Servicios en comunicación Intercultural

Puerto Rico: Talan 200 mil árboles de un bosque de alto valor ecológico

Fuente: El Pais.cr

Servindi, 6 de mayo, 2013.- La Coalición Pro Bosque Seco Ventana Verraco denunció la tala de cerca de 200 mil árboles en Monte Barinas (Guayanilla), una zona de la costa suroeste de Puerto Rico de alto valor ecológico de bosque seco subtropical, que alberga vegetación y fauna autóctonas ahora amenazadas.

Luis Silvestre, activista y miembro de dicha coalición indicó que la tala de árboles se hizo para poner en marcha el proyecto de energía solar Estancias Santa Rosa, el cual afectó a un área de unos 150.000 metros cuadrados en la que habitan especies autóctonas como el sapo concho y el guabairo, aves en peligro de extinción.

Denunció que la tala ha causado deforestación, destrucción de yacimientos arqueológicos, cuevas y humedales, fragmentación del bosque y erosión del terreno en zona del Karso del Sur.

Cebe precisar que el área talada cuenta con una riqueza ecológica exactamente igual a la del Bosque Estatal de Guánica, en el suroeste de Puerto Rico y designado Reserva de la Biosfera por Naciones Unidas en 1981.

Además, el Bosque Estatal de Guánica, es parte de varios lugares que SOPI junto a la organización líder a nivel Internacional con relación a las aves BirdLife International ha designado como Área Importante para las Aves “Karso del Sur” (IBA PR-009).

A pesar de haber sido designado como un área de reserva, el anterior Ejecutivo de Luis Fortuño impulso la tala para abrir paso la construcción del proyecto de energía solar "Estancias de Santa Rosa", que luego fue abandonado.

"La desforestación fue causa de la cultura del anterior gobierno, según la cual no se podía estancar el desarrollo energético de fuentes renovables", indicó Silvestre.

Aunque el terreno talado es de propiedad privada, una decisión de esa magnitud que afecta a un área de alto valor ecológico en su opinión no puede tomarse sin un estudio previo de control medioambiental, algo que, no se hizo por la permisividad de la pasada administración.

Fauna y flora amenazadas

Alcides Morales, presidente de la Sociedad Ornitológica Puertorriqueña, indicó a Efe que el daño hecho al hábitat de la zona es irreparable, ya que para que una zona de esas características se recupere se necesitan cientos de años.

Puso como ejemplo más destacado el daño hecho al ecosistema del sapo concho, una especie autóctona del bosque seco subtropical de Puerto Rico que se ha visto muy afectado por la tala masiva de árboles en la zona.

En cuanto al guabairo, ave que anida en el suelo, indicó que su situación es muy parecida, ya que sin la vegetación de monte bajo de la zona su supervivencia será muy difícil.

Otras especies como el lagartijo del seco y el pelícano pardo también se han visto perjudicadas por la tala masiva en la zona.

Explicó que, dada la gravedad de los hechos, se contactó con el Departamento de Recursos Naturales, sin que haya habido respuesta hasta el momento a sus reclamaciones. La tala masiva, que se produjo en los años 2011 y 2012, fue denunciada inicialmente por los científicos Ariel Lugo y Peter Murphy.

Ahora exhortan a los funcionarios de las agencias pertinentes, la EPA, FWS y el DRNA que hagan acto de presencia en esta área del Bosque Seco y detengan de una vez por todas, la destrucción de hábitat de importancia internacional.

Así mismo exigen que se establezcan un plan para la conservación de especies como el Sapo Concho y el Guabairo que aguardan por un gobierno que actué en favor de su conservación y no todo lo contrario.

“Puerto Rico necesita proyectos de energía renovable que a su vez sean sustentables y responsables, al igual que de iniciativas para la reducción de consumo, para el beneficio de todos y no solo de los grandes inversionistas”, aseveró el Ing. Luis Silvestre

Además señaló que “es necesario que re-enfoquemos los incentivos y esfuerzos en proyectos de energía solar en techos y estructuras existentes y evitemos a toda costa la destrucción y fragmentación de los bosques y las zonas agrícolas”.

Otros problemas ambientales

Los problemas medioambientales no terminan ahí para Puerto Rico, según especialistas del programa de la Universidad de Puerto Rico Sea Grant, dedicado a la conservación y uso sustentable de los recursos costeros, indicaron que otro de los problemas que enfrenta la isla es el de los pozos sépticos sin control.

Los estudios llevados a cabo en los últimos años certifican el deterioro de la calidad del agua de la costa por las descargas de los pozos sépticos y la sedimentación que arrastran los ríos.

La sedimentación, que arrastra insecticidas y todo tipo de desechos, se va depositando sobre el coral, lo que provoca un proceso permanente de blanqueamiento y su posterior muerte del coral.

Valoración: 
0
Sin votos (todavía)

Comentarios

Hola a todos los lectores del "El nuevo Diario". Con un reciente viaje que hice a Costa Rica y Nicaragua para poder explorar su fauna y flora, tuve el privilegio de poder adentrarme a la Reserva Indio-Maíz. Acompañada por un guía local pude disfrutar de lo que queda aún, en algunas de sus áreas, de sus majestuosos árboles y diversidad animal. Me dí cuenta de que mi guía me hablaba mucho en pasado, de cómo era aquel lugar hace algunos años, haciendo hincapié de que lo que estaba viendo en esos momentos en la Reserva no era lo que fue. Hace unos años la Reserva Indio-Maíz se vio afectada por un terrible huracán, el Huracán Otto, que se llevó gran parte de los árboles y muchos animales murieron con su paso. A esto se le suma la tala ilegal de gran parte de la Reserva que se está dando y muchos animales tienen que buscar otro lugar dónde vivir o incluso mueren. Me resulta, como muchos otros amantes de la naturaleza y del Planeta Tierra, muy triste que se siga talando sin pensar en las consecuencias brutales que tiene el hecho en sí. En aquel entonces sentí un gran vacío y quise ser parte de esas personas que quieren ayudar al planeta, porque si nosotros no ayudamos, la naturaleza, aunque es sabia, no puede regenerarse por sí sola. Tuve la suerte de poder participar en un proyecto en el norte de Costa Rica, cerca de Upala, para reforestar una parte de sus bosques y
en esas dos semanas que estuve allí, cada árbol plantado me hacía crecer interiormente y aunque, quizás, esos árboles no los pueda llegar a ver dando hogar y alimentos a los nuevos animales que lleguen, quedaré tranquila habiendo hecho algo por este Planeta que cada año se está quedando sin sus pulmones verdes que nos dan de respirar a todos los seres vivos que habitamos en él.

Añadir nuevo comentario