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México: Indígenas preservan identidad cultural en el DF pese a marginación

Imagen: Setebc

- El sector conforma uno de los menos favorecidos en materia de acceso a la educación, empleo y salud.

Notimex, 8 de agosto, 2012.- En dos décadas, las condiciones de los indígenas en la capital del país han mejorado, de acuerdo con autoridades locales, pero la marginación y el rechazo persisten, dicen a su vez representantes de algunos de los múltiples grupos que migraron hacia el Distrito Federal donde hoy luchan por mejores condiciones de vida y por preservar sus culturas.

Datos de la Secretaría de Desarrollo Rural y Equidad para las Comunidades (Sederec) del Gobierno del Distrito Federal indican que en las 16 delegaciones políticas capitalinas hay presencia de población hablante de lenguas indígenas, y calculan en más de 122 mil las personas con esas características, entre originarios y provenientes de otros estados de la República.

Este sector conforma uno de los menos favorecidos en materia de acceso a la educación, empleo y salud; pero algunos grupos, como los artesanos triquis procedentes de Oaxaca y que ahora se ubican en pleno centro de la ciudad de México, logran adaptarse sin olvidar por la vida citadina sus manifestaciones culturales.

La dependencia local indica que como consecuencia del crecimiento urbano se han diversificado las actividades económicas que tradicionalmente desempeñaban los habitantes de los pueblos originarios, como el cultivo de la tierra y el cuidado de ganado.

Ante el agotamiento de la tierra o los bajos precios por los cultivos, buscan ahora otras actividades y formas de subsistencia y una de ellas es el comercio ambulante, donde por lo general venden sus artesanías de manufactura casera.

Es el caso de los artesanos triquis originarios de Oaxaca, quienes a unas calles de la Alameda Central se han adaptado a la vida citadina y a la vez mantener su identidad, confeccionan, visten y venden productos típicos de sus comunidades.

Aquellas comunidades que se mantienen dentro del sector agrícola, expone la Sederet, se especializan en un solo cultivo como Milpa Alta con el nopal, Tulyehualco con el amaranto, Xochimilco con las flores, Tlalpan y Tláhuac con el elote, y cada una de ellas con ferias locales para atraer a los visitantes de otras regiones y promover la venta de sus productos.

Los triquis en el DF exhiben decenas de prendas de algodón, lana y manta. La fachada del inmueble marcado con el número 23 de la calle López, en la colonia Centro, queda cubierta con sus productos. Es su casa, bodega y oficinas de los Artesanos Indígenas del Movimiento de Unificación y Lucha Triqui (MULT).

Muy temprano cada día, unas 10 mujeres de entre 30 y 60 años de edad, algunas acompañadas por sus hijos, se apresuran a tender sobre el edificio abrigos, suéteres, blusas, pantalones, bolsas, pulseras, diademas, aretes y demás productos que fabrican de manera artesanal para ofertar a quienes transitan por el lugar.

Son parte de los artesanos indígenas del MULT en el Distrito Federal que venden artesanías, como muchos indígenas más entre originarios y de otros estados que migraron hacia la ciudad de México.

De acuerdo con el líder del movimiento, Pascual de Jesús González, ellos se enfocan en la producción de prendas de vestir y accesorios tradicionales de Oaxaca, mientras que otros como los mazahuas del estado de México son vendedores de dulces o de productos “pirata” en estaciones del metro o el zócalo capitalino.

Uno de los propósitos del movimiento es diversificar las artesanías de los grupos indígenas integrados en el MULT y que no necesariamente radican en la ciudad de México, a fin de que “salgan más rápido” y que sean beneficiadas también las localidades de origen.

Pascual de Jesús agrega que un compromiso pendiente del gobierno de la ciudad es crear una plaza artesanal para la venta de sus productos, e incluso sostiene que uno de los errores del gobierno es tratar por igual a los vendedores ambulantes y a los artesanos indígenas: “mete en el mismo costal a los artesanos y a los compañeros comerciantes ambulantes”.

De Jesús González refiere que los triquis llegaron en mayor cantidad al Distrito Federal durante los años 80, y su principal actividad en la ciudad ha sido y es la manufactura y comercialización de artesanías que se venden en el Centro Histórico, por lo que entre sus demandas, además de vivienda digna, está la de contar con un espacio para tal fin.

Según el líder, el inmueble que alberga sus oficinas y que además funciona como vivienda y bodega de los artesanos, perteneció a la Confederación Nacional Campesina (CNC), que luego lo otorgó al Consejo Nacional de los Pueblos Indígenas (CNPI) y “en 1993 se expulsó a estos señores y se quedó el edificio para la organización”.

Ahí trabaja Dominga Merino Ramírez, indígena triqui originaria de San Juan Copala, Oaxaca, quien llegó a la ciudad de México hace 18 años en busca de mejores condiciones de vida, y gracias a su tía y las enseñanzas de su madre se ha dedicado a la producción y venta de suéteres, bolsas, diademas y pulseras en la Alameda Central, el Zócalo y ahora en López 23.

Dominga relata que la venta de sus productos es difícil, porque muchos “no quieren pagar, dicen que está caro”, sin embargo entre risas afirma que ya se acostumbró a vivir en la ciudad pese a las dificultades que enfrenta como indígena con la falta de apoyo por parte de las autoridades.

Para la elaboración de diademas ella invierte de una a dos horas al día, tiempo en el cual produce hasta tres accesorios que junto con las pulseras, aretes y muñecas de trapo son los que más vende, cada uno en un precio de entre 20 y 50 pesos.

Para la elaboración de bolsas de algodón, donde invierte hasta 400 pesos, le toma dos semanas y cada una la vende en 180 pesos.

A pesar de que muchos de los productos que expenden las mujeres triquis en esta parte del centro son de elaboración propia, también hay productos como los suéteres de lana, pantalones de manta y blusas de algodón que traen de sus comunidades, donde los elaboran a mano o con telares, sin ayuda de máquinas.

En algún momento del día, las mujeres y algunos hombres que se ubican en López 23 hablan el triqui. Algunos visten con su ropa típica, pues de acuerdo con Dominga es una forma de mantener parte de su identidad, que por encontrarse lejos de sus pueblos e inmersos en la dinámica citadina pueden llagar a perder, como señalan algunos antropólogos.

Ella viste blusa, falda y sudadera pero asegura que cada vez que visita a sus familiares en Oaxaca acostumbra vestirse con las típicas enaguas negras, el huipil de colores, collar y aretes que ella misma elabora, pero que aquí no usa pues, “es muy pesada y se cansa uno. Aquí hasta uso pantalón”.

Para Dominga, quien se dice orgullosa de ser indígena y de pertenecer a una comunidad que “es importante porque sabe hacer muchas cosas, bordar, tejer”, la celebración del Día Internacional de los Pueblos Indígenas, el 9 de agosto, representa una oportunidad para que “los demás sepan que somos de Oaxaca, que tenemos derechos”.

En el marco de esta fecha, las autoridades capitalinas destacan programas de apoyo para los grupos indígenas que se localizan en la ciudad, así como talleres, y el concurso de las artesanías, que lleva ya tres ediciones. Sin embargo para Pascual de Jesús y Bulmaro Ventura, integrante zapoteco de la Asamblea de Migrantes Indígenas en la Ciudad de México, éstos sólo son “asistencialistas”.

Al respecto, el líder triqui afirma que el Gobierno del Distrito Federal (GDF) tiene otra dinámica, “otros proyectos, y nosotros no estamos dentro de esos proyectos. Ellos dicen: estamos viendo por la imagen urbana del Centro Histórico y eso implica ‘váyanse’”, por lo cual señaló, “no es incluyente”.

Las comunidades indígenas, afirma convencido, son pueblos con tradición que tienen mucho que aportar a la ciudad, como los valores del trabajo comunitario, la defensa de la lengua; y en materia de justicia, el dirigente indígena asevera que continuarán en la lucha hasta que el gobierno elabore políticas públicas para la atención de esta población en la capital del país.

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Fuente: La Jornada de Michoacán: http://www.lajornadamichoacan.com.mx/2012/08/06/preservan-indigenas-identidad-cultural-pese-a-marginacion-en-el-df/

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