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Perú: Proyecto de Inambari es archivado luego de 3 años de debate nacional

Curva mayor en el río Inambari inmediatamente después del lugar propuesto para construir la represa. Foto: “La Cuenca del Inambari” editado por WCS, pag. 48

Servindi, 14 de octubre, 2011.- Luego de constantes debates entre la población indígena y la Empresa de Generación Eléctrica Amazonas Sur (EGASUR), el Ministerio de Energía y Minas (MEM) archivó finalmente el expediente del proyecto Central Hidroeléctrica de Inambari.

Así lo confirmó dicha institución luego de declarar en abandono el procedimiento de Participación Ciudadana del Estudio de Impacto Ambiental (EIA) mediante la Resolución Viceministerial 071-2011-MEM/VME.

La razón de esta decisión fue que la empresa de hidroeléctrica no realizó los debidos talleres y audiencia pública obligatorios.

Asimismo, el MEM declaró infundada la apelación de EGASUR ante la aprobación de esa misma medida el pasado 17 de Junio de este año.

Mediante esta decisión, la empresa brasilera no podrá presentar el EIA para la aprobación del proyecto y, por lo tanto, no podrá solicitar la concesión definitiva para su realización.

Carmen Heck, abogada del Programa de Asuntos Socioambientales de la Sociedad Peruana de Derecho Ambiental (SPDA) indicó si EGASUR aún desea construir la hidroeléctrica, “tendría que empezar desde cero”.

“Presentaría un nuevo plan de participación ciudadana, que el MEM aprobaría y (…) se darían nuevos talleres informativos, sin tomar en cuenta los que se organizaron en años anteriores”, explicó Heck.

La decisión fue tomada por la Dirección General de Asuntos Ambientales Energéticos (DGAAE) del MEM, la misma que archivó el expediente anteriormente a través de la Resolución Directorial 186-2011-MEM/AAE.

Esa misma medida fue apelada por EGASUR, sin embargo, dicha solicitud no le fue favorable.

Procesos Inconclusos

Gracias a un pedido de habeas Data, la organización de Derecho Ambiente y Recursos Naturales (DAR) pudo acceder anteriormente al EIA del proyecto.

Según este documento, EGASUR tenía un proceso de Participación Ciudadana inconclusa: un taller informativo en el Centro Poblado de Puerto Manoa (Oroya).

Este fue programado para el 27 de Noviembre del 2010 pero fue suspendido por la DGAAE por no cumplir con los requisitos requeridos: la presencia de dirigentes y autoridades de la localidad.

Pese a que el MEM le dio un plazo hábil de 30 días a la empresa para fijar una fecha, ella no estableció ninguna y fue declarada en abandono de manera legal.

Por otro lado, la suma de US$ 112.528.157 que EGASUR invirtió para programas socio ambientales no oscilaría entre el margen del 6 y 8.5 por ciento de su presupuesto total.

Con ello no cumplía con lo establecido por el Instituto del Medio Ambiente de Brasil (IBAMA)- una de las partes- para la construcción este tipo de obras.

Riesgos del proyecto

El proyecto de Inambari se inició en setiembre del 2008 cuando el gobierno le dio a EGASUR los derechos de concesión, lo cual generó un debate en todo el Perú.

La central hidroeléctrica se iba a ubicar en los distritos de Camantí (Cusco); Inambari y Huepetue (ambos en Madre de Dios); Ayapata y San Gabán (ambos en Puno).

Su construcción fue cuestionada desde un comienzo ya que unas 410 mil hectáreas de bosques serían inundadas y por lo tanto, muchas comunidades resultarían perjudicadas.

Según el Centro de Trabajo Indigenista los afectados serían unos 27 centros poblados, 3.500 personas y 4.600 moradores en las cercanías.

También fueron cuestionados los beneficios de este proyecto, y de las otras 15 centrales hidroeléctricas, debido a que el 80% de la energía producida pasaría a manos de Brasil.

Asimismo, unos 70 kilómetros de la carretera interoceánica y 1 millón 760 mil hectáreas se perderían con su ejecución.

Se estimó que unas 575 especies de aves, 232 de peces y un número indeterminado de mamíferos corrían peligro de desaparecer si se inundaban los territorios mencionados.

Reacciones de la población

Las críticas y las protestas no se hicieron esperar por parte de las comunidades indígenas ya que el gobierno de ese entonces no estableció la consulta previa en dicho proyecto.

En Mayo del 2010, la población de Carabaya (Puno) realizó un paro para rechazar la construcción de la central hidroeléctrica. Además de quejarse que muchos de sus campos de cultivo serían inundados.

Fue este mismo pueblo el que logró al fin la cancelación del proyecto el 14 de Junio del 2011 mediante la Resolución Ministerial Nº 265-2011-MEM.

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