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Honduras: Pueblo Garífuna reocupa tierras ancestrales usurpadas en Vallecito

Servindi, 27 de agosto, 2012.- Centenares de garífunas procedentes de las diferentes comunidades, convocados por Iseri Lidawamari y la Organización Fraternal Negra Hondureña (Ofraneh), se reunieron en Vallecito, departamento de Colón, para reocupar el territorio que históricamente les ha pertenecido.

El pueblo garífuna viene sufriendo fuertes presiones territoriales emprendidas por empresarios, políticos y militares que componen el poder fáctico de Honduras y, quienes desde hace décadas vienen apoderándose de nuestro territorio ancestral.

1600 mz de tierras en Vallecito, municipio de Limón, Colon, durante el año de 1997, fueron legalmente tituladas por el Instituto Nacional Agrario (INA) a favor del pueblo Garífuna, a través de Empresas Asociativas; Empresa Ruguma, Saway, Saway Sufritiñu, Walumugu, Satuye, Sinduru Free.

Desde esa fecha comenzaron los invasores a tratar de apoderarse de ese territorio. Miguel Facusse sembró 100 hectáreas de palma africana en la Empresa Ruguma, una de las seis empresas asociativas.

Para finales del 1999, la Corte suprema emitió un dictamen a favor de los garífunas, invalidando las pretensiones del palmero de la muerte. Facusse en el 1993 se apoderó de Punta Farallones, paraje que colinda con Vallecito, y el cual pertenece a la comunidad de Limón.

A partir del año 2005, personajes asociados al crimen organizado imponen un régimen de terror en el corredor Limón - Punta Piedras, obligando a los garífunas que radicaban en Vallecito a minimizar su presencia y actividades en las tierras pertenecientes a las empresas.

Posteriormente aparecen foráneos que se adjudican la propiedad de 900 hectáreas de las 1600 reconocidas por el INA al pueblo garífuna.

En julio del 2010, la Ofraneh firmó un acta de compromiso con funcionarios del INA para lograr la remedición de las empresas asociativas. Sin embargo los invasores negaron la entrada a miembros del INA y del Ministerio Público.

La supuesta instalación de la Ciudad modelo en la franja entre la Bahía de Trujillo y el río Sico, ha suscitado un recrudecimiento de las presiones territoriales sobre las comunidades garífunas.

El gobierno de Porfirio Lobo no consultó a este pueblo sobre sus pretensiones de entregar su territorio a inversionistas y compañías extranjeras, para la creación de un estado independiente.

Para los garñifunas, Vallecito es una reserva territorial para cimentar su seguridad alimentaria. De ahí la importancia de lograr recuperar el territorio de las empresas asociativas, donde han planeado construir en un futuro la Universidad Garífuna

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