Servicios en comunicación Intercultural

Mas desatinos ambientales, el paso del Dakar

Por Marco Octavio Ribera Arismendi *

Bolpress, 3 de enero, 2014.- El Dakar es una tropelía irresponsable a los valores ambientales y socio culturales, un aventurismo tecnológico millonario supeditado a los caprichos y veleidades de una figura corporativa transnacional encargada de promover e impulsar este nefasto evento. A los promotores del Dakar les importa un pepino los impactos a los países y zonas por donde pasa; a ellos les interesa la millonaria recaudación y la imagen.

El Dakar en el mundo, incluida en África donde nació por el delirio de un aventurero francés, dejó una estela de impactos y daños irreversibles a los ecosistemas, la fauna silvestre, los valores arqueológicos y geológicos de los lugares por donde pasó, y ya se enlista a este evento como uno de los agentes de mayor perturbación a ecosistemas de muy alta fragilidad por donde pasa, principalmente desiertos, punas y salares. El Dakar es un atentado en contra de la Madre Tierra y una clara efervescencia del mundo capitalista.

El hecho de que el Dakar haya sido recibido con tanto entusiasmo por los altos jerarcas del Gobierno, es una clara muestra de la absoluta ignorancia e indiferencia acerca de los temas ambientales. También es una muestra de la temeridad, sin ápice de principio precautorio, con que los responsables del Estado abrazan ciertas novedades tecnológicas, como es el caso del Fracking o la energía nuclear.

En todo esto, además, prima la improvisación, un indicativo es la total disparidad y generalidad (superficialidad) de los mapas por donde pasará esta competencia, asombran las declaraciones de autoridades del Ministerio de Culturas que mencionan que el detalle de la ruta recién se dará a conocer días de antes del inicio de la competencia. Típicamente los diversos tipos de motorizados del Dakar, no respetan rutas y prefieren tramos abiertos como dunas y salares de manera aleatoria y circunstancial. Esto ocasiona tremendos impactos a los ecosistemas, algo parecido a lo que desafortunadamente ocurre en ciertas zonas de la Reserva Eduardo Abaroa (Laguna Colorada) por las rutas abiertas de los motorizados de las empresas de turismo.

Hace algunos años en el país se criticó el denominativo de “caravana ecológica” de “quadratracks”, que pretendía atravesar varias áreas protegidas del país, y que afortunadamente no pasaron por dichas zonas y posteriormente, y en honor a la verdad, se quitaron el rotulo de “ecológica”.

Los efectos en las zonas del Salar de Uyuni por donde atravesará la tropelía de motorizados serán devastadores, dado que en un tipo de ecosistema extremadamente frágil. Dichos tramos perderán su enorme calidad visual y escénica, y su plena restauración podría durar incluso siglos, si es que se da. En toras zonas fuera del salar se esperan impactos severos sobre ecosistemas frágiles de punas y arenales, daños a la vida silvestre y doméstica por atropellamientos y ahuyentamiento de la fauna silvestre, además de una monumental contaminación por basura. Sería interesante, aunque penoso, realizar las evaluaciones y monitoreos post evento y de alguna manera documentarlas para exigir responsabilidades, ahora, o históricamente más adelante.

En el imaginario de la cultura urbano-céntrica y del propio Gobierno, absolutamente divorciados de las problemáticas o temas ambientales y ecológicos, el Dakar es una maravilla. En el fondo con el Dakar el Gobierno asume la figura de “Pan y Circo”. El camuflaje perfecto ha sido la propaganda de promover el turismo en el país, pero ¿qué tipo de turismo?, a claras vistas, un turismo aventurero motorizado, de muy escasa responsabilidad ambiental y que su paso deja un poquito más que montones de basura y daños a los ecosistemas.

Es triste, que en ningún momento se ha visto asomo de entusiasmo por el Gobierno o su Ministerio de Culturas, para promover el ecoturismo en el país. A esto se suma la ironía de las declaraciones del Viceministerio de Medio Ambiente y Biodiversidad (supuestamente la Autoridad Ambiental Competente), de estar tramitando la “licencia ambiental para el paso del Dakar”, además de una palabrería inútil e insustancial sobre las medidas de mitigación y remediación que se realizan, lo cual es absurdo, puesto que ni siquiera se conoce la ruta en detalle.

Total, esta instancia da licencias ambientales para todo y sin chistar. Lo del Dakar ha sido un desatino más en la larga lista de desaciertos ambientales. Queda en todo esto ponderar la posición de las autoridades ambientales del Ecuador, de rechazar el paso del Dakar por los riesgos ecológicos y culturales inherentes, y la posición de instancias académicas de Chile que han criticado y lamentado el paso del Dakar por su país.

* Biólogo y ecologista.

__

Fuente: Bolpress: http://www.bolpress.com/art.php?Cod=2013122905

Tags relacionados: 
Valoración: 
0
Sin votos (todavía)

Añadir nuevo comentario