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Perú: Después de más de dos años, Asterio Pujupat no recupera libertad

Asterio Pujupat en el penal de San Humberto de Bagua Grande. Fotografías: Cortesía del padre Fermín Rodríguez Campoamor, párroco de Chiriaco, Bagua.

Servindi, 22 de enero, 2012.- Pese a no tener ninguna sentencia en su contra o haber tenido juicio alguno, el indígena awajún Asterio Pujupat Wachapea cumple arresto domiciliario en una casa que no es suya en espera de un juicio que tarda demasiado en llegar.

Como se recuerda, Asterio Pujupat fue acusado de participar en el secuestro y desaparición del Mayor PNP Felipe Bazán el 5 de junio del 2008 durante un enfrentamiento entre indígenas y las fuerzas del orden en el denominado Baguazo.

En diciembre del año pasado, Asterio Pujupat fue trasladado desde el Penal de San Humberto en Bagua Grande hacia un domicilio en la ciudad de Bagua que fue proporcionada por su abogado, Iván Carrascal.

Sin pruebas en su contra un sospechoso no puede pasar más de 18 meses en prisión, sin embargo, Asterio estuvo recluido desde el 29 de diciembre de 2009 esperando una sentencia.

Durante sus días en la cárcel, Pujupat vivió un calvario y el 22 de abril de 2010 sufrió una severa golpiza, mientras se realizaba una requisa y posterior traslado de 15 internos del penal de Bagua Grande a otro de máxima seguridad ubicado en la ciudad de Huancas, en Chachapoyas.

A pesar de todo lo sufrido injustamente en la cárcel, Asterio Pujupat se pudo reencontrar con su familia al cabo de dos años.

Extraña resolución

La Resolución de la Sala Penal Liquidadora Transitoria de Bagua del 15 de diciembre de 2011, que dispuso el arresto domiciliario para Pujupat, no tuvo un voto unánime.

Mientras que los dos vocales, Sueldo Guevara Chaves y Romero Viena, y el Presidente de la Sala coinciden en continuar el proceso con mandato de comparecencia restringida y en consecuencia determinan la detención domiciliaria, no están de acuerdo en cuál debe ser el domicilio.

Los vocales demandan “que el procesado en el término de siete días proceda señalar su domicilio real dentro del radio urbano”, mientras que el presidente de la Sala ordena que la detención “se deberá cumplir en el domicilio real- Comunidad indígena de Nazaret, Distrito de Chiriaco, Provincia de Bagua- bajo la supervisión y responsabilidad del apu de la referida comunidad”.

Debido a que prevaleció la opinión por mayoría de los vocales, Asterio Pujupat se vio obligado a permanecer en un domicilio de Bagua Capital en donde no cuenta con un trabajo con qué mantenerse y ayudar a su familia.

Precisamente, el presidente de la Sala preveía que “disponer el domicilio en la provincia de Bagua implica forzarlo a alquilar o servirse de la solidaridad social de los vecinos de Bagua, para que pueda contar con un espacio físico donde resida hasta la apertura del juicio oral, lo que afectará indudablemente la salud del procesado”.

La esposa de Asterio Pujupat debe viajar a la ciudad de Bagua para ver y atender a su esposo, mientras sus seis menores hijos quedan solos en su comunidad.

Actualmente, Asterio Pujupat se encuentra en una situación de extrema necesidad y vive gracias a la solidaridad de amigos y asociaciones.

Además, su esposa se encuentra sin recursos y con la responsabilidad de atender a sus seis hijos menores que no pueden quedar solos en su casa de Epemimu, anexo de la comunidad awajún de Nazaret, donde se encuentra su domicilio familiar.

Comunidad de Epemimu, anexo de la comunidad awajún de Nazaret, donde vivía Asterio Pujupat.

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Comentarios

Muchos saludos cariñosos desde europa para Asterio Pujupat y su familia. Suerte! Coraje!

Los jueces están coludidos con las persecusiones desatadas por Alan García y continuadas por el actual gobernante, quien NO HACE NADA por defender a los GUARDIANES DE LA NATURALEZA.
Esos jueces corruptos y vendidos son una sarta de delincuentes que jamás tendrán perdón de las comunidades andinas y amazónicas.

Lo más extraño de esta sorprendente resolución de la Sala Liquidadora Transitoria de Bagua es que, reconociendo justificada la petición de libertad para Asterio por exceso de detención en más de cinco meses sobre los 18 permitidos, resuelva que, en lugar de conceder inmediatamente la libertad exigida por ley, se prolongue aun más el exceso ilegal de detención y en condiciones más duras que en el mismo penal pues va a ser custodiado de cerca por dos policías día y noche y privado de la alimentación diaria del penal y el espacio para su paseo y su convivencia con los demás internos. Tal inhumana resolución equivale a una condena a morir de hambre emparedado en una casa extraña sin ningún recurso para sobrevivir. Si no hubiesen intervenido rápidamente su mujer y sus amistades personales en defensa de la brutal agresión de dicha Sala Liquidadora contra su vida,Asterio no hubiera podido asistir al juicio, para el que se le mantiene encerrado, y no por falta de custodia sino por exceso de hambre que ya hubiera literalmente liquidado a este pobre padre de familia que sólo soñó desde sus 18 años, cuando conoció a su mujer, en trabajar para formar una famillia feliz como lo fue consiguiendo hasta el 29 de Diciembre del 2009 cuando fue capturado con engaños por agentes disfrazados de empresarios madereros.
Si se pretendiese hacer justicia, y no obedecer a puros instintos de venganza, la única vía para restablecer la moral de Asterio y su dignidad tan humillada por las autoridades correspondientes,pasa por la recuperación de su familia tan duramente castigada en estos dos años y actualmente por la Sala LIquidadora que ha dañado tanto o más a la mujer y sus hijos menores que al mismo Asterio siendo todos ellos declaradamente inocentes. .

Asterio no es ningún terrorista ni criminal peligroso para la sociedad, sino una víctima inocente de la tragedia nacional del 5 de Junio del 2009 a cuyos verdaderos responsables nadie ha condenado, que se sepa, a ninguna prisión ni arresto domicililario. Lo que sí sabemos es que sólo tres hombres indígenas inocentes (Feliciano Kawasa, Danny López y Asterio Pujupat), pertenecientes a las clases más pobres del país, permanecen en prisión como si fuesen los tres máximos responsables de aquellos lamentables hechos.

Totalmente de acuerdo con la opinión del padre Fermín, quién conoce muy de cerca la triste realidad de Asterio y su familia, esperemos que las organizaciones cuya bandera es la defensa de los derechos humanos (algunas de ellas ya conocen esta situación) tomen cartas en el asunto para revertir esta situación, aunque el daño moral dificilmente será resarcido.

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