tema de país y a la CONADI le corresponde actuar en el marco de sus competencias. Yo creo que el gobierno de Bachelet ha sido muy abierto en esto último, al decir, "ok, nos interesa pensar esta cosa como un tema de país", lo que se demuestra a través de los diálogos políticos que ha propiciado con el movimiento mapuche y que muy pronto se materializará, por citar un caso, con la entrega a la Presidenta de la propuesta de las organizaciones que se reunieron en Kepe. Esa creo es una señal interesante.

- No veremos entonces al nuevo director nacional apagando incendios...

He estado en estas dos semanas ya reunido con varias comunidades que calificarían en este carácter de "incendio" que señalas, pero así como he estado yo, también ha estado el gobierno regional y representantes de la ministra. Lo que quiero decir, es que por cierto que tenemos que hacernos cargo de los conflictos y buscar soluciones, pero la misión del director de CONADI no puede ser estar mediando entre las comunidades ni resolviendo conflictos específicos. Como director me corresponderá asesorar a la ministra y a todas las instancias nacionales que lo requieran, pero claramente las respuestas a los conflictos no pasan por la CONADI, sino por el diálogo político que logren establecer los actores políticos, en este caso el gobierno y las organizaciones mapuches.

- Cerrando la entrevista, quiero compartir con usted un texto del Relator de Naciones Unidas, Rodolfo Stavengahen, quien analiza de esta forma el avance de los derechos indígenas a nivel internacional. "Después de décadas de indigenismo y tutelaje gubernamental, existe clara conciencia de que es necesario comenzar a construir de manera mas sólida los elementos que puedan cimentar la libredeterminación de los pueblos indígenas". Esta es una opinión posible de escuchar no solo de parte del Relator, sino de boca de gran parte de la dirigencia indígena continental e incluso de parte de numerosos gobiernos, que han adoptado instrumentos que avanzan hacia un mayor reconocimiento y respeto de los derechos fundamentales de los pueblos indígenas. ¿Qué pasa en Chile? ¿Por qué el gobierno chileno, a través de CONADI y Orígenes, sigue abordando el tema mapuche incrementando el asistencialismo y el tutelaje?

Esos son temas de interlocución política que deben realizar los actores que corresponden. CONADI no tendría porque hacerse cargo de esa interlocución, tenemos el mandato de ejecutar la política indígena del gobierno y la política indígena que existe es la que he descrito. Creo que en relación a lo que mencionas hay señales potentes que van en beneficio de un diálogo político mayor, diálogo que creo es necesario que se desarrolle.

¿Qué pienso respecto del derecho a la autonomía?... yo quiero insistir en un punto que señalé en artículos de mi autoría y que hace poco El Mercurio me los refregó en la cara. La autonomía es una cosa que no se decreta, no se produce de derecho, los procesos de carácter autonómico, sean primero de autogestión, de empoderamiento político y finalmente de autogobierno, son procesos que se producen fortaleciendo las bases sociales de un pueblo.

Aquí tenemos entonces una misión todos aquellos que trabajamos en el tema indígena, seamos del mundo público o del mundo privado, sean organizaciones o liderazgos indígenas, en orden a fortalecer el entramado social. Las salidas en materia de autogestión, en materia de autonomía, pasan porque existan montajes territoriales sólidos, visiones de desarrollo bien definidas, capacidades sociales instaladas en los dirigentes de base.

Los procesos que son exitosos son aquellos que se construyen desde abajo y después se reconocen. No al revés. Creo que efectivamente es un tema que debiera formar parte del diálogo político que se debe generar a nivel nacional, entre los interlocutores del movimiento indígena y el gobierno. Pero estoy convencido que la principal responsabilidad para que esto ocurra recae en el movimiento indígena.

Fuente: Azkintuwe, www.azkintuwe.org

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